Los Asegunes del Bien Divino…
Desde que comencé a estudiar metafísica hace ya más de veinte años se hablaba de que cuando se pidiera algo se pidiera “De acuerdo al plan divino y bajo la Gracia Perfecta” , esto es que no transgrediera las leyes y que fuera en beneficio de todos.
Estamos viviendo una ampliación de consciencia, este es el intento del presente trabajo, poder asistir en una ampliación de consciencia. Por tanto necesitamos ver esto desde varios planos de consciencia.
Para un plano de consciencia donde existe la muerte, como es este plano en la tercera dimensión el concepto de bien es diferente que para un plano donde no existe la muerte.
Por ejemplo, si estamos jugando packman o nintendo, donde el personaje que manejamos siente y piensa que muere cada vez que le damos APAGAR o GAME OVER es diferente su definición de bien de lo que es para nosotros. Porque este personaje del videojuego dejaría de existir cada vez que apagamos el juego por tanto no es bueno que dejemos de jugar, sin embargo para el humano que juega el videojuego no tiene nada de malo dejar de jugar, porque puede iniciar otro juego cuando lo decida, entonces el concepto de bien cambia.
Para nuestra alma el concepto de bien es diferente que para el que tiene nuestro ego (personalidad). Porque normalmente un ego no instruido ni consciente de su comunicación con el alma piensa que va a desaparecer con la muerte y por tanto la escala de valores es diferente. Aún más
dependiendo de donde haya crecido la persona tiene una definición de muerte diferente.
Nos cuesta mucho trabajo comprender que el Alma busca experiencias que para el Ego no son gratas o por lo menos así las toma de primera instancia.
La intención del Alma al encarnar es generarse experiencias que le atraigan evolución a su ego, que crezca en amor, en compasión y en entrega a su relación con ella y como consecuencia en su relación con Dios o El Creador de Todo lo que Es.
Las experiencias se escogen desde diferentes niveles de consciencia, desde el Alma (que es un contrato almico), desde la causa y el efecto de las acciones conscientes y subconscientes que tiene la personalidad (ego) en esta vida (karma personal), desde las acciones que han hecho los antepasados (karma afamiliar)y también la misma persona en vidas pasadas (karma personal).
Todo tiene una razón aunque no sea para nosotros desde nuestro intelecto (personalidad, ego) clara o justa. Pero todo tiene una razón de ser.
Entonces cuando una persona habla del “bien” se tiene que acotar desde que punto de vista estamos hablando.
Por ejemplo para El Creador de Todo lo que Es lo que acontece es perfecto tal y como esta, aunque aquí el ego lo lea como una verdadera injusticia. ¿Por qué entonces El Creador de Todo lo que Es lo juzga perfecto? Porque es lo que el Alma (junto con su ego) está eligiendo dentro del poder que Dios le ha dado que se llama libre albedrio, la razón de nuestra creación es el ejercicio de este libre albedrio, entonces es perfecta la experiencia para lo que el Alma (junto con su ego) quieren aprender, experimentar, hacer consciente mediante esta determinada situación.
Volvamos al ejemplo del nintendo, si la persona elige el juego con el nivel más difícil , para el muñeco dentro del juego esto puede ser completamente injusto, mientras que para la persona que está jugando el juego le parece muy interesante e ilustrativo lo que el muñequito está aprendiendo. Esto podría llevarte a pensar que esta vida es el juguete de alguien más, lo que también puede hacer que te llenes de ira, pero es indispensable que comprendas que no es el juguete de “alguien más” sino el “TU JUGUETE”. Porque Tu personalidad más Tu Alma hacen UN TODO.
Entonces si el muñequito pudiera entender que es parte del Alma tanto como las uñas o el pelo son parte del cuerpo humano, que tienen una función, que son maleables pero que siguen siendo importantes la vida del muñequito sería más tranquila, sin tantas dudas.
El ego entonces se tiene que tomar como un órgano parte del Alma, que tiene voz y voto pero que en conjunto con el Alma toma las decisiones más acertadas.
Tomando ahora el ejemplo de las uñas y de los cabellos, nosotros tomamos decisiones continuamente sobre cómo lucirán estas partes de nuestros cuerpos, las decisiones las tomamos en base a la experimentación que deseamos vivir, es decir, “quiero probar que se siente tener el cabello largo” o “me gustó la última vez que vine a que me cortarán el cabello en este lugar, hoy repetiré”. Este tipo de decisiones las hacemos para cambiar lo que vivimos, así mismo el alma.
Ahora bien hay experiencias que se pueden “ahorrar”, imaginemos que tenemos un programa en computadora que nos permite recibir la experiencia de lo que se siente tener el cabello largo y rubio, que te pueden poner una foto tuya y como te verías, pero además como te sentirías y cómo reaccionarían los demás con este cambio tuyo, de forma virtual, sin necesidad de que tu propio cabello lo dejes crecer y lo tiñas de ese color. Desde ahí podrías elegir si esto te gusta o no, si es para ti o no.
Este tipo de aprendizajes ya están disponibles, siempre lo han estado y a esto se le llama aprender siendo testigo, es decir que no me pase a mí, sino que yo sea capaz de aprender de esta experiencia siendo testigo en alguien más. Pero este alguien más puede ser incluso una película, una novela, leyendo la experiencia de alguien más y siendo capaz de recibir esta enseñanza.
Algunos dirán “que nadie experimenta en cabeza ajena” y yo les diría que es porque no hay suficiente amor que una a las personas para que esto sea una experiencia real para quien la está observando.
Regresando al tema del “bien”, para el cabello podría no ser tan bueno que lo cortaran, sin embargo para la persona si es bueno. También podría haber un cabello al que le guste que lo corten porque se siente tomado en cuenta, atendido, que figura y al mismo tiempo que a la persona también le guste cortarse el cabello. Pero en definitiva si a la persona no le parece bueno que se corte el cabello, no lo hará.
Aquí se pueden ver los diferentes niveles del “bien o las cosas buenas” que se viven. Y es importante cuando se está trabajando con Registros y Maestros de Luz que se hagan las preguntas correctas, para no “irse de bruces” y pensar que por que dijeron que “si es para el mayor bien divino de todos los involucrados” se va a hacer y todos las personalidades estarán de acuerdo y serán experiencias placenteras, porque podría ser que lo que buscan las almas sea precisamente trabajar juntas para que se desarrollen los conflictos que al final sacaran a flote las virtudes de cada una.
Así que yo sugiero que se acoten este tipo de preguntas:
Si es para el mayor bien divino de todos los involucrados que se haga ésto ………. (se describe el hecho)… y luego se pregunte ¿por qué? , y luego se acote más esto ¿En qué forma mi ego lo tomará y como trabajar con él?, ¿hay algo de esto que se puede aprender como testigo?
Es preciso entender que los Registros Akashicos están por encima de la consciencia Almica individual, y por tanto las respuestas las hacen calculando ambas reacciones la del ego y la del Alma, siempre asistiendo al Alma a cumplir con lo que se ha propuesto en esta vida.
Hay muchas formas de llegar a lo mismo
Dentro de los Registros Akashicos están las leyes que se tienen para hacer las cosas, de acuerdo con cada Alma y grupo de Almas, los Registros Akashicos asisten a cada una para que se cumpla lo que su libre albedrio ha elegido desde la parte más consciente y pura que se tiene, desde el amor incondicional.
Me preguntaban hace poco sobre los niños que nacen con cáncer que en algunas técnicas se tiene la creencia de que es algo karmatico y por tanto no se puede cambiar, ni curar ni siquiera se debe de intentar. Sin embargo la respuesta de Melklhizedekh fue que los niños nacen así como resultado no solo de un karma personal sino de un karma colectivo, de familia y que traen contratos de alma con sus familiares y seres cercanos que a través de esta enfermedad las almas de todos aprenderán y por tanto para cambiar esta experiencia es necesario que se cambien los contratos de alma tanto del niño como de los familiares y personas involucradas, para que las experiencias se aprendan de otras formas.
Por ejemplo si lo que el alma del niño desea entregar a través de esta experiencia hacia los demás es que las personas aprendan a ser compasivas, a amar incondicionalmente, a vivir el hoy y aprovecharlo (entre otras cosas) cada uno de los integrantes de la familia y el niño necesitan tener otra experiencia o forma de recibir esta enseñanza y poder dejar de vivirla a través de la enfermedad del niño.
Esta humanidad está acostumbrada aprender a través del sufrimiento, se tiene en la memoria de grupo, en la memoria de la humanidad, como un condicionante, si no hay sufrimiento no hay ganancia, no hay desarrollo,