A esta zona corresponden particularmente las escuelas de los municipios de Guapi, Mosquera, Francisco Pizarro, Roberto Payan, Magüi Payán, Barbacoas y Tumaco. Se caracteriza por ser una región con un clima cálido-humedo, comprendida entre el océano pacífico y la cordillera occidental, con extensos manglares y bosques, baja densidad poblacional y la mayor biodiversidad y pluviosidad del planeta. Sin embargo presenta el menor desarrollo económico y social del país. En esta zona, según el DANE más del 74% de la población no tiene satisfechas sus necesidades en cuanto a servicios públicos, educación básica, vivienda digna e ingreso mínimo (2008).
A nivel de acceso, solo existen dos vías terrestres que atraviesan la cordillera para conectarse con la región andina del país, una en el Departamento del Valle para llegar a
Buenaventura, principal puerto de Colombia en el Océano Pacífico, y otra en el Departamento de Nariño para llegar a Tumaco. El transporte es fundamentalmente fluvial, y representa un alto costo. No cuentan con acueductos, ni servicio de red eléctrica21. Su economía gira principalmente en torno a la pesca, y en menor medida a la extracción forestal y minera poco tecnificada, esta última como rezago de la explotación colonial, lo que implica mano de obra no calificada y que mantiene altos índices de analfabetismo y una precaria economía local. Esto se refleja en fragmentos recuperados de los PPA como el siguiente:
“La población de San Luís Robles, esta conformada por familias numerosas y las actividades que se realizan para generar ingresos no son suficientes para satisfacer todas las necesidades básicas como: salud, vestido, alimentación, vivienda, educación entre otras. Lo anterior conlleva a que los recursos obtenidos solo suplan en parte algunas de las necesidades mencionadas, en algunos casos por un periodo determinado se sacrifican algunos de los niños de la misma familia, esperando la oportunidad de obtener recursos y así posibilitar el ingreso de éstos a la Institución Educativa. También se ha observado la falta de motivación en las familias para permitir a sus hijos el acceso a la educación, precisamente por falta de recursos económicos, pues, si tienen para la matrícula no se tiene para los elementos de trabajo o para el uniforme que le permitan al niño realizar el proceso formativo con dignidad. Una alternativa de solución al problema anterior surgió de un grupo de padres de familia y docentes, quienes desde hace más de un año vienen trabajando en el proyecto denominado "Banco de Crédito Escolar", el cual es un proyecto que pretende apoyar con créditos sobre los útiles escolares de los niños a los padres de familia, quienes no poseen los recursos suficientes para adquirirlos”. (PPA-Tumaco (N)-2007).
21 Estas condiciones de infraestructura, sumado a la salinidad del ambiente y al poco conocimiento técnico
que existe en la zona, ocasionan que los computadores y los equipos se dañen muy rápido y tome mucho tiempo y dinero su reparación.
En esta zona predominan las poblaciones afrodescendientes22, perceptible en la música, las leyendas, la gastronomía. Se encuentra en ellas una actitud de resistencia al trabajo formal, heredada posiblemente del esclavismo colonial, lo que se refleja en una actitud poco activa frente al trabajo propuesto en el desarrollo de las jornadas de formación.
Por otra parte, es el favorecimiento de cultivos ilícitos y el establecimiento de corredores para el transporte de droga es un fenómeno que ha tomado fuerza en las últimas décadas, debido al aislamiento geográfico y la pobre economía local. Crece entonces la inseguridad, el aumento de los comportamientos violentos, la pérdida de sentido de pertenencia y la migración hacia el interior del país, especialmente de los jóvenes.
Tales condiciones sociales, económicas e históricas, inciden en el desinterés y la apatía de los estudiantes hacia la escuela y las actividades escolares. De esta situación no se escapan los docentes. Es creciente su incredulidad en programas y las políticas gubernamentales; consideran que éstas se piensan y se hacen para beneficiar a otros sectores de la sociedad.
Así, al leer y analizar lo que los docentes de esta zona consignan en los Proyectos Pedagógicos de Aula -PPA-, surgen las realidades contextuales, las aspiraciones pedagógicas e incluso su subjetividad frente a dichos contextos. En este caso, predomina la desatención a soluciones básicas gubernamentales de sus comunidades, pero al mismo tiempo un ánimo para buscar desde las mismas comunidades educativas mitigar esas
22 Aunque en la zona también existen comunidades indígenas, ubicados más hacia la falda de la cordillera
que hacia la costa, no se han tenido experiencias significativas de formación que permitan la realización de un análisis diferenciado.
situaciones adversas. Igualmente se evidencia en la forma como se presentan los documentos, las dificultades de los docentes para plasmar sus ideas sobre cómo aprovechar estas tecnologías en sus contextos educativos, en el marco de las políticas de educación nacional, requiriendo, en muchas ocasiones, ayuda del formador para plasmarlo de manera estructura y comprensible.
A partir de esta observación se plantea entonces la siguiente categoría:
C1: Cuando una formación de docentes en TIC implica ir más allá de lo instrumental, hacia un proceso de sistematización y registro documental, algunos docentes se quedan cortos en cuanto a contar de manera escrita lo que piensan, creen, les significa y hacen con las TIC en sus contextos educativos.
En principio la situación puede ser vista como un obstáculo en ese camino de conseguir los propósitos de una propuesta de formación docente en TIC, cuya postura sea la de mirar estas tecnologías más como medio que como fin en la educación. Sin embargo es justamente estos escenarios donde puede brillar y ponerse a prueba la iniciativa del formador para concretar los objetivos de una propuesta de trabajo.
La forma que algunos formadores solucionaron estas situaciones, fue mediante la indagación de por qué su indiferencia ante procesos de formación en TIC. Una de las justificaciones dadas es la inconformidad que experimentan los docentes por el aislamiento y descuido por parte del Estado para sus regiones. Atendidas estas impresiones, los formadores buscaron en un proceso de diálogo, convencer con argumentos sobre cómo
estos procesos pueden tener beneficios, en tanto se aprovechen para aborda problemas e inquietudes que están latentes en sus contextos educativos.
En este sentido, los formadores manifestaron que frente a un docente apático a un proceso de formación, es posible llamar su atención cuando se le escucha desde sus intereses, inquietudes y posibilidades. Bajo estas condiciones, el formador no se limita a ser un interlocutor pasivo, ni un promotor de ilusiones. Tampoco se constituye en un instructor, sino que pasa a cumplir una función diferente, la de acompañar al docente y contagiarlo, inspirándolo desde el ejemplo e inspirándose desde la labor que el docente desarrolla en estos contextos.
De ahí emergieron dos categorías emergentes al respecto:
C2: El formador, más que un instructor es un inspirador que busca hacer evidente las posibilidades de las TIC desde la infraestructura tecnológica presente en un contexto educativo y desde el saber de los docentes que esta formando.
C3: Un proceso de formación para la apropiación de las TIC, se constituye en un espacio de acompañamiento, en tanto exista reconocimiento mutuo, diálogo e interacción de saberes e intereses.
Lo anterior permite observar de manera tangencial, que el proceso de formación en TIC adelantado por la Universidad del Cauca en la Zona Pacífica del Cauca y Nariño, contribuyó para generar un espacio de diálogo entre el Docente y el formador.
3.1.2. Aproximación a Categorías culturales a partir de la relación entre el contexto y