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Ascendente Revolución Solar en Casa I Natal

In document Movimientos Astrologicos Lia Bonsaver (página 80-82)

Hay una relación muy fuerte con la angularidad y con el

elemento fuego. En este año la persona tiene que actuar, ser, estar en contacto consigo misma. Surge todo un tema con el deseo y la acción de éste.

La Carta Natal “está activada” con el impulso, con el querer, con las ganas que está dentro de nosotros. La potencia de vida se manifiesta.

Para poder ver la relación de ese Ascendente de Revolución Solar con la Carta Natal, deberíamos primero analizar la cantidad de angularidad y de fuego que hay dentro de la Carta Natal.

Si es una Carta que tiene mucho fuego, puede estar pidiendo una revisión de los impulsos, “redireccionar” los impulsos, estar atento a cómo se utiliza la potencia energética. La recarga -la misma situación de la Solar con la Natal- trae excitación, aceleración, estar sin rumbo, sensación interna de mucha potencia subjetiva que la conciencia tiene que absorber.

Pueden aparecer, en ese caso, una aceleración mental, donde uno es una “fábrica de ideas”, y muchos proyectos mentales, impulsos que tienen que ser canalizados en la Carta Natal.

Si se tiene un buen nivel de conciencia de la totalidad -ya existe la carga de energía de fuego en la Natal- o de ese sistema energético, la persona va a encontrar el lugar correcto para esa potencia; pero si todavía no se tiene mucha conciencia de la

totalidad, va a salir “un niño” que quiere, quiere varias veces por día, quiere todos los días, tiene adentro una fábrica de “quereres”.

Es la manifestación del “egoísmo” -en un extremo- o del instinto animal humano que está vibrando, por medio de actitudes impulsivas, agresivas y excitadas; o de un gran nivel de creatividad -el otro extremo-, excitación mental, proyectos que “brotan” sin parar, entusiasmo descomedido.

Por otro lado, veamos la Carta Natal de una persona que tiene poco fuego. La relación de la Revolución Solar con la Carta Natal es de manera distinta: entrar en contacto con el deseo interno, empezar a conocer las propias ganas, la potencia de querer. La conciencia tiene que encontrar, probar internamente el querer.

En ese caso va a existir una sensación de excitación interna que no se tenía, como algo nuevo que trae y atrae sistemas excitantes.

Si retomamos el primer caso, en el que ya existe fuego y hablamos de una sobrecarga, el nivel de aceleración, de excitación es muy alto, perturba a la persona misma o al otro que percibe esa ebullición y puede traer situaciones de pelea. Sería un buen Ascendente para un empresario, buena condición para dar nuevos impulsos a sus proyecciones, a su negocio, en el que va a querer implantar nuevas ideas, programas de acción, etcétera.

Analizamos la relación del elemento fuego y ahora la relación de la cuadruplicidad de la Carta Natal: la angularidad va a moverse. Hablamos de cómo se actúa en situaciones cotidianas, de la liberación de energía de un modo directo con relación a las circunstancias, de cómo se reacciona ante situaciones concretas. Estas actitudes van a darse sin mucha consideración hacia los demás.

Si en la Carta Natal hay planetas en las cúspides angulares es posible que esa acción se dirija a ese planeta o Casa. Por ejemplo, si un planeta está en la cúspide de la Casa IV Natal, esa manera angular -crear formas para la realización del deseo- está moviéndose. Toda la acción puede ser llevada al núcleo familiar, uno puede estar muy activo en el hogar o en el lugar de trabajo; se tiene otra actitud, haciendo que los demás reciban esa potencia.

Como una posibilidad más del Ascendente de Revolución Solar en Casa I Natal, la Casa VII de la Carta Natal también pasa a moverse, forma parte de ese proceso.

El tema de dependencia e independencia -que vimos en los Ascendentes de Revolución Solar por los signos- ahora es actuado. Por lo tanto, el otro puede percibir la acción y reclamar diciendo que uno está siendo egoísta, que no tiene en consideración a los demás y que se está atropellando en las vivencias.

Es una primera etapa de la energía ariana, que después encuentra la dirección y pasa a un proceso constructivo, incluyendo a los demás en sus ideas o en el propio proyecto.

Con esta introducción de la Revolución Solar con la Carta Natal, comenzamos a ver las maneras o formas en que se van asociando las vibraciones energéticas. Un sistema vibratorio secundario, la Revolución Solar, ayuda a que la conciencia pueda absorber mejor el sistema vibratorio global, el de la Carta Natal.

La gran diferencia entre el Ascendente por signos y el Ascendente por Casas es que, en la primera, uno “entra en contacto” con esa energía y, en el segundo, uno “actúa “ esa energía sin darse cuenta ni obligatoriamente tener conciencia de ella.

Por los signos -cuando estamos, todavía, inconscientes de esa energía- las experiencias surgen con los otros, con un “darse cuenta de” un día para el otro- de que la mejor amiga, hermana, abuela o cualquiera de nuestro entorno se manifiesta de acuerdo con la energía que nos toca vivenciar ese año.

Pero con las Casas pasamos por experiencias que nos llevan directamente a actuar tal energía; “el destino” nos “pone” en determinadas situaciones y nos “obliga” a hacer eso.

Ejemplo: un Ascendente de Revolución Solar en Casa VI Natal y el “destino” nos “pone” en cama un mes por un problema cualquiera, donde la experiencia está en quedarse limitado a una cama, a pensar o darse cuenta de su propio ser como un cuerpo físico que tiene que ser cuidado, atendido y trabajar dentro de la eficiencia y no desde el desgaste.

El enfermo comenta: ¡Viste que desgracia me pasó! Estoy preso a una cama, a una inactividad, a un descanso obligatorio. Y un astrólogo pensaría: ¡Es la gracia del sistema energético que está actuando! Él necesitaba frenar su “tren de vida“, achicar sus actividades y, ya que no pudo hacer esto desde una decisión interna personal, “el destino” trajo tal experiencia.

In document Movimientos Astrologicos Lia Bonsaver (página 80-82)