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Araceli Tinajero: Orientalismo en Hispanoamérica

I. C ARTOGRAFÍA DEL EXOTISMO

1.2. O RIENTALISMO : UNA INVENCIÓN DE O CCIDENTE

1.2.3. Araceli Tinajero: Orientalismo en Hispanoamérica

Dentro de la literatura hispanoamericana, un movimiento en el que el Orientalismo es una característica importante es el Modernismo. A esta corriente dedica Araceli Tinajero su trabajo Orientalismo en el modernismo hispanoamericano, en el que explica cómo el orientalismo modernista se aleja del que juzga Said en su ensayo

Orientalismo; ya que en este se critica la relación descompensada entre Occidente y

Oriente, al ser este último, objeto de estudio del anterior, silenciándolo, por lo que es un discurso que va del “centro” a la “periferia”. En cambio, en la literatura que comenta Tinajero se da voz al “otro”, realizando una labor etnográfica, en la que además se acercan a la “periferia” desde la “periferia”, por lo que aparta esta literatura del discurso europeo preguntándose «si tanto los modernistas como los autores europeos escribieron

80 Joan Torres-Pou (ed.) Orientalismos. Oriente y Occidente en la literatura y las artes de España e

Hispanoamérica. Barcelona: Florida International University. Department of Modern Languages Series

42 sobre el Oriente y si para éstos últimos América era un lugar exótico, […] qué y quién es “exótico” a partir de la mirada modernista.»81

Araceli Tinajero separa el orientalismo modernista de lo exótico, ya que los autores que comenta viajan a Oriente y tratan de darlo a conocer acercándolo a la cotidianeidad de los lectores, se buscaba un «encuentro cultural entre Hispanoamérica y Oriente»82 y según Tinajero, encuentran una manera alternativa de percibir su propia realidad. En su estudio, las fuentes pertenecen a distintos géneros: relatos de viaje, crónicas, ensayos, cuentos y poesía, y los países en los que se enfoca son aquellos pertenecientes al Lejano Oriente: China, Corea, India, Japón, Singapur, Sri Lanka y Vietnam. Este encuentro cultural no es exclusivo de la literatura de finales del siglo XIX y principios del XX, pues sus antecedentes remiten al siglo XVI.

los textos modernistas nos recuerdan que el contacto entre América y Asia no surge a partir de su época. Textos históricos como The Manilla Galleon [1959] de William Schurz y Viaje a la Nueva

España: México a fines del siglo XVII [1697] de Juan Francesco Gamelli Carreri demuestran que

desde el siglo XVI barcos cargados de mercancía asiática empezaron a hacer la travesía de Manila a Acapulco. La sociedad hispanoamericana impregnada de artefactos culturales desde aquel siglo comienza a incorporarlos a su propia cultura.83

Además, Araceli Tinajero pone el mismo ejemplo de Joan Torres-Pou, quien alude a la novela de Lizardi, El Periquillo Sarniento, para hablar de la presencia de Oriente en la literatura hispanoamericana.

Al comentar la obra de los autores modernistas, Tinajero estudia la de aquellos que viajaron a Oriente como cronistas, como los mexicanos José Juan Tablada (el primer modernista en realizar dicho viaje) y Efrén Rebolledo, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo y el salvadoreño Arturo Ambrogi. Pero además de las interpretaciones

81Araceli Tinajero. Orientalismo en el modernismo hispanoamericano. West Lafayette, Indiana: Purdue University Press, 2003, p. 9

82 Ídem, p. 9 83 Ídem, p. 22

43 de estos viajeros, Araceli Tinajero también considera importante la obra de aquellos autores que “interpretan” la cultura oriental sin haber viajado a Asia, como Rubén Darío, José Martí o Julián del Casal. De estos últimos, un texto importante por su carácter fundacional es el cuento de Rubén Darío, “La muerte de la emperatriz de China”que «mientras recontextualiza, a partir de un artefacto oriental, una relación con el pasado entre Hispanoamérica y el Oriente nos presenta un trasfondo moderno y se inserta en un diálogo intelectual de ideas a un nivel cosmopolita.»84

El discurso de los viajeros modernistas se aleja del europeo sobre todo en dar voz al otro, recurre a la cita para trasladar a los lectores hispanoamericanos la cultura oriental y critican lo que será criticado por Said, que los escritores viajeros repetían los estereotipos creados por sus antecesores85. Los modernistas hispanoamericanos no solo acercan a sus lectores los textos orientales, sino también otros elementos de su cultura, como la pintura oriental, que hasta ese momento era desconocida en Hispanoamérica; así Tablada da a conocer pintores japoneses como Okusai, Hirogshigué, Kadjita Han-Ko o Yosai. Además, a partir de las descripciones «de diminutos detalles artísticos» en los relatos de Tablada, «brotan las raíces del haiku en el idioma español»86. En el conocimiento de estas culturas, una preocupación de estos autores es la europeización de los países asiáticos, por lo que presentan un discurso anticolonial.

84 Ídem, p. 70

85 «Más de una vez, Gómez Carrillo desaprobaba a Rudyard Kipling por haber creado estereotipos sobre

todo en torno a los japoneses. Lo peor no era tanto el haber formado moldes sino que quizás lo que más se lamentaba es que ciegamente, los escritores viajeros contemporáneos repetían lo que su antecesor Kipling había escrito. El modernista nos ofrece una visión diferente de la realidad que figuraba en el discurso europeo. Rebolledo atraviesa por la misma experiencia ya que aprende con desilusión que el paisaje que ha leído en libros de viaje del escritor francés Pierre Loti es muy distinto al que su mirada contempla.»

Ídem, p. 52

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1.2.4. Emmanuel Taub: Orientalismo en la Argentina de finales del siglo

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