Capítulo 2. Marco Teórico
2.3. El aprendizaje del idioma inglés en la sociedad actual
2.3.1 Discursos sobre el aprendizaje del idioma inglés. Cuando se trata de argumentar a favor del aprendizaje del inglés es importante destacar que se distinguen dos tipos de discursos: discurso dominante, mayormente por la élites económicas, y discurso de resistencia.
Glas (2008) realizó un análisis de estos discursos en diarios chilenos y señala que en el discurso dominante, los temas y argumentos para justificar el aprendizaje del inglés son: importancia del inglés como idioma mundial, preocupación por el nivel bajo de inglés de los alumnos y profesores ante las demandas que exige el desarrollo económico del país, razones que ellos exponen para enfatizar la necesidad de renovar la
metodología en la enseñanza del inglés. Por otro lado, el discurso de resistencia tiende a recurrir a los mismos conceptos, pero para refutarlos, modificarlos o ridiculizarlos, sobre todo por tener vínculos con la globalización, misma que los partidarios a este discurso rechazan.
Además de esto, los temas del discurso de resistencia incluyen la preocupación por la pérdida de nivel de dominio del castellano, falta de motivaciones que no sean
económicas para aprender el inglés, los contenidos de las clases de inglés que no
promueven el debate, es decir, el desarrollo de pensamiento crítico y procesamientos de alto nivel cognitivo, incluso señalan que la enseñanza de otros idiomas diferente al inglés está perdiendo terreno (Glas, 2008).
Estas manifestaciones llevan a Glas (2008) a concluir que hace falta mejores argumentos que muestren las ventajas educativas de aprender este idioma, más allá de las posibilidades de encontrar un buen empleo en el futuro, puesto que sí las hay.
2.3.2 La globalización y su repercusión en el idioma inglés. En México, también es frecuente encontrar discursos de resistencia como los anteriormente mencionados, muchos de ellos derivados del fenómeno actual de la globalización, que en ciertos aspectos podrían ser válidos, pero deben ser cuidadosamente analizados.
El hecho que el idioma inglés esté tan ligado a asuntos económicos es un tema que no se puede negar, sin embargo, el dominio de este idioma no conduce exclusivamente al enriquecimiento de las grandes potencias mundiales. Por otro lado, ¿cómo minimizar la importancia de la economía si la vida humana gira en torno a ella?
La propuesta sería, por un lado, entender la globalización como un fenómeno no amenazante con el potencial de enriquecer sólo a países ricos, y por otro, un reto para los profesionales de la enseñanza de inglés de promover un aprendizaje del idioma que permita un desarrollo integral de los educandos.
Ciertamente es difícil hablar de la importancia del inglés sin hacer alusión a la globalización mundial. Dewey (2007) reafirma que este fenómeno es el principal factor del imperio del inglés en la actualidad. Señala que la interconexión mundial cada vez más amplia, profunda y acelerada tiene implicaciones lingüísticas, el resultado, el posicionamiento del idioma inglés como una lengua franca. Debido a esto, se considera que el rol internacional del inglés hoy ha llegado a ser como ningún otro idioma en ningún otro momento de la historia de la humanidad. Sus diferencias fundamentales
radican en su extensión geográfica, enorme diversidad cultural de sus distintos grupos de hablantes, y la variedad infinita de campos de dominio y propósitos para los que sirve.
Asimismo, Garrido (2010) reitera que la globalización como la interconexión mundial en todos los aspectos de la vida humana ha afectado a todas las lenguas y como resultado ha hecho del inglés la lengua global. Define globalización como la
intensificación de la interdependencia mundial, aunque enfatiza, ésta acrecienta la importancia puesta a los aspectos locales que conviven con la mundialización. En esta interdependencia, sobresalen las relaciones sociales y la interacción entre los distintos países dadas a través del idioma inglés principalmente, lo cual le da un lugar elemental.
Además, Garrido (2010) señala que la hegemonía del inglés en la interacción mundial también se deriva de su aspecto cultural, inherente en todas las lenguas. La preponderancia del inglés responde al poder de su núcleo político, económico, social y cultural de hablantes, por ejemplo, las mejores universidades del mundo se encuentra en Estados Unidos, además, el flujo principal de la comunicación y específicamente de la investigación científica se producen en inglés.
Graddol (2000) examina el impacto del idioma inglés en la sociedad actual, y para ello hace un poco de historia con la intención de comprender su posicionamiento en la actualidad. Al final del siglo XIX Inglaterra había establecido las condiciones para llevar al inglés a ser una lengua global con su expansión colonial. Para el siglo XX la segunda guerra mundial fue otra parte fundamental de influencia mundial de los Estados Unidos de Norteamérica, diversas agencias internacionales se establecieron para ayudar a la reconstrucción mundial, con el plan Marshall. Se establecieron bancos internacionales,
Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, bajo los acuerdos de Bretton Woods, y se instituyó el uso de dólar como moneda internacional.
Por otro lado, Graddol (2000) señala que en esta época de post-guerra se inició la publicación en inglés de la información científica y tecnológica que distintos países hacían. México aportó primero resúmenes traducidos al inglés de “Archivos de Investigación Médica”, y terminó por producir artículos completos en inglés.
Estos eventos marcaron sólo el inicio de la expansión del inglés en el mundo, pues han surgido diversos factores que lo mantienen cada vez más en expansión, entre ellos el rol que la tecnología juega, en donde la mayor parte de investigaciones y progreso ha sido en Estados Unidos, Europa y Japón; el lenguaje computacional, la ingeniería, telecomunicaciones, internet, etc. Esto ha repercutido en los centros de trabajo, la educación, la industria mediática, cultura juvenil, comunicaciones a través de Internet, incluso en tiempo y espacio (Graddol, 2000).
2.3.3 Beneficios del dominio del idioma inglés. El hecho de ser el idioma inglés el vehículo de comunicación e interacción en un mundo globalizado, manifiesto en la producción científica y tecnológica, entre tantos, origina un sin fin de ventajas para los hablantes de este idioma. Garantiza el acceso a estos recursos, no sólo como espectador, sino como actor de los procesos socioculturales políticos y económicos, pues le permite integrarse, aportar y con ello beneficiarse también de esta globalización.
Por otro lado, si se dejará de lado el papel que la lengua inglesa juega en las relaciones políticas, económicas, sociales y culturales derivadas de la globalización, si
sólo se le considerara como una lengua extranjera, como cualquier otra, también supone importantes beneficios para el desarrollo individual.
A este respecto, Rosamond (2002) analiza el desafío que supone la integración de la enseñanza de lenguas extranjeras en comunidades de habla inglesa y proporciona una lista de razones para el aprendizaje de una lengua extranjera:
1. Lengua como vehículo de “alta” cultura, filosofía, literatura, etc.
2. Lengua como una disciplina intelectual/cognitiva, desarrollo de conciencia lingüística (junto con la enseñanza de la lengua materna) y/o desarrollo de estrategias de aprendizaje inclusive para cualquier otra materia de estudio. 3. Lengua como herramienta para comunicación práctica, propósitos
fundamentales, (entretenimiento, turismo, negocios internacionales, administración, diplomacia, estudios superiores).
4. Lengua como medio para el desarrollo personal, expresión, creatividad y formación de identidad.
5. Lengua como herramienta para explorar otras culturas, desarrollar comunicación intercultural y entendimiento o comprensión de las diferencias internacionales.
Aunado a eso, considerando el aspecto cultural inseparable de la lengua, la adquisición, más que el aprendizaje de una lengua extranjera o segunda lengua presupone el logro de la competencia intercultural, debido a que la competencia
lingüística está enmarcada en una competencia comunicativa y esta en una competencia intercultural (Rico, 2005).
En este sentido, el aprendizaje del inglés con enfoque intercultural promueve el análisis de contenidos culturales, valores, creencias e ideas intrínsecas, mismos que responden a factores afectivos, cognitivos y situacionales. Generando sensibilización cultural, tolerancia ante lo diferente, comprensión de las formas de pensar, creencias y valores de otro país, así como la organización de otras culturas (Rico, 2005).
En general, el estudio de una lengua extranjera es una oportunidad de afianzar distintas competencias que no sólo servirán a fines económicos, sino también para el desarrollo cognitivo, social, cultural, etc., es decir, favorece el desarrollo integral.