• No se han encontrado resultados

Antecedentes de Autoinvestigación

Dr David Juan Ferriz Olivares

2.1.4. Antecedentes de Autoinvestigación

79

“Nosotros hemos hecho personalmente un ayuno completo durante 53 días sin ser incomodados en lo más mínimo. Después de una pérdida de 2 o 3 kilos durante la primera semana, el cuerpo mantuvo su estado habitual. (La cura no fue hecha por una necesidad de adelgazamiento, sino únicamente como experiencia personal y, sobre todo, por razones espirituales). Es preciso agregar que aquello que es todavía más importante que la alimentación es: ¡el oxígeno! No era acaso Hipócrates quien decía: “El Aire puro es el primer alimento y también la mejor medicina.” PPTII 143

Un ayuno únicamente tomando líquidos y escasos, con su saber sobre alimentación, control de las percepciones sensoriales, su experiencia como científico, naturista y sintetizador del pensamiento de oriente y occidente; no le costó mucho trabajo realizar esa experiencia, a esas alturas del saber se cuenta con todos los elementos ya como una coronación del pensamiento lógico en la intuición y se realiza también como un recurso didáctico para la transmisión de saberes ancestrales. Posteriormente daremos la explicación en el área de bioenergía como se realiza ese magno proceso.

Otra de las grandes proezas místico-intelectuales, fue sin lugar a dudas el peregrinaje al Santo Kailas Rimpocheh, caminando y con gran esfuerzo, mismo que es relatado en algunas de sus obras como paramahansa y Sanyasin, también constituye un esfuerzo supremo en el orden metabólico alimenticio que también debe de ser considerado como un proceso investigativo.

80

Ahora pasando a su Discípulo del saber, el cual desde niño tuvo una salud precaria, cuando fue procreado, sus padres ya eran de edad muy madura; problemas articulares, en su juventud un proceso peritoneal muy grave y posteriormente diabetes, un poco por desequilibrio alimentario, a pesar del vegetarianismo, pero digamos que, un poco flexible en el sentido de consumir muchas cosas, claro, obviando cárnicos y derivados.

Cuando al Maestro del Saber se da cuenta de su enfermedad metabólica de déficit pancreático, empieza a realizar experimentación con diferentes alimentos en su cuerpo para controlar su glucemia y con los meses se iba dando cuenta de cuáles eran los que le producían elevaciones y bajas de la glucosa sanguínea y empieza a hacer su clasificación, de cuales alimentos eran los más adecuados y así sigue su régimen de manera firme y vence su padecimiento metabólico.

Nos damos cuenta del sentido del deber, de la responsabilidad, pesa más que los apetitos y placeres culinarios, vemos que se sitúa más con dirección al saber que al sabor, el sentido teleológico se le impuso y sabiendo que tenía una misión a cumplir como la más elevada de las disciplinas, se decidió a vencer una patología, considerada por la medicina oficial como: heredo-degenerativa, incurable, solo controlable, progresiva y mortal. Y lo logro, nunca más volvió a tener glicemias elevadas.

Los dos ejemplos anteriores son muy claros en el sentido de que, si estás bien sustentado científicamente, hay que hacer sacrificios para alcanzar grandes logros. Y el mismo Maestro Raynaud dijo que hay que querer la justicia mediante el sacrificio, tiene que ser algo que te cueste para ser valorado.

Y si fueron los guías a seguir que han inspirado más de 30 años de nuestra vida, muy lógico es que: teniendo tal vez incluso mayores bases teóricas (por lo menos en esa área) que mis arquetipos, se intente la osadía de querer la justicia mediante el sacrificio, para el logro de una alta conquista en las aportaciones teóricas al naturismo.

Este investigación también se hace para sustentar teóricamente los postulados de ambos Maestros, ya que a lo largo del trabajo en cada apartado se irán haciendo las aportaciones correspondientes exegéticas de los escritos en los cuales se fundamentaron, dándoles un pequeño soporte científico más actual.

81

Un aspecto bastante controversial lo constituye sin lugar a dudas el análisis dentro de un contexto macrosocial, pero ni siquiera pensar en una perspectiva durkheimniana, o marxista, weberiana, etc. no, nuestra óptica de lo macro es aún mayor, vamos a ver nuestro globo terráqueo en un contexto socio- histórico-cósmico. Vamos a abarcar mayor espacio constituido por el sistema solar y la eclíptica.

Para ello nos remitiremos a la precesión equinoccial, fenómeno astronómico perfectamente comprobado, en el cual no puede intervenir el hombre como lo dice Ferriz (1994), y que inexorablemente tiene que pasar por todo el planeta, sus seres vivos e incluso estructuras inanimadas.

El sol junto con sus planetas como lo menciona Raynaud (1970), aproximadamente cada 2000 años va pasando de un sector biomagnético diferente, su recorrido es de 25,920 años en dar toda una vuelta y se pasa por 12 sectores, parecidos a los ciclos circadianos del ser humano de cada 2 hrs., hay mucha similitud entre lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño. Y pareciera ser que los ciclos bihorarios en el ser humanos y las casas astrológicas dependen de pulsaciones del astro rey que se dan aproximadamente cada dos horas.

Cada sector nos da un comportamiento social diferente, así como una estructura planetaria que se va modificando poco a poco.

Hay diferentes autores que hablan de la Era de Aquarius que inicio en 1948 para unos, para otros en 1950, para otros en el 2000, unos más hasta en 2500, que son incluso astrónomos serios; hay toda una gran confusión con relación a ese tema, si estamos o no en una era de Aquarius, quizás en el transcurso de esta obra lo manejaremos como una era de cambio, de intenso saber, como un momento de cambio y ciencia. Aclaramos que estamos haciendo una investigación con relación a la Nueva Era y hasta que estemos seguros de estar dentro de ella, la mencionaremos con firmeza. Algunos espantados por las predicciones apocalípticas de diferentes culturas que solo hablaban de la terminación de un mundo, no del mundo.

Esa terminación de un mundo, de un mundo de ideas, formas de pensamiento, morfología humana, costumbres y comportamiento; apenas en sus albores, puesto que durara más de 2300 años, tiene aún reminiscencias de la era