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Arjuna como Pāndu

4. ENTRE LOS DIOSES Y LOS HOMBRES: ARJUNA

4.2. Arjuna como Pāndu

Una segunda respuesta surgiría del análisis sobre las figuras de la primera función presentes en el Mahābhārata que ofrecimos en el punto 3.3. Ahí señalamos cómo entre las dos figuras “soberanas” del cuadro de los Pāndava, esto es, Pāndu y su hijo Yudhisthira, no se establecía diálogo en sus acciones o decisiones. Semejante cuestión planteaba un problema pues, aunque los representantes de la primera función aparezcan en sucesión temporal (como es el caso de Rómulo y Numa), éstos deben aparecer en una estrecha relación de complementariedad opuesta, y tal relación no existe entre el padre y el hijo: no se puede hallar en ellos más relación que la familiar y

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Más estrechamente relacionadas entre ellas que con la tercera, pues no en vano existe el mitema de la guerra entre las dos primeras con la última, para integrar la sociedad completa: como en el episodio de los romanos y los sabinos, la guerra de los ases y los vanes, e incluso en la India la “enemistad” de Indra con los dioses de la tercera función (Puhvel 1987: 61)

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Cabría quizás desarrollar aquí el sentido de “herencias temáticas” de muchos de los contenidos de los que venimos hablando, pero en tanto que nuestro trabajo se centra en el Mahābhārata hemos renunciado a ello. Sin embargo sí señalaremos que algunos autores confían en la perduración en el tiempo de estos contenidos heredados incluso en insituciones o ideologías contemporáneas ver: Winn 1995, Littleton 1973: 216-236., y nótese que Dumézil aunque no profundizó en este campo tampoco se mostraba escéptico hacia él en su entrevista para Apostrophes (http://www.youtube.com/watch?v=s22TDsiBv3Q)

la de compartir el estatus de monarca, ni más oposición que la de sus caracteres, belicoso uno y pacífico el otro. De la relación entre los dos polos de la primera función cabría esperar más intercambio, y no encontramos a Yudhisthira en ningún momento volviendo la vista hacia el pasado en busca del modelo de su padre, ni para imitarlo, ni para oponerse a su tipo.

Esta cuestión tiene bastante más calado del que cabría esperar, pues con Pāndu muerto y su escaso impacto en la trama, tenemos el esquema de la primera función incompleto. De nuevo hay quien objetaría a esto el error del método de querer ver más de lo que hay y presuponer unas estructuras inexistentes; esto es ciertamente lícito, pero si observamos cómo el polo “luminoso” de la primera función, Yudhisthira, encarnando a Mitra, opera con los “soberanos menores” (Aryaman, Bhaga) personificados en Vidura y Dhrtarāstra, nos damos cuenta de que la teología de Mitra con sus dioses satélites está completa en el relato, y perfectamente reflejada en las acciones y relaciones de estos tres personajes. Por tanto, si tenemos al menos la ideología de uno de los dos polos completamente expresada en el Mahābhārata, creemos que cabe efectivamente suponer la existencia del otro polo.

Y el problema se yergue de nuevo: Pāndu y su muerte prematura dejan sin el balance “oscuro” a la primera función, ofreciendo al conjunto de las funciones un cuadro incompleto durante el desarrollo de la trama. Y como ya señalamos, esto tiene unas implicaciones notables, pues la trifuncionalidad exige la presencia de todos los elementos o, de lo contrario, no se puede afirmar la existencia de esta estructura. Esto es porque la presencia de las tres funciones, trabajando de común acuerdo y de forma armoniosa, es lo que garantiza el orden, ya sea en el plano de la sociedad, de la ideología, de la teología o de la epopeya; es el “cómo deben ser las cosas” de la ideología indoeuropea. Por ello, la ausencia, no en su personificación que es Pāndu, sino en el desarrollo de la trama, del tipo varuniano, estaría desequilibrando el orden funcional.

Para que éste exista, es necesario en el relato un personaje que desempeñe las acciones propias de Varuna (contrapesar el polo Mitra), asegurando así en el desarrollo de la trama la aparición de todas las acciones funcionales. Pues bien, atendiendo a esto y tal y como vimos, cuando al carácter pacífico de Yudhisthira se le hace duro tomar una decisión relativa a la guerra, el personaje que sale al paso es Arjuna. Y ya vimos cómo en este aspecto actuaba complementando a su hermano y rey, así como reunía otras características del polo varuniano como la magia, la clarividencia, y la afinidad con los gandharvas. Pues bien, lo que aquí proponemos es que, siendo Arjuna un personaje de la segunda función, en aquellas ocasiones donde el polo de la primera función oscura debiera intervenir pero no pudiera hacerlo por la ausencia de Pāndu en el relato, Arjuna se ocuparía de “llenar el hueco” dejado por su padre.

Varias cuestiones parecen poder probar esto. En primer lugar, que siempre que Arjuna ejerce su capacidad de “mando” es en cuestiones alusivas a la guerra o a medidas drásticas; nunca se confunde con el polo de Mitra, siempre se mantiene en el lado de Varuna. Segundo, de entre todos los hijos, Arjuna es el que comparte más parecidos con su padre: ambos dominan las artes de la guerra, en especial con el arco65; los dos son conquistadores por excelencia; y, en determinado punto de sus vidas, ambos emprenden esfuerzos ascéticos. Precisamente creemos que es este parecido con el padre el que ha hecho que se asimilase, en aquellas ocasiones donde la presencia de su tipo fuera preciso, ambas figuras. Y tercero, como ya señalamos, era estrictamente necesaria

65 Y en este punto el perfil de Pāndu no se puede confundir con el de Bhīma: nada tienen que ver las

una figura varuniana durante el desarrollo de la trama para que ésta presentase una armonía funcional.

Por lo tanto, lo que sugiere esta interpretación es que Arjuna subsumiría sus rasgos varunianos para “rellenar el hueco” del que este perfil carece en el relato por la muerte de Pāndu. Podríamos decir que se trata de una explicación “pragmática” la que habría hecho a Arjuna asumir los rasgos de la función soberana en momentos puntuales o en los “límites” de su perfil funcional. Sin embargo, si bien esta respuesta puede ser lógica y convincente, explicaría sobre todo sus actuaciones primero-funcionales, pero no ocurre lo mismo con sus rasgos como el dominio de la magia o la clarividencia. Pues, si sólo fueran necesarias estas actuaciones por su parte para llenar el hueco en la trama, esto no explica por qué se le aplican también los atributos de un personaje de la primera función oscura. Es por ello que creemos que esta explicación no es incompatible con la siguiente, sino todo lo contrario, que son complementarias.