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5. MARCO TEÓRICO Y ESTADO DEL ARTE 1 DIAGNÓSTICO, UNA HERRAMIENTA ADMINISTRATIVA

5.7 BIBLIOTECA HOSPITALARIA

5.7.1 ANTECEDENTES DE LA BIBLIOTECA HOSPITALARIA

A través de los años, se ha venido trabajando el tema de las bibliotecas hospitalarias en el ámbito mundial según García Pérez34, más que todo en Europa y especialmente en España, donde se han implementado varias de éstas bibliotecas dirigidas a pacientes y/o acompañantes en diferentes hospitales, permitiendo un mejor servicio no solo al paciente como un ser integral, sino también a los acompañantes. Estas Bibliotecas hospitalarias españolas presentan un momento de ocio y esparcimiento para la condición de los enfermos y también son beneficiados en la parte de la salud mejorando su estado de ánimo y enfermedad; al acompañante, ofrece la posibilidad de disfrutar un servicio agregado como la posibilidad de leer algún documento e informarse mientras espera al familiar o amigo que está en consulta.

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REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA. [En línea]. 2012. [Citado 29- 0ct-2012] Disponible en internet: http://lema.rae.es/drae/?val=biblioteca

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Estas clases de bibliotecas para pacientes según Quijano35 se han creado desde

el siglo XVIII, en los hospitales mentales que hacían actividades de ocio para los internos como eran (los bordado, trabajo en madera, sesiones musicales), y en la primera guerra mundial existía la biblioteca como ayuda o apoyo a los heridos; también; veían la necesidad que tenían éstos de la lectura, pues para el siglo XIX se percibía la lectura como terapéutica y recreativa.

Posteriormente, dice Quijano36 en Inglaterra y Gales crearon bibliotecas para pacientes en instituciones de personas tuberculosos. A mediados del siglo XIX, en Francia, se hablaba de legislación sobre las bibliotecas de pacientes y al finalizar las guerras civiles en el siglo XIX, se pierde el interés de estas bibliotecas y con el tiempo dejaron de funcionar. Gracias a Lasso de la Vega y un grupo de doctores que con el tiempo apoyaron la idea de abrir las bibliotecas para pacientes en los hospitales españoles, en 1950 vuelven a funcionar estos servicios bibliotecarios. Según García Pérez:

Durante la II República española se crean este tipo de bibliotecas en algunos hospitales públicos, especialmente en Madrid y Cataluña. En este período, Javier Lasso de la Vega, director de la biblioteca Universitaria de Madrid, organiza un servicio de biblioteca para las personas hospitalizadas en el Hospital Provincial de Madrid37.

Según la Guía de Bibliotecas para pacientes programa de salud y lectura de ciudad de España dice:

35 QUIJANO. Op. cit., p. 55 36 Ibíd., p. 47-84

La lectura tiene valor terapéutico, más allá del formativo y del ocio, y articula un espacio de convivencia para paliar el aislamiento de las personas hospitalizadas, y en esta mejora hospitalaria acorta las distancias entre el personal sanitario, los pacientes y sus acompañantes38.

Desde finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, en diferentes lugares del mundo se han realizado muchos estudios sobre el tema de biblioteca hospitarias. Dorothy Taylor (de Gran Bretaña), por ejemplo, elaboró un estudio sobre servicios bibliotecarios para pacientes el cual reflejó que muchos médicos solicitaban gran cantidad de material bibliográfico para contribuir a la atención del paciente, Panella dice en su texto:

Según el médico Bruce Bruce-Porter, médico inglés “escribió un discurso apasionante (hacia 1276 d. C) al importante Hospital Califa Al Mansur en el Cairo sobre la necesidad de las

bibliotecas para pacientes como parte de la medicina curativa.” Pues en la ciudad de “Egipto se les leía a los pacientes que no

podían dormir cuentos y se les colocaba música, desde ahí

“Bruce-Porter vio esto como la primera idea de una biblioteca de pacientes y su función en el proceso de curación39.

Otro estudio fue el de la biblioteca Hospital Universitario La Fé (Valencia), en el cual, se han obtenido testimonios como el siguiente: la importancia y el valor que ha tenido la biblioteca para pacientes hospitalizados como por ejemplo lo que comenta Pepa Salaver en su documento:

38 ASOCIACIÓN DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD. Guía de bibliotecas para pacientes. [En línea] 2010.

[Consultado 10 mar. 2011]. Disponible en: http://www.adeps.org/Observatorio.asp?grupoRec=Todas lasedades&tiporecursoAct=Guías y protocolos&tematicaRec=Ocio y tiempo

libre&titulo=Gu%EDa%20de%20Bibliotecas%20para%20Pacientes&codrecurso=233

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Tenemos testimonios, tanto de enfermos como de sus acompañantes, verdaderamente importantes, que nos han manifestado lo útil que ha sido para ellos la biblioteca durante su estancia en el hospital y que nos estimulan a seguir por el camino emprendido40.

Por lo anterior, las colecciones bibliográficas que estas bibliotecas ofrecen se deberían orientar a los usuarios, sobre temas relacionados con toda el área de la salud, un enfoque muy especial para los pacientes y acompañantes que ingresan a diario, para que estos tengan una estadía amena y puedan acceder a su derecho al conocimiento de manera libre, didáctica y visual, haciendo énfasis en lo planteado por Cristina Deberti Martins:

Las bibliotecas y las actividades relacionadas con la lectura en centros de salud, son una realidad en el primer mundo desde hace décadas. Es que leer, es un derecho que no lo perdemos ni aún enfermos, estando hospitalizados, ni privados de libertad en algún centro penitenciario41.

Leer un documento, bien sea de literatura, de actualidad, un periódico, una revista, entre otros, permite olvidar por un momento la condición de enfermo y también ayuda a establecer relaciones de amistad con otros seres humanos que estén en las mismas condiciones, como lo afirma Rosa San Segundo:

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SALAVERT, Pepa. Acerca de las bibliotecas de hospital.En: Métodos De Información, [En línea]. (2010). 7(37), 38-40. [Citado 20-Ago.-2012] Disponible en internet:

http://www.metodosdeinformacion.es/mei/index.php/mei/article/viewFile/492/512

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Los libros abren un espacio único de comunicación en la estancia hospitalaria, donde el paciente está aislado de su mundo y ha perdido signos de su identidad personal. {---} Así la lectura tiene valor terapéutico y articula un espacio de convivencia para paliar el aislamiento de las personas hospitalizadas, y se acortan las distancias entre el personal sanitario, los pacientes y sus acompañantes42.

Dadas estas circunstancias, Rosa San Segundo explica que el acto de leer es una condición que se puede hacer solo o en un grupo de acuerdo al gusto de cada persona43 razón por lo cual, la biblioteca es un apoyo para el hospital convirtiéndose para la entidad en un valor agregado, tal como lo afirma Michael Porter: “El valor agregado se crea hoy por la productividad y por la innovación, ambas son aplicaciones del conocimiento al trabajo”44.