EL TEMPLO DE SAN FRANCISCO ACATEPEC, UN ELEMENTO CULTURAL ARTISTICO.
3.2 TEMPLO DE SAN FRANCISCO ACATEPEC: UN ELEMENTO CULTURAL ARTISTICO.
3.2.1 ARCO DE ATRIO
La entrada principal que da acceso al atrio de la iglesia, está constituida por un solo arco, encuadrado por pilastras y un entablamento, sobre el que se puede observar, un nicho en la parte central donde se levanta un pináculo de cada lado y, al final remata con otro pináculo el cual al parecer, servía de soporte de una cruz. Así mismo, se puede ver un nicho a cada lado del arco. Ester Ciancas menciona que esta entrada pertenece al siglo XVII al mencionar que en esta época, el adorno principal, en lo alto del arco, es un nicho... tal como ocurre en la de San Francisco Acatepec que posee hasta tres nichos, en la parte superior y a cada lado del arco (Ciancas, 1974:43).
Arco de atrio de la iglesia de San Francisco Acatepec.
3.2.2 ATRIO
El templo de San Francisco Acatepec está precedido por un amplio atrio, el cual muestra ciertas características que permiten saber la época de su construcción. Al mismo tiempo, deja ver el espacio el cual debió haber tenido la utilidad que desde la época colonial se le asignaba a esta parte de las iglesias. Así mismo, cuenta con un gran arco mixtilíneo que da paso a esta área y es a la vez el acceso principal.
El atrio tiene un perímetro que consta de un muro en forma ortogonal sin remate, cuenta con tres puertas, una principal en forma de arco y dos laterales, lo cual es característico de los templos de la época, aunque aparentemente fue construido no hace mucho tiempo, y dentro de los conventos franciscanos. Se puede decir que cumple con las dimensiones, pero no totalmente con las características ya que : Los atrios más grandes tenían tres entradas: la principal, frente a la iglesia, y dos laterales (Ciancas, 1974:40),estas dos últimas eran casi tan grandes y decoradas como la principal, cosa con la que no cuentan las puertas de los costados de esta iglesia ya que son simples, pues son muy pequeñas y sin ningún tipo de ornamento, aún cuando no hacen a un lado la regla de ser construidas en esta parte.
La función del atrio, no sólo fue ornamental (dar amplitud al frente de la iglesia) sino también utilitaria, pues como sabemos en el primer siglo después de la conquista, fue indispensable para dar cabida a la gran cantidad de indígenas que acudían a cumplir sus deberes religiosos (Ciancas, 1974:40). Posteriormente, se constituyó en él, además de todo, el campo santo del pueblo.
Durante los siglos XVII-XVIII fue el lugar designado para realizar los sepulcros, hoy en día se pueden observar aún algunas de las sepulturas , las cuales se han logrado conservar gracias al cuidado y mantenimiento de los habitantes del pueblo que han hecho de él un hermoso jardín . Cabe mencionar que una de las tumbas más antiguas esta fechada en el año de 1887.
Vista del atrio (desde el interior).
(Arco que da paso al atrio).
Antiguo cementerio del atrio
Fachada del atrio de la iglesia de San Francisco Acatepec.
3.2.3 FACHADA
El mayor auge en construcción de iglesias se dio a partir del siglo XVII y continuó de manera ascendente en el XVIII, al tiempo que el arte aplicado a los templos así como la decoración durante este período fue abundante en ellas. Cubrir con azulejos la superficie exterior de los templos fue el más acertado de todos los cambios o añadidos del barroco sobre el austero estilo herreriano (Ciancas, 1974:24). Por la época, la fachada de este monumento arquitectónico contiene las características que son comunes a su tiempo, principalmente la colocación de columnas a los lados del acceso principal, entre otros elementos.
El siglo XVII y XVIII se caracterizan por la utilización de retablos, tanto en el interior como en el exterior de los templos. Así mismo, las fachadas que dan vista a la calle adquieren estas características. La fachada de la iglesia de San Francisco Acatepec se muestra en forma de un retablo estípite (esto siguiendo la idea de Martha Fernández). Por otro lado, según lo refiere Ester Ciancas, su construcción se remonta a finales del siglo XVIII, ya que entre sus columnas, incluye el estípite (Ciancas, 1974:25). De esta manera, ambas coinciden en el mismo punto.
Los motivos decorativos que se van creando en Cholula, desde los años coloniales, son múltiples; se encuentran aquí, símbolos religiosos, como el pelícano y la vid... entre ellos se colocan, siguiendo siempre una distribución simétrica, imágenes religiosas, especialmente (Ciancas, 1974:50). Así mismo, pueden observarse otros elementos que son comunes para la época y para la iglesia católica.
La fachada consta de tres cuerpos: el primero, está formado por la puerta en forma de arco de medio punto, enmarcado por una concha mixtilínea. Contiene a cada lado, un juego de tres columnas cilíndricas con capiteles pseudocorintios, recubiertas todas, por azulejos en color azul y blanco, todo fabricado especialmente para esta fachada y que constituyen elementos únicos en la arquitectura barroca. Al lado de ellas se encuentran dos nichos cada uno con imagen en piedra. Por debajo de estos se encuentran dos mosaicos de azulejo: uno, con la figura de oveja, o sea el fiel cristiano y el otro, con la imagen de un ave, una grulla, la cual sostiene con una pata una piedra, y es el símbolo cristiano de la iglesia vigilante, según una interpretación popular y local (Cabral, 1993:36). Un cornisamiento que se quiebra varias veces hacia arriba, forma el remate del primer cuerpo.
El segundo cuerpo de la fachada, contiene en su centro una ventana rectangular la cual cede el paso a la luz del coro, enmarcada por azulejos y rojos ladrillos; a cada lado hay grupos de tres columnas estípites, (de las que ya se mencionó anteriormente sus características). Éstas, se encuentran revestidas de azulejos en colores: amarillo, azul y verde en igual número y distribución que las del primer cuerpo; así mismo tiene dos imágenes en piedra a cada lado, en la misma dirección de las que se han mencionado antes. Además, presenta cornisas quebradas y molduras, a la manera barroca. El tercer cuerpo, presenta nuevamente las columnas estípites y, en el centro, una ventana ciega mixtilínea, enmarcada por una estrella, para terminar por lo alto con un relieve que representa la Trinidad como tres personas iguales, cada una, con un nimbo triangular, que es su atributo (Cabral, 1993:36).
Fachada del templo de San Francisco Acatepec.