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ANTECEDENTES GENERALES

In document Proyecto: FIP Nº (2 da Licitación) (página 37-43)

En la actualidad, las zonas costeras libres de contaminación son poco frecuentes, estando asociada su disminución al incremento de la población y particularmente, a donde la densidad poblacional es alta. El origen de esta contaminación son los vertidos al mar de descargas urbanas, agrícolas e industriales, sin tratamiento previo, o bien, a partir de fenómenos naturales (e.g., erupciones volcánicas).

Según la FDA (2003), entre bacterias, parásitos, virus y biotoxinas, son cerca de 20 los agentes de peligro implicados históricamente en enfermedades transmitidas por consumo de alimento de la pesca y acuicultura. El principal peligro conocido en la producción de moluscos bivalvos es la contaminación microbiológica de las aguas donde ellos crecen, especialmente cuando los bivalvos son producidos para ser consumidos en forma cruda. Debido a que estos moluscos se alimentan a través de la filtración, ellos favorecen la acumulación de contaminantes, los que se concentran a un nivel mucho mayor que en el agua circundante. Enfermedades tales como gastroenteritis y hepatitis, pueden ocurrir como resultado de la contaminación del agua con patógenos virales como el virus Norwalk y los virus causantes de la hepatitis o bacterias entéricas como coliformes fecales y

Salmonella u otros agentes bacterianos patógenos que se encuentran naturalmente

en el ambiente marino como los pertenecientes al género Vibrio (Calvario & Montoya, 2003). Otros peligros lo constituyen las biotoxinas, que son producidas por ciertas especies de microalgas pertenecientes al fitoplancton marino y que son responsables de la producción de los venenos paralizantes (VPM), amnésico (A), diarreico (VDM) y neurotóxico (VNM) de los mariscos. Sustancias químicas como los metales pesados (e.g., Hg, Cd, Ar, Se, Pb, Cu, Ag, Cro) y pesticidas (e.g.,

a que pueden ser incorporados y acumularse en estos organismos, y por consiguiente, causar problemas de salud pública. De igual manera puede ocurrir por contaminación por causa de residuos de medicamentos veterinarios (Calvario & Montoya, 2003).

Durante las últimas décadas, la preocupación sobre la sanidad e inocuidad alimentaria se ha incrementado. Es así que, en la actualidad numerosas organizaciones internacionales están involucradas en este ámbito. Estas en conjunto, han establecido una serie de normas y requisitos que los países productores y exportadores de recursos marinos deben necesariamente implementar, para asegurar el crecimiento sostenido de la actividad exportadora de productos alimenticios. Por ejemplo, la comisión responsable de este tema en la Unión Europea (UE), ha sido partícipe del establecimiento de un importante esquema legislativo sobre inocuidad alimentaria. El cual es aplicado a los países que exportan a esta comunidad de naciones. Para el caso de Estados Unidos (USA), y de manera específica para moluscos, se aplica el National Shellfish Sanitation Program (NSSP), el cual busca entregar los lineamientos para obtener una producción de moluscos inocua para el consumidor, ya que estos recursos son considerados los transvectores más comunes de toxinas producidas por las FANs.

En concordancia con los tratados comerciales e internacionales suscritos por Chile, las autoridades nacionales han establecido diversos programas de seguimiento y control de la calidad de los recursos marinos (contenidos en el Manual de Sanidad Pesquera), los cuales pretenden asegurar la inocuidad de los productos pesqueros y de acuicultura que son producidos dentro del país. Es así, como el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) es el organismo del Estado encargado de fiscalizar, a través de múltiples inspecciones y exigencias, la calidad de los productos pesqueros exportados, y otorgar a su vez certificaciones de acuerdo a los criterios especificados, con lo que se pretende garantizar el ingreso

permanente de los productos nacionales a estos mercados. Al interior de Sernapesca, esta misión es conducida por el Departamento de Sanidad Pesquera a través de los Programas, y las Normas Técnicas que los sustentan, Control de Producto Final (CPF), Sanidad de Moluscos Bivalvos (SMB) y Aseguramiento de Calidad (PAC), entre otros.

El Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos (PSMB), se realiza con el fin de certificar áreas de cultivos o de bancos naturales para la exportación (frescos y procesados) de moluscos bivalvos y otros mariscos inocuos a USA, UE y Singapur. Este programa se viene realizando desde 1989 y en el han participado productores de las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Bío Bío, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Actualmente cuenta con 85 áreas clasificadas, que involucran 250 estaciones de muestreo, de las cuales 61 corresponden a centros de cultivos y 24 a bancos naturales.

Para exportar moluscos bivalvos crudos, frescos o congelados el programa requiere el cumplimiento de diversas etapas (SMB/MP1 y MP2): (1) la clasificación de las áreas de extracción, a partir de una evaluación de la calidad sanitaria del agua donde crecen o se cultivan los moluscos bivalvos; (2) un monitoreo de las áreas clasificadas, como una forma de determinar las eventuales variaciones en las condiciones sanitarias del área y tomar medidas pertinentes cuando se detecten situaciones de contaminación; (3) y una certificación de los centros de cosecha, las plantas y los medios de transporte, para determinar si cumplen o no con los requerimientos específicos del PSMB.

El monitoreo de las áreas clasificadas se aplica por un año calendario en estaciones de muestreo claves para medir el impacto de fuentes de contaminación

del año anterior y del año en curso, (3) una revisión de los informes de inspección disponibles y las muestras recolectadas de los efluentes de las fuentes de contaminación, (4) una revisión de los estándares de ejecución disponibles de los diferentes tipos de descarga que afectan la zona, (5) un informe resumido que documente los hallazgos de una evaluación anual. Los análisis incluyen determinaciones microbiológicas, físico-químicas, de toxicidad y de fitoplancton, de acuerdo con la condición sanitaria de cada área en particular. El monitoreo de las zonas de producción destinadas a la UE, se establece como un programa permanente según la región en que se realiza y se aplican con la frecuencia establecida por Sernapesca. Los análisis que esencialmente comprende son: (1) Microbiológicos: Escherichia coli, Salmonella, Vibrio parahaemolitycus y Norovirus; (2) Toxicológicos: Veneno Paralizante (VPM), Grupo de Toxinas Lipofílicas (Dinofisistoxinas, Yesotoxinas, Pectenotoxinas y Azaspirácidos) y Veneno Amnésico (VAM); (3) Fitoplancton: Recuento e identificación; (4) Metales Pesados: Mercurio, Cadmio y Plomo; (5) Pesticidas: Organohalogenados; (6) Oceanográficas: Temperatura, pH, Salinidad y Oxígeno Disuelto.

A pesar que la información recolectada por este programa se considera una valiosa serie de datos- dada su extensión, cobertura geográfica y frecuencia- no ha sido evaluada y analizada en forma integrada. A lo que debe agregarse que con la aplicación de la normativa ambiental vigente se está recopilando información oceanográfica y biológica a partir de otros programas de seguimiento ambiental, como el requerido en el marco del Reglamento Ambiental para la Acuicultura (D. S. MINECON Nº 320/2001) o el ingreso de proyectos de acuicultura al SEIA. En consecuencia, la integración de esta información permitiría enriquecer la caracterización de las zonas donde ocurren eventos FANs, así como, detectar oportunamente la presencia de FANs, otras plagas hidrobiológicas o eventuales contaminantes(metales pesados, microorganismos patógenos y pesticidas), de manera de tomar precozmente las medidas de mitigación, fiscalización y

protección de la población consumidora de estos productos tanto a nivel nacional como internacional, entre otras aplicaciones posibles.

En consideración a lo anterior, el Consejo de Investigación Pesquera, estimó necesario el desarrollo del presente proyecto, cuyo objetivo general plantea recopilar, analizar y correlacionar los parámetros y variables provenientes de los registros de la aplicación del PSMB, así como de otras fuentes de información, con el fin de conocer la evolución de los eventos FANs y poder identificar y proponer macrozonas que se caractericen por la ocurrencia de determinados FANs, problemática cada vez más frecuente en el país, especialmente en la zona de fiordos y canales.

Dado que estas problemáticas son de origen natural, y que además, juegan un rol fundamental en la dinámica de los ecosistemas marinos, su iniciación, desarrollo y desaparición dependen de la interacción de múltiples factores biológicos, físicos y químicos, cuyos mecanismos de acción pueden ser diferentes en el espacio y tiempo.

En la actualidad existirían por lo menos 5 hipótesis que intentan explicar el aparente incremento en la frecuencia, la intensidad y la duración de las FANs en áreas costeras y que son:

1. Incremento en el conocimiento resultante de mejores métodos de detección y un aumento de las actividades en zonas costeras (Anderson, 1989).

2. Transporte de especies y sus quistes en aguas de lastre, cuya eliminación desde embarcaciones de cabotaje, en conjunto con la

(Hallegraeff, 1993).

3. Por mecanismos físicos de transporte de las células vegetativas y/o de los quistes (Franks & Anderson, 1992).

4. Incremento de la productividad primaria causada por la eutrofización de las aguas costeras y a un quiebre de la razón de macronutrientes, lo que favorecía a las especies nocivas, como consecuencia de un aumento en el uso y eliminación de desechos industriales y domésticos en los sectores litorales (Smayda, 1990).

5. Las floraciones que no pueden ser atribuidas a ninguna de las hipótesis previas, sólo podrían ser explicadas por cambios climáticos globales (Hallegraeff, 1993; Wyatt, 1993).

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