2. Principios de confort térmico en las edificaciones
2.2. Antecedentes sobre confort térmico
La aparición de los primeros efectos negativos que causo el petróleo, en la década de los setenta, género que la sociedad mundial tomara conciencia sobre las limitantes de los recursos naturales y energéticos no renovables que se tienen, y la importancia de protegerlos. Esto plantea una respuesta tecnológica desde la construcción y movilidad, que se aplicaría en las edificaciones posteriormente. Los primeros en desarrollar esta tendencia fueron los países desarrollados, que la trasladaron al resto del mundo en las décadas posteriores.
Posteriormente a la problemática de la búsqueda de recursos derivada de la explotación del petróleo, surge una nueva preocupación ambiental causada por el uso en exceso de bienes y servicios. Estos cambios se evidencian en la atmosfera lo que genera la afectación en la capa de ozono y el calentamiento global.
La implementación de acuerdos mundiales como el protocolo de Montreal para controlar los efectos en la capa de ozono, y posterior a este el protocolo de Kyoto en el año 2005, buscan mitigar los efectos y concientizar sobre el uso de la energía aplicando tecnologías renovables para que sean una constante en el futuro.
En el sector de la construcción la edificación representa un 30 % del consumo energético en los países en desarrollo, debido a esto se da la necesidad de desarrollar tecnologías que permitan aportar al desarrollo sostenible mundial.
Los edificios cumplen la función de dar protección y refugio a sus ocupantes, siendo el confort el que brinde las condiciones de bienestar, salud y comodidad, lo que permite que ninguna circunstancia afecte o cause molestia física o mental al ser humano.
Una de las consecuencias del desarrollo tecnológico y industrial, es la introducción de sistemas mecánicos de ventilación, la cual representa conceptualizar en el diseño nuevas estrategias de construcción sostenibles que permitan utilizar los recursos de forma racional, siendo una constante en las dinámicas actuales y no una tendencia que se quede pierda con el tiempo.
El diseño y el uso sostenible implican una manera de pensar, diseñar, construir y operar edificios acordes con esta concepción y amplía la responsabilidad ambiental y ecológica por su funcionamiento a los diseñadores, constructores, operadores y usuarios. (Mermet, 2005).
La aparición de los sistemas mecánicos en los anos setenta derivados de la crisis
energética se enfoco en solucionar la problemática de controlar las renovaciones y pérdidas por la infiltración en el edificio. lo que llevo a confinar la envolvente sellándola. Esto redujo el
consumo de energía, pero a su vez trajo problemas como la humedad, el calentamiento excesivo en épocas cálidas y generación de hongos y bacterias en los ductos de ventilación.
Los efectos causados por estas tipologías de envolvente en los edificios, causo
afectaciones de salud en los ocupantes y se presentaron efectos secundarios, como en edificios de oficinas con gran porcentaje de planos translucidos que bajaron la productividad en los
empleados a causa de la mala calidad del aire interiormente.
En las décadas posteriores el conocimiento de estas afectaciones sobre el ser humano causadas por la baja renovación de aire interior, llevo a investigar la problemática categorizando estos edificios como el síndrome del edificio enfermo, los cuales tenían niveles reducidos de ventilación natural, y causaba que se concentrara el CO2, partículas contaminantes, y agentes infecciosos, debido a esto se reglamentó en el marco normativo de países europeos el aumento de ventilación de aire confinado al interior aumentando los niveles requeridos anteriormente.
Debido al crecimiento del agujero en la capa de ozono en el hemisferio sur en la Antártida y Patagonia, se buscó la mitigación mediante la prohibición del uso de gases CFCS
clorofluorocarbonados, los cuales eran utilizados en los equipos de ventilación mecánica como refrigerantes, a partir del protocolo de Montreal. Actualmente el calentamiento global representa la mayor preocupación a nivel mundial debido a los efectos causados por contaminantes como el CO2 en la atmosfera, lo que conlleva el efecto invernadero derivado de la combustión de
combustibles no renovables.
El protocolo de Kyoto es una respuesta a la problemática ambiental, para reducir el calentamiento global. Y esto se extiende a la obligación de desarrollar proyectos arquitectónicos que se adapten al clima específico, desde su concepción y diseño, hasta su consecución teniendo en cuenta el aprovechamiento de los recursos naturales y la optimización de sistemas de
ventilación natural.
La ventilación natural surge como una opción a los sistemas de ventilación mecánica, que se centra en aprovechar los recursos naturales, y se plantea como una opción para mejorar el confort térmico al interior que optimiza la calidad del aire y es viable para su aplicación en distintas zonas climáticas. Es una alternativa que permite reducir los efectos nocivos en la salud que generan los sistemas de aire mecánicos, como el ruido, el costo económico, y el
mantenimiento, es importante resaltar que en estudios realizados en Estados Unidos los usuarios u ocupantes, eligen la ventilación natural sobre los otros sistemas.
El objetivo de implementar la ventilación natural sobre los sistemas mecánicos es de gran importancia y plantea una gran utilidad, se debe masificar e implementar su conocimiento en distintas áreas, y junto a los otros sistemas de aire acondicionado es posible alternar o utilizarlos en ciertos usos específicos que se requieran.