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3 La arquitectura: características generales del nuevo sistema constructivo

Al ser la arquitectura de este periodo esencialmente religiosa, la iglesia y el monasterio son los edificios dominantes. Podemos destacar los elementos arquitectónicos esenciales de una iglesia:

- Espesor de los muros, determinados por el empleo de cubiertas abovedadas. Las ventanas son por tanto escasas y pequeñas: el templo románico se caracteriza por su solidez y escasa iluminación.

- Plantas generalmente de cruz latina, aunque no faltan las centralizadas. La primera está integrada por una o varias naves longitudinales (normalmente tres), terminadas en ábsides (capillas semicirculares).

- En cuanto a los elementos sostenidos, el arco de medio punto es el más característico, acompañado de la bóveda de cañón, que suele ir reforzada por arcos fajones que descargan sobre pilares a su vez unidos por arcos denominados formeros.

- El tramo del crucero se cubre con una cúpula, sobre pechinas (un triángulo curvilíneo) o trompas (bovedilla semicónica voladiza que transforma una planta cuadrada en octogonal). La tribuna es la galería sobre las naves laterales con ventanas a la nave central.

- El pilar, más robusto que la columna, se convierte en el soporte adecuado, a la vez que el empuje lateral recae sobre los contrafuertes. El pilar más característico el pilar de sección cruciforme que paulatinamente se irá enriqueciendo. Las columnas empleadas no tienen respeto por la proporción clásica y su fuste es cilíndrico y no troncocónico, el capitel evoluciona del cúbico al historiado.

- En el exterior del templo los paramentos murales terminados en cornisa, presentan impostas (hiladas de sillares a veces con molduras) o frisos. A veces pueden presentar lo que se llaman bandas lombardas (pilastras alargadas unidas por arquillos ciegos en su parte superior y que se apoyan en un zócalo en la inferior).

- La puerta principal suele ser la de los pies del templo. Tiene aspecto abocinado como las ventanas al estar integrada por arquivoltas (conjunto de arcos de tamaño decreciente rehundidos progresivamente) y si es muy ancha su dintel está reforzado por el parteluz o mainel -soporte central que divide en dos la luz de una puerta o ventana-, sobre el dintel aparece un tímpano semicircular.

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- La decoración es muy destacable. Los motivos son historiados, vegetales y animales, aunque también geométricos (como el ajedrezado, las filas de arco enlazados, los billetes, los besantes, el baquetón en zig-zag etc.).

En el caso del monasterio, reflejo de la importancia de la vida monástica del momento, podemos señalar que se encuentra alejado de las poblaciones y que su núcleo central es el claustro, rodeado de galerías con arcos de medio punto sobre columnas de escasa altura que se apoyan sobre un podio o pedestal corrido.

Junto al monasterio y la iglesia está el castillo, que se encontraba en lugares estratégicos y cumplía funciones defensivas y de residencia, generando en muchas ocasiones núcleos de población a sus alrededores. Es significativo el donjon central de varias plantas, como el de Houdan (París), de estructura circular con cuatro torres adosadas.

4. Francia y la diversidad de escuelas regionales

La arquitectura románica francesa nos debe ocupar un gran capítulo, ya que fue aquí donde se originó, impulsada desde Cluny. En ella destacan varias escuelas regionales, pero hay que señalar primero las iglesias de peregrinación.

En los caminos que llevaban a Santiago y, en menor medida Roma, se construyeron templos de grandes proporciones con características

comunes, como las plantes de tres o cinco naves con transepto a su vez con naves laterales, tribunas o galerías superiores y cabecera con deambulatorio y girola y capillas radiales. Saint-Martin de Tours, con todas las características señaladas, se convirtió en modelo a seguir para el resto de iglesias de los cuatro caminos que se dirigían a Compostela, pues su amplitud permitía albergar a los peregrinos. La de Sainte-Foy de Conques tiene tres naves (la central cubierta con bóveda de cañón y las laterales por bóvedas de arista, el crucero tiene también tres naves (con dos capillas o absidiolos y una torre octogonal de dos pisos). En el alzado se distinguen dos cuerpos: arcadas y tribunas.

Saint-Sernin de Toulouse, que sigue a la anterior, tiene planta muy parecida a la de Santiago, aunque las naves laterales son dobles. El crucero tiene tres

naves y cuatro absidiolos y girola con cinco capillas radiales. Cubriendo el crucero se levanta una torre escalonada de cinco pisos.

La escuela regional de Borgoña destaca por albergar el monasterio de Cluny, cuya fase III del templo (1088- 1130) se convirtió en el mayor templo de la cristiandad durante mucho tiempo. Tenía cinco naves decrecientes, la central de cañón apuntado y las laterales de arista y dos

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cruceros o naves transversales con capillas. Su alzado era de tres plantas: arcadas, triforio y ventanales. A los pies del templo se añadió un pequeño cuerpo de tres naves con dos torres, que se sumaban a las ya existentes en los dos cruceros, dos octogonales a los lados y otras secundarias… A su destrucción sólo ha sobrevivido el crucero sur.

Pero además de Cluny existe otro modelo de iglesia en Borgoña que tiene interés, el de Sainte-Madeleine de Vézelay (1140-1150). Centro de peregrinación, está precedida de un nártex al que siguen tres naves cubiertas por bóvedas de arista, sin tribuna, con crucero de una sola nave y un deambulatorio ya gótico. Es destacable señalar que las dovelas de los arcos presentan una alternancia de colores.

En Normandía se desarrolló una arquitectura que tendrá repercusión en Sicilia e Inglaterra, con determinadas soluciones estructurales consideradas precedentes del gótico: aparecen bóvedas de ojiva, cimborrio sobre trompas y fachada con dos torres. El alzado muestra una tribuna y un estrecho corredor encima (triforio). La decoración es escasa y predominan en ella los motivos geométricos.

Además de la abadía del Mont Saint Michel, destacan las dos grandes abadías de Caen: San Esteban y la Santísima Trinidad, ambas con altas y potentes fachadas y planta de tres naves con crucero saliente y posiblemente presbiterios escalonados. En cuanto al alzado, San Esteban presenta arcadas, tribuna y ventanales con ándito; en la Santísima Trinidad en lugar de tribuna hay un triforio ciego.

En Angulema y el Perigord existe un modelo de templo muy diferente al resto de Francia: el de iglesias con cúpula, de claro influjo bizantino. Es el caso de San Front de Périgueux, con planta de cruz griega y cinco cúpulas (igual que en los Santos Apóstoles de Bizancio y San Marcos de Venecia). La catedral de San Pedro de Angulema tiene cuatro cúpulas y un profundo absidiolo y una gran ventana axial.

Otro tipo de iglesia se da en Poitou, con la nave central a la misma altura que las laterales, que origina lo que se denomina como iglesia- salón, como en Nôtre-Dame la Grande de Poitiers (1130-1145), cuya fachada culmina en un frontón y torrecillas en los extremos con remates cónicos cubiertos de escamas.

La influencia del mundo clásico en Provenza se tradujo en la simplicidad de las estructuras arquitectónicas, con interiores muy armónicos. Predomina el templo de nave única, con bóvedas de cañón, cúpula sobre trompas y ábside con absidiolos. Es el caso del monasterio de Nôtre-Dame de Montmajour, pero también de Saint-Gilles-du-Gard, con columnas en su fachada que descansan sobre animales simbólicos o San Trófimo de Arlés, aquí con tres naves, la central muy alta en comparación a su anchura.

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5. Las variantes arquitectónicas en Europa