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Aproximación al Castellón de la época moderna

La villa de Castellón en la época moderna estaba integrada en la gobernación

deça Xexona, es decir, en las tierras del reino de Valencia que quedaban al norte de la

ciudad de Jijona. Esta gobernación quedaba a cargo de uno de los dos portanveus con residencia en Valencia que ejercían sus funciones en nombre del gobernador general, el príncipe heredero a la corona.

Por tanto, encontramos en el Reino de Valencia dos portanveus, uno para las tierras al norte de la ciudad de Jijona y otro para las que quedaban al sur. Como acabamos de comentar, Castellón quedaba bajo el control del portanveus de la zona norte, y que a su vez se dividía en tres partes: una con capitalidad en Valencia, otra en Játiva y otra en Castellón. Esto implicaba el nombramiento de dos lugartenientes del

portanveus que ejercían funciones delegadas y que residían en ambas villas. Por tanto

nos encontramos con el representante real en la ciudad de Castellón en la figura del lugarteniente del portanveus no constreñido solamente al municipio castellonense sino que su límite territorial se establecía della Uxò, donde acababa la demarcación de la ciudad de Valencia hasta la zona norte del reino.

El lugarteniente debía acudir a los actos de nombramiento de los oficios de la villa, e incluso a las insaculaciones, pero su presencia en la villa de Castellón no era siempre posible por lo que muchas veces tenía que suplirlo su subrogado, y como comentaremos en un apartado posterior, éste normalmente estaba relacionado con las oligarquías locales.

La autoridad real en el municipio se complementaba con el baile, encargado del control y administración de los bienes de la monarquía y que además intervenía en el proceso de insaculación y la elección de los cargos y oficios de la villa. Como ocurría con el gobernador, también existía la figura del subrogado para las situaciones en las que se tenía que ausentar.

La participación de estos dos cargos en las insaculaciones se limitó, a partir del Privilegio del joven heredero al trono de la monarquía hispánica Felipe III, a votar en el

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proceso pero sin tener potestad para determinar los candidatos de forma unilateral tal y como explicaremos más adelante.

El gobierno de la villa quedaba en manos del Consell de Castellón que estaba formado por los consejeros, los jurados y presidido por el justicia. Todos ellos eran los encargados de gestionar los aspectos más importantes del municipio, aunque la corte de jurados realizaba las labores más concretas del quehacer diario hasta el fin de la época foral. Fue la llegada de los Borbones la que supuso la sustitución del Consell de Castellón por el ayuntamiento borbónico según el modelo castellano.

Estas indicaciones son aspectos que pueden servir para una mejor comprensión a la hora de analizar y leer de una forma pormenorizada nuestro trabajo.

9.1. Acercamiento a la realidad demográfica.

Para entender cómo era la villa de Castellón de la Plana en la Edad Moderna es necesario realizar una aproximación a la realidad demográfica del municipio castellonense del siglo XVII, para lo cual tomamos los datos ya publicados por autores como Bernat i Martí y Badenes Martín o los recogidos por Gimeno Sanfeliu, puesto que no es objetivo de este trabajo realizar un análisis crítico de los estudios demográficos. Eso supone tomar los datos de las diversas fuentes, aplicarles los coeficientes correctores y de ocultación propuestos por ellos y mostrar cual es la estimación poblacional en la villa de Castellón. En el cuadro siguiente se recoge un resumen del recuento de habitantes de diferentes fuentes32 desde 1609 a 1713 que es aproximadamente el período objeto de nuestro estudio.

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Bernat i Martí y Badenes Martín (1994): Crecimiento de la población valenciana. Ediciones Alfonso el Magnánimo. Institució Valenciana d’Estudis e Investigació. Generalitat Valenciana y Diputación de Valencia, pp. 133 a 173.

Gimeno Sanfeliu, M. J. (1998): Patrimonio, Parentesco y poder. Castellón (XVI-XIX). Universitat Jaume I y Diputación de Castellón. Castellón, pp. 46.

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Tabla 1: Censos de población de diversos autores33: Fuente Vecinos Vecinos*4,1 Coeficiente

ocultación Total Caraçena 1609 1152 4777 - 4777 G.J. Escolano 1609 1260 5166 - 5166 Vecindario de 1646 1152 4723 21,70% 5748 Real Pragmática 1692 1446 5929 14,90% 6812 Vecindario 1712/1713 Campoflorido 1072 4395 57,1% 6905 Elaboración propia.

En la tabla se muestra la evolución de la población durante el siglo XVII y hay aspectos que nos llaman poderosamente la atención. En primer, lugar el incremento paulatino de la población durante este siglo llegando a principios de 1700 a acercarse a la cifra de 7000 habitantes. Este proceso fue similar al del resto del Reino de Valencia y se justifica por una fuerte natalidad complementada por una nupcialidad temprana y una mortalidad moderada34. Castellón era la ciudad más poblada de la zona norte pero sin un peso específico dentro del reino, una ciudad “rural” con una economía agraria y sin un estamento nobiliario importante en el que solo encontramos las baronías de Benicásim y la Puebla Tornesa y algunos caballeros pero no muy numerosos. A continuación se situaban los ciudadanos honrados junto a doctores en leyes, notarios, médicos,

apotecaris, cirujanos, mercaderes y labradores enriquecidos que eran los verdaderos

protagonistas del poder en Castellón. Por tanto parece que el interés de la nobleza por ubicarse en la villa era prácticamente inexistente, con preferencia por situarse en la capital del reino.

Posteriormente compararemos los datos poblacionales expuestos aquí con el número de familias que ocuparon los cargos de la villa para poder deducir hasta qué punto el sistema era representativo, si había cierta regeneración o si se mantenían las mismas personas y familias.

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Los datos de 1609 están tomados de los recuentos poblaciones de Caraçena y G.J. Escolano que aparecen en la obra de Bernat i Martí y después añadimos los datos recogidos por Gimeno Sanfeliu para 1642, 1692 y 1712 y 1713. Le hemos aplicado el coeficiente de 4,1 que recomiendan los autores para estimar el número de habitantes por hogar y también se aplica un coeficiente de ocultación. Este último no se ha estimado para los recuentos de 1609.

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9.2. Análisis de la realidad económica de la villa.

Castellón era una villa básicamente agrícola donde el 59% de la población se dedicaba al sector primario, el 23% de la población activa al sector secundario, un 12% al sector terciario y un 6% de criados35. El territorio dedicado al cultivo era en 1608 de 66.511 hanegadas y paso a ser en 1702 de 70.144,25 hanegadas36. Mientras la ganadería tuvo un escaso peso restringida al ganado ovino y caprino37. El dominio de la actividad agrícola, sin embargo, no cubría muchas veces las necesidades alimenticias de sus habitantes debido a que la producción no podía satisfacerlas cuando había un aumento de la población. Los cultivos que dominaban el campo castellonense incluían la vid, olivos, algarrobo (que había ganado terreno a otros cultivos), el trigo, cultivos de huerta y el cáñamo, en torno al cual se creó una actividad comercial y artesana de una relevancia importante. Sin embargo, la artesanía se dedicaba básicamente a producir vestidos, zapatos, casas y muebles para los naturales de la ciudad. Solamente el incremento de la producción de cañamo en la huerta de Castellón incentivó una pequeña industria de exportación38. Por tanto la economía castellonense seguía siendo rural y agrícola e incluso los llamados labradores enriquecidos que nutrían las bolsas de jurados terceros y cuartos y la de los consejeros de mano menor, eran pequeños propietarios de tierras que no trabajaban las tierras y habían conseguido cierto nivel socioeconómico en la villa de Castellón por su acumulación de tierras. Fue de este grupo de donde surgieron gran parte de los notarios, ya que muchos de ellos eran los hijos de estos labradores enriquecidos que pasaron a formar parte de la bolsa de artistas o jurado segundo, e incluso algunos consiguieron formarse como doctores en leyes o en medicina lo que supuso su ascenso a las bolsas de jurado primero donde estaban los ciudadanos honrados.

Todo ello presenta en el s. XVII una villa de Castellón con una economía agrícola donde las actividades comerciales y artesanales juegan un papel secundario que complementa las labores agrícolas. Destacó el incremento del cultivo del algarrobo, más

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Gimeno Sanfeliu, M.Jesús (1998): Patrimonio... op. cit. , pp. 47.

36 Casey, J. (1980): “Tierra y Sociedad en Castellón de la Plana. 1608-1702”. Estudis 7. Valencia, pp. 18. 37 Villamaría Gómez, S. (2014): Castellón de la Plana 1700-1714: Último consistorio foral, Guerra de Sucesión y Nueva Planta. Universidad de Valencia. Valencia, pp. 27-28.

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utilizado como alimento para los caballos, mulas y burros, animales que habían sustituido a bueyes como fuerza de tiro y arrastre. El municipio castellonense era pues, de carácter rural y sin un gran interés económico para las fuerzas poderosas de la ciudad de Valencia ni para las regnícolas, lo cual le da a la ciudad cierto alejamiento de determinadas batallas de poder, aunque no resta su importancia como villa más relevante de la zona norte del reino. Nos encontramos ante un municipio altamente estratificado, según Casey39, compuesto por una élite, que como veremos a posteriori en el trabajo, es la que copa los puestos de las instituciones municipales y una clase más baja que prácticamente sobrevive. Sin embargo, el citado autor mantiene que dentro de la premisa de una sociedad del Antiguo Régimen en que la movilidad social es bastante complicada, se puede pasar de la pobreza al prestigio social con más o menos riqueza. Esta afirmación no la compartimos, ya que los ejemplos que él cita son los hijos de labradores enriquecidos a través del oficio de notario que conseguían ascender y posicionarse dentro de las oligarquías municipales. Hemos de recordar que estos labradores enriquecidos ya se encuentran en esos círculos que detentan el poder y que a través de las redes clientelares matrimoniales se van manteniendo e incluso escalando, pero ya están dentro de esas élites. No queremos extendernos mucho en este apartado y en las conclusiones intentaremos volver a esta premisa para perfilar esas clases dirigentes que, con más o menos riqueza, se movían en un círculo bastante cerrado.

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