6.1. Discurso Promulgación de Ley
1 Fecha 23 de agosto de 2013PALABRAS DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, SEBASTIÁN PIÑERA, AL PROMULGAR LEY QUE REAJUSTA SALARIO MÍNIMO
Santiago, 23 de Agosto de 2013
Hoy vamos a promulgar una ley que es muy importante para millones y millones de chilenos.
Hoy día vamos a promulgar la ley que reajusta el salario mínimo en un 8,8%. Esto significa un aumento real en torno al 7,9%, y en la práctica significa llevar el salario mínimo de 193 mil pesos, como es hoy día, a 210 mil pesos, como será a partir de la promulgación de esta ley.
Ese es un aumento muy significativo en el salario mínimo. De hecho, cuando llegamos al Gobierno, el salario mínimo estaba en 165 mil pesos. Cuando dejemos el Gobierno, el salario mínimo va a estar en 210 mil pesos. Es decir, se ha producido un incremento de 45 mil pesos durante nuestro Gobierno. Y eso es un reajuste muy significativo. De hecho, en promedio este Gobierno ha reajustado el salario mínimo en el doble que los reajustes durante el gobierno anterior.
Y esto es bueno, porque todo el objetivo de querer desarrollo económico, es uno solo: mejorar la calidad de vida de los chilenos, darle a todos los chilenos más y mejores oportunidades. Y para eso, sin duda que los salarios son muy importantes, porque el salario es la forma en que se gana la vida la inmensa mayoría de los chilenos, con su trabajo. Y el trabajo tiene un doble rol en una sociedad libre, humanista y democrática. Por una parte, es la forma en que nos ganamos la vida y le damos sustento a nuestras familias, pero además de eso, el trabajo es el lugar que nos permite crecer, desarrollarnos, realizar nuestras potencialidades, desarrollar nuestros talentos.
Y por esa razón este reajuste del salario mínimo refleja el esfuerzo que hemos hecho todos los chilenos para que nuestro país pueda crecer, desarrollarse. Cuando los países crecen, se pueden mejorar los salarios, se pueden crear más empleos, se puede mejorar el gasto social, se puede mejorar la calidad de vida
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de todos los chilenos. Cuando los países se estancan, ocurre justamente lo contrario.
Y quiero agregar que no solamente estamos reajustando el salario mínimo. También estamos incorporando una mejoría muy sustancial en las asignaciones familiares, y muy especialmente del primer tramo, es decir, de las personas que reciben asignación familiar y que corresponden a los sectores de menores ingresos.
El ingreso total de una familia es la suma de muchos componentes, pero uno muy importante es la asignación familiar, porque está directamente relacionada con el número de hijos o de cargas -nunca me ha gustado la palabra “carga”, porque un hijo no es una carga, es una bendición-, pero en función del número de hijos, se pagan las asignaciones familiares.
Y hemos generado un reajuste en la asignación familiar muy significativo, y muy especialmente en los trabajadores con menores niveles de salario.
Pero yo querría decir que junto con esta mejoría en el salario mínimo, que es muy significativa, tenemos que preocuparnos de dos grandes cosas: tenemos que seguir creando más y mejores empleos. Todavía hay casi 600 mil chilenos que están sin trabajo. Es verdad que hemos reducido la tasa de desempleo de dos dígitos a cerca del 6%, es decir, nos estamos acercando a una situación de pleno empleo, pero todavía hay 600 mil chilenos que quieren trabajar y que no encuentran trabajo. Y todavía hay muchos jóvenes que se van a incorporar a la fuerza de trabajo cuando terminen su proceso de educación. Y todavía hay muchas mujeres que quieren y se van a incorporar al mundo del trabajo.
Y, por tanto, como sociedad seguimos teniendo un gran desafío de crear más y mejores empleos.
Durante estos tres años hemos creado más de 830 mil nuevos empleos. Esa es una cifra que nunca antes habíamos logrado en nuestro país. Y además, son empleos en que más del 70% tienen contrato de trabajo escrito, indefinido, con seguridad social, con seguro de salud, con seguro de cesantía. Y, por tanto, son empleos que dan garantía de estabilidad.
Pero no ha terminado la tarea. De acuerdo a nuestros cálculos, durante lo que resta de esta década vamos a tener que volver a crear más de otro nuevo millón de empleos. Y para eso, es muy importante seguir aumentando la capacitación de los trabajadores, para seguir mejorando la productividad de los trabajadores.
Es por esa razón que en las próximas semanas vamos a anunciar una completa y profunda reforma a nuestro sistema de capacitación, para que la capacitación, en la cual el Estado chileno invierte más de 300 millones de dólares al año, se traduzca en más habilidades, más conocimiento, más
capacidad de todos nuestros trabajadores y, por tanto, se refleje en mejor productividad, y lo más importante de todo, en mejores salarios, para que la calidad de vida de las familias pueda ir mejorando.
Por lo tanto, firmar hoy día un proyecto de ley que reajusta el salario mínimo en un 8,8%, sin duda que es una fuente de gran satisfacción y de gran alegría para todos los que queremos un Chile más grande, más libre y más justo. Y quiero agregar algo más, el mundo sigue viviendo un periodo de crisis. Recién Europa, después de más de un año y medio de recesión, empieza a caminar. Estados Unidos sigue todavía con una reactivación muy débil. Los gigantes asiáticos se están desacelerando. Y vean ustedes cómo esta crisis está golpeando con mucha fuerza a países como Argentina y Brasil.
Y, por tanto, mientras en muchas otras partes del mundo se reducen los salarios, se reducen los beneficios sociales, aumentan las tasas desempleo, que en nuestro país estemos creciendo, creando empleos, mejorando los salarios, mejorando los beneficios sociales, como el proyecto que anunciamos ayer de sala cuna universal para todas mujeres trabajadoras que tengan contrato de trabajo, es una muestra de que en Chile, cuando los chilenos trabajamos unidos, somos capaces de alcanzar grandes logros y grandes metas.
Yo quiero felicitar a todos y cada uno de los trabajadores chilenos, porque ustedes son los que han permitido que el país esté creciendo y creando empleos con la fuerza en que lo está haciendo. Y también quiero felicitar a los emprendedores, a los micro, pequeños y medianos empresarios, porque ustedes también hacen un enorme esfuerzo para poder tener un país que siga por la senda del progreso y por la senda del desarrollo.
Por todo eso, hoy día vamos a firmar un proyecto de ley que va a significar que el salario mínimo de los chilenos, cuando este proyecto entre en vigencia en unos días más, sea un 8,8% mayor, es decir, pase de 193 mil a 210 mil pesos, y eso, sin duda, es una causa de mucha alegría y de mucha satisfacción para este Presidente y para este Gobierno.