DEFINICION OPERACIONAL
IV. ANALISIS Y DISCUSION
TABLA 1.
Rebeca Milhein López(2013)nutrióloga del Instituto Mexicano del Seguro Social, refiere que el consumo de azúcar en altas cantidades genera daños: riñón, ojos, corazón, nervios y páncreas, así como la creación de deshechos que entorpecen y envejecen las células menciona que los elevados niveles de glucosa en sangre es la principal causa de la hipertrigliceridemia que ocasiona la alteración de las grasas y lípidos del organismo, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardiacas asociadas a la diabetes .El azúcar que se consume en la dieta se almacena en el organismo y al mismo tiempo puede ocasionar alteraciones o trastornos para procesar almacenar la glucosa dando como resultado una hiperglicemia o hipoglicemia.
Tania Battistini (2013) lo ideal sería que toda la familia del diabético siga la dieta del paciente para ayudarlo y tener una familia más saludable. Además, la dieta de una persona sana es similar a la de un paciente con diabetes, salvo que este tiene que contar sus carbohidratos y elegir y respetar, por ejemplo: en lugar de arroz blanco debe elegir el arroz integral. Además, deben cuidar su peso de lo contrario le va generar problemas de obesidad, hipertensión o dislipidemias, también puede ocasionarle complicaciones como enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatías y accidentes cerebro vasculares), trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante) es allí donde debe variar la dieta
Wolever T, Bolognesi (1996) refiere que el plan de alimentación de los adultos mayores, depende de la edad, género, estado nutricional, actividad física, estados
fisiológicos y patológicos del paciente. En relación con la alimentación, los hidratos de carbono (CHO) son fundamentales en el control de la glicemia, ya que determinan hasta un 50% la variabilidad en la respuesta glicémica. Siendo importante definir horarios, espacios de ayuno, así como prestar atención en mejorar su nivel de glucosa en sangre, presión arterial y colesterol, además de mantener un peso apropiado, solo contar con su plan de alimentación puede ayudarlo, el no respetarlo le traería serias complicaciones que pone en riesgo su vida.
Las personas con diabetes deben prestar particular atención para asegurarse de que exista un equilibrio entre sus alimentos, insulina y medicamentos orales, y ejercicio, para ayudar a controlar su nivel de glucosa.(Revista American Diabetes Asociaton Marzo 2015)
Castillo C. Uauy R, Alviña M. (1999) refiere que los tejidos animales (carnes rojas) son buena fuente además de zinc, fósforo, cobre y vitaminas, principalmente del complejo B. Asimismo, debido a que el hierro hemínico posee mayor disponibilidad biológica, constituyen alimentos necesarios para mantener las reservas de hierro y evitar las anemias por carencia de este nutriente. Sin embargo las carnes y sus derivados embutidos y fiambres, pueden ser también una fuente importante de ácidos grasos saturados y colesterol, lo que debe tenerse presente al momento de la planificación de la alimentación
Uauy R, Araya H, Vera, Gattas V. (1999) refiere que las dietas marginales en aporte proteico aumentan la pérdida de músculo (sarcopenia). Los ancianos con debilidad motora se caen fácilmente y se fracturan con mayor frecuencia. Por otro lado una menor masa muscular los hace más lábiles a las consecuencias de cualquier estrés catabólico (sepsis, fracturas). La inmunidad celular se ve particularmente
afectada por el déficit proteico con infecciones más frecuentes y severas en esta población.
El bajo consumo de carnes y productos lácteos, también se debe por problemas de masticación, debilitamiento de la dentadura, uso de prótesis, factores económicos que imposibilita adquirir estos alimentos por falta de recursos (Fundación Eroski 2014).
Bruno W. (2013) el no consumo de fibra en los alimentos se debe a los malos hábitos alimenticios y desconocimiento de la importancia que tiene la fibra soluble ya que disminuye los niveles de colesterol en sangre y tienden a reducir, por otro lado, la velocidad con que la glucosa llega a sangre y la secreción de insulina. Una dieta pobre en fibra puede ocasionar distintas complicaciones como: diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer de colón.
Dahl WJ, Stewart (2015) la fibra engloba a todas aquellas sustancias vegetales que nuestro aparato digestivo no puede digerir y por tanto absorber. Son sustancias generalmente de tipo carbohidrato, que se consideran carecen de valor calórico ya que como no podemos absorberlos tampoco podemos metabolizarlos para obtener energía.
Se distinguen dos tipos: la fibra insoluble como la celulosa, lignina, y algunas hemicelulosas, abundantes en los cereales y la fibra soluble como las gomas y pectinas contenidas sobre todo en legumbres, verduras y frutas (gomas, pectinas...)
La fibra insoluble como el salvado de los cereales actúa fundamentalmente sobre el tránsito intestinal ya que la celulosa que contiene el salvado y las plantas verdes posee un efecto laxante superior al de la fibra soluble. Está muy indicada para combatir el estreñimiento.
Los beneficios de la fibra soluble son más amplios. Equilibra el nivel de colesterol, previene el cáncer de colon, combate las subidas de glucosa en sangre y también ayuda a regular el tránsito intestinal.
La fibra soluble que se encuentra en las legumbres es beneficiosa para los diabéticos porque consigue que los hidratos de carbono sean absorbidos muy lentamente en el intestino delgado, evitando una subida brusca del nivel de glucosa en sangre.
También se ha demostrado que los alimentos ricos en fibra soluble consiguen mayor efecto hipocolesterolemiante que los vegetales ricos en fibra insoluble como el salvado al modular la absorción de grasas, colesterol y azúcares en el intestino.
Sheehy (1999) Esto se da por deficiencia de conocimiento y por falta de costumbre a consumir dicha cantidad de agua. El proceso de envejecimiento se asocia a la perdida de líquidos intracelular y extracelular unido a la alteración en el mecanismo de la sed asociada a la edad lo que ocasiona mayor perdida y aumento de la vulnerabilidad de los diferentes órganos y sistemas, ocasionando la deshidratación motivo por el cual se recomienda la ingesta diaria de 1.5 a 2 litros de líquido en cualquiera de sus formas, por lo tanto se le debe brindar a los ancianos y no esperar que ellos pidan.
Gille (2012) refiere que al envejecer el contenido de agua corporal se reduce debido a una menor masa corporal magra y a un mayor porcentaje de grasa corporal tejido pobre en agua el contenido total de agua puede experimentar una reducción de 4 a 6 litros desde los 20 hasta los 80 años Este menor contenido total de agua corporal significa que incluso pequeñas pérdidas de agua corporal podrían causar síntomas de deshidratación (Rikkert 2009).
Rubio Herrera RA (2002) dice la alteración de los líquidos y electrolitos en los adultos mayores se da en la mayoría de los casos por el bajo consumo de agua, esta alteración se exacerba por la disminución de sed lo que genera una menor ingesta de líquidos y una tendencia renal a una menor retención de agua. En el adulto mayor el consumo de agua es importante ya que es determinante para diferentes procesos muchas enfermedades degenerativas relacionadas con la edad, agravan la deshidratación.
Geosald (2001) el no disminuir el consumo de sal en sus alimentos es por costumbres de malos hábitos alimenticios, desconocimiento y falta de interés para mejorar su alimentación. El consumo excesivo de sal trae como consecuencia dificulta la función de los riñones, disminuye la cantidad de calcio, retención de líquidos, favorece el sobrepeso y la obesidad: puesto que la toma de sal aumenta la sed, y ésta trata de ser saciada con bebidas azucaradas y energéticas, tales como refrescos, cuyo consumo continuado y excesivo desequilibran el balance entre calorías ingeridas y calorías consumidas, predisponiendo al sobrepeso y obesidad.
Rebeca Milhein López (2013) nutrióloga del IMSS explicó que el excesivo consumo de sal puede ocasionar retención de líquidos, lo que conlleva aumento de peso; esto obliga a hígado, riñones y corazón a trabajar por encima de sus niveles normales. Tiene repercusiones importantes sobre el sistema cardiovascular, ya que el consumo desmedido de sodio eleva la presión arterial y ocasiona enfermedades renales, hepáticas e insuficiencia cardiaca.
Geosalud (2001) refiere que el consumo de ácidos grasos omega 3 y 6 permite en los alimentos reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, además del daño isquémico consecutivo al ataque cardiaco, accidentes cerebrovasculares, reduce la
presión arterial, el no usar aceite vegetal y margarina sin sal en la preparación de sus alimentos los adulto mayores, se da por el desconocimiento, poder adquisitivo por el costo que representa así como también por costumbres adquiridas.
Salvá A. (2000) dice que los Acidos grasos trans: La mayor fuente proviene de
las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas. Las llamadas comidas rápidas, los alimentos congelados, los dulces, las galletas y los pasteles suelen estar cargados de estos ácidos grasos. Son grasas saturadas que hacen daño a la salud, por lo es necesario reducir su consumo.
Mejor con Salud (2014) la comida rápida es económica, que se ha hecho muy popular, debido al ritmo de vida que llevamos, consumirla regularmente o tenerlo como un hábito, puede dañar seriamente la salud, debido a su escaso aporte nutricional, como su bajo valor nutritivo, su alto contenido de grasa, calorías y sodio y su consumo habitual puede conducir a un aumento de peso, obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
TABLA 2
La población de adulto mayores considerados en el estudio de investigación (20), se obtuvo su edad promedio a través de la media aritmética (72años), se aplica la varianza (44.53 años), para determinar la desviación estándar expresada con una variación de 7 años, la edad mínima obtenida es de 62 años y la edad máxima es de 84 años.
Ronal Fisher (1960-1962) refiere que la varianza, que sirve para identificar la media de las desviaciones cuadráticas de una variable de carácter muestral, considerando el valor medio de esta, consiste en una medida vinculada a su dispersión.
Cabe destacar que las medidas de dispersión (también identificadas con el nombre de medidas de variabilidad)se encargan de expresar la variabilidad de una distribución por medio de un número, en caso que las diferentes puntuaciones dela variable están muy alejadas de la media .A mayor valor de la medida de dispersión, mayor variabilidad, en cambio a menor valor, más homogeneidad. La varianza muestral se obtiene como la suma de las diferencias de cuadrado y por lo tanto tiene como unidades de medida el cuadrado de las unidades de medida en que es mide la variable estudiada.
Martín Andrés A, Luna del Castillo (1993) dice que la Desviación Estándar, que está considerada como atípica representa la magnitud de la dispersión de variables, de intervalo y razón muy utilizada en el campo de la estadística descriptiva, para obtenerla se parte de la varianza calculando su raíz cuadrada. La desviación estándar permite establecer los límites alrededor de la media aritmética.
TABLA 3
La población adulta mayor considerada en el estudio de investigación según sexo se obtuvo que la participación mayor fue del sexo femenino 12(60%) y masculino 8(40%).
Las mujeres adultas mayores demuestran mayor interés en conocer que alimentos deben preparar y consumir los alimentos permitidos de acuerdo a la enfermedad que padecen (Diabetes e Hipertensión) eligiendo un régimen de alimentación adecuado que mejore su calidad de vida.
Los adultos mayores varones por su misma naturaleza de considerarse más fuerte que el sexo femenino, no consideran necesario tener una mayor participación, además ellos no preparan su alimentación, son otras personas quien lo hacen (esposas e hijas) por lo tanto son ellas las que deben conocer al respecto.
Aranceta BJ (2002) refiere que las personas mayores suelen tener muy arraigados sus estilos de vida y sus hábitos alimentarios, por lo tanto la educación nutricional debe intervenir simultáneamente, en la oferta de alimentos y los conocimientos y habilidades relacionados con la ingesta. Esta educación debe realizarse en un clima de respeto y afecto, utilizando estímulos de refuerzo positivo que relacione una alimentación saludable con una mejor calidad de vida, mayor grado de autonomía y mejor potencialidad humana.
TABLA 4
Los resultados obtenidos en relación a las prácticas adecuadas en los adultos mayores con diagnóstico de diabetes e hipertensión fue de 56.87% y el 42.13 presento prácticas de alimentación no adecuadas.
Restrepo SL, Manjarrés LM, Arboleda (2002) manifiesta que es importante resaltar que la conducta alimentaria en esta edad, es difícil de modificar por diferentes factores, uno de ellos es la tradición, la cual da cuenta de aquellos valores y prácticas, trasmitidos de generación en generación y que marcan pautas de comportamiento. Alrededor de la tradición confluye el pensamiento mágico religioso, además se comprometen, automatismos culturales que pueden tener origen en las creencias, las cuales se configuran en las costumbres y se instalan en los hábitos.
V. CONCLUSIONES
En el presente estudio de investigación se concluye que los adultos mayores tienen inadecuadas prácticas de alimentación desconocen los beneficios de un régimen alimenticio para tener una dieta adecuada para su enfermedad que padecen: diabetes e hipertensión.
Existe una inadecuada practicas alimentarias en adultos mayores por traer prácticas alimentarias heredadas y /o aprendidas asociadas a su alimentación influenciadas por factores de índole cultural, económico, social. El desconocimiento y la falta de información de los adultos mayores con diabetes e hipertensión para la elección de la dieta, ponen en riesgo la vida de este grupo vulnerable.
La edad promedio del grupo adulto mayor con diagnóstico de Diabetes e Hipertensión participante en el estudio de investigación fue de 72 años, teniendo como edad mínima de 62 años y la edad máxima de 84 años, con un intervalo de 7 años en relación a la edad promedio.
La participación de los adultos mayores con diagnóstico de Diabetes e Hipertensión en el estudio de investigación según sexo fue: Femenino que representa el 60% y Masculino el 40%.
VI. RECOMENDACIONES
Sugerir que las prácticas de alimenticias relacionadas con la alimentación del adulto mayor sean dirigidas no sólo a la prolongación de la vida, sino al incremento de su calidad, mediante el mantenimiento de su funcionalidad, esto implica que el adulto mayor logre cambiar sus hábitos alimenticios para lograr tener una dieta equilibrada y adecuada.
Proponer un programa educativo que promueva, mejore y amplíe los conocimientos para lograr mejoras en la calidad de vida en los adultos mayores, así mismo los establecimientos de salud deben elaborar sus propias guías de alimentación los que deben ser difundidos y distribuidos.
Elaborar y ejecutar propuestas de talleres demostrativos de alimentos nutritivos para pacientes diabéticos e hipertensos.
Rescatar las prácticas de alimentación beneficiosa en adultos mayores. .