TIPOS DE NACIMIENTO
ANSIEDAD POR LA SEPARACION
Recordamos haber renacido a un hombre muy poderoso que literalmente lloró durante tres horas cuando volvió a experimentar el recuerdo de ser separado de su madre inmediatamente después de su nacimiento. Pasar por esta liberación cambió su vida y, como es obvio, su relación con las mujeres. Recordamos que lloramos con él y lo abrazamos. A pesar de que ése fue un caso extremo, ¿cómo sabemos que la mayoría de las personas no sienten esa gran tristeza por la misma razón? Tal vez sea que él tuvo la capacidad de liberar ese sentimiento, todo de una sola vez.
En el libro Birth Without Violence (nacimiento sin violencia), el Dr. LeBoyer afirma que tenemos una "tristeza ilimitada" por la forma negativa en que fuimos tratados al nacer. Y una de las cosas por las que la gente está definitivamente triste es porque la apartaron de su madre demasiado pronto. Queríamos quedarnos cerca de ella, estar unidos, ser abrazados, amamantados y que nos diera "capacitación en relaciones amorosas". Permanecer en el cuarto de hospital constituyó un avance frente al hecho de ser llevado con rapidez a la sala de cunas. Sin embargo, no creo que resulte tan bueno como lo que vimos en Bali; en esta isla, los bebés se mantienen cerca del cuerpo de sus padres durante los primeros seis meses. No se les permite tocar el suelo en absoluto. En el sexto mes, se realiza una ceremonia religiosa llamada "ceremonia de colocación en el suelo", en la que el bebé se baja a la tierra por primera vez. Como resultado de esta práctica, los niños son excepcionalmente buenos, tienen una gran autoestima y seguridad y se convierten en adultos fuertes e independientes.
¿Qué efectos tiene en una persona el ser separada de su madre inmediatamente después de nacer? A través del renacimiento, hemos visto cuántas cicatrices profundas y traumatizantes produce la separación. Creemos que es obvio que todo esto pueda llevar a sentimientos de pérdida y no de ser merecedor. De repente, un niño es expulsado de su paraíso para entrar en un mundo de separación -la primera del cuerpo de la madre en sí, la segunda al ser llevado aún más lejos hasta una habitación diferente, la sala de cunas, y hace que el ser recuerde su separación original -pensando que fuimos apartados de Dios en el momento de la concepción.
Si sumamos todas estas separaciones, el pensamiento del bebé se convierte en: "Para poder sobrevivir, tengo que ser separado". Esta decisión provoca que a persona se sienta sola, atemorizada y culpable por el resto de su vida. Aun así está con una pareja, mientras ese pensamiento se mantenga arraigado en ella, es probable que tenga problemas en las relaciones. Quizá no encuentra una, o si lo hace, lentamente irá alejando a quien ama para estar apartado una vez más.
De modo que, con frecuencia, la vida se convierte en: "Porque estoy separado de Dios debo vivir con este dolor de mi propia nada, y encontrar a alguien a quien unirme. Pero tengo problemas para hacerlo porque debo permanecer apartado para sobrevivir. Si sucede que puedo suprimir este pensamiento el tiempo suficiente para dejar que entre una pareja en mi vida, tendré que deshacerme de ella lentamente para estar separado una vez más o lo estaremos aun viviendo bajo el mismo techo. Me siento miserable y triste por esto y eso me hace estar aún más apartado, porque nadie quiere estar con una persona miserable y triste. Por lo tanto, me voy a separar de la vida -morir."
Otras decisiones que toman los bebés como resultado de esta separación son: "No puedo lograr cubrir mis necesidades". Y, desde luego, como los pensamientos crean resultados, esta persona crece sin conseguir lo que desea. Cualquier cosa que piense que es cierta, se crea. Cuanto más le suceda a una persona el no obtener lo que quiere, menos creerá lo que puede hacer y menos lo conseguirá. Por lo tanto, se enojará y se sentirá
despojada. Es probable que proyecte ese enojo al mundo y a su propio cuerpo. Entonces, desde luego, tampoco lograra aquello que desea en las relaciones y es casi seguro que terminará pensando: "Nada me funciona" y eventualmente perderá toda esperanza.
Muchas personas a las que hemos renacido y que recordaron el momento de la separación, postparto, también tomaron la decisión: "Hay algo malo en mi" -si no ¿por qué me alejan de mi madre?- o: "Debo haber hecho algo malo para que me alejen y me dejen solo". Estos seres crecen con la creencia de que en realidad hay algo malo en ellos. Ese pensamiento verdaderamente crea algo negativo en su persona. Nos ha sorprendido la cantidad de individuos a los que hemos tratado y que presentan síntomas en el cuerpo, resultado de ese pensamiento al nacer: "Hay algo malo en mí".
Con el pensamiento: "Debo ser malo", la persona tenderá a seguirse castigando a sí misma por el resto de su vida. O si lo que pensó fue: "No valgo nada", entonces llevará una vida muy difícil y sufrirá por tener muy poca autoestima y será incapaz de alcanzar el éxito.
Resumiendo, algunos de los pensamientos que se forman como resultado de la separación postparto son:
"Tengo que estar solo y separado para poder sobrevivir" "Ellos no me quieren"
"Debo haber hecho algo malo" "Quizás no valgo la pena"
"No puedo conseguir lo que quiero" "Mis necesidades nunca se cubrirán"
"El amor está fuera de mí y no puedo conseguirlo" "Estoy aterrado"
Esta traumatizante experiencia de separación nos deja sintiéndonos vulnerables e inadecuados. No es de extrañar que Otto Rank haya puesto gran énfasis, en su primera otra, ¡a la importancia del trauma de nacimiento en la etiología de todas las neurosis!
Desde entonces, debemos aprender a estar bien con las duras realidades de una vida separada en un mundo hostil y amenazador. Esta sensación profunda de separación, desavenencia, aislamiento y desamparo permanece con nosotros. De alguna manera estábamos mal... si no, no nos hubieran tratado así; y como estábamos "mal", somos culpables; y como somos culpables, debemos ser castigados; como merecemos el castigo, con seguridad llegará y, por lo tanto, debemos vivir con temor.
Estas son sólo algunas de las ramificaciones, relacionadas con la separación al nacer, que hemos visto en nuestro trabajo.
Es responsabilidad de todos nosotros cambiar las prácticas del nacimiento para prevenir este tipo de atrocidad en las generaciones futuras. Mientras tanto ¿cómo curar a aquellas personas que sufren de una gran ansiedad por la separación como resultado de su llegada a este mundo?
Empiece por corregir el pensamiento: "Estoy separado de Dios" Y. Adopte éste: "Soy uno con Dios". Tan pronto como se dé cuenta de ello, Dios podrá ayudarlo. Ese es el principio para cambiar todo.
Lea A Course in Miracles (Un curso sobre milagros). Este libro le será de gran ayuda para curar todo el trauma de la separación.
Renazca; consulte el final del libro.
Intente las siguientes afirmaciones: "Perdono a todos los que estuvieron en mi nacimiento, por separarme de mi madre" o: "Cuanto más me permito estar unido con otras personas y con el amor, me siento más vivo". Tome los cursos que le ayudarán a curarse de esta situación; consulte al final del libro. Ore por verse librado de toda separación.
Capítulo 22