• No se han encontrado resultados

3. JUSTIFICACIÓN

5.2.1 Aspectos en la evolución de la catalogación

El proceso de Catalogación puede identificarse como medio de comunicación entre los usuarios y los documentos. Desde la edad antigua hasta nuestros días ha sido sometida a grandes cambios debido a las tecnologías. Calímaco es uno de los catalogadores más antiguos, es decir uno de los profesionales de la catalogación. Redactó Pinakes, un catálogo elaborado, compuesto por 120 volúmenes que hizo para la famosa Biblioteca de Alejandría15.

Durante la Edad Media, la cultura quedó en manos de la Iglesia, surgiendo las Bibliotecas monásticas, que se convirtieron en verdaderos depósitos de la cultura de su tiempo. Durante esta época comienza a desarrollarse la biblioteconomía, entendida sólo como el arte de conservar los tesoros de aquellas Bibliotecas y los catálogos como medio imprescindible para el control de fondos documentales.

15 Garrido Orilla, María Rosa. Teoría e historia de la catalogación de documentos. Madrid: Editorial Síntesis, 1999, p. 18

33

El siglo XX comprende acontecimientos como las Conferencias Internacionales de París (1961) y de Copenhague (1969), la creación por parte de la International Federation of Library Associations (IFLA) del programa Control Bibliográfico Universal y de las múltiples ISBD para la descripción de distintos tipos de documentos. Coincide también con la publicación, en países avanzados, de nuevos códigos, algunos de gran fuerza normalizadora y amplia difusión como el Angloamericano haciendo que organizaciones tanto en los Estados Unidos como en el Reino Unido formaran otras organizaciones como la Asociación Bibliotecaria Americana (ALA) que tendría la misión de servir como estructura organizativa y de control del mundo bibliotecario americano, así como, ser motor de los mejores avances científicos en este sector. 16

5.2.1.1 Principio de París

Fue aprobado por la Conferencia Internacional sobre Principios de Catalogación en 1961. Sirve como base para la normalización internacional en la catalogación.

Los principios aquí establecidos se aplican sólo a la elección y forma de encabezamientos y palabras de entrada (i.e. a los elementos principales que determinan el orden de los asientos) en los catálogos de libros impresos, en los que se combinan en una misma secuencia alfabética los asientos bajo los nombres de autores y, donde estos sean inapropiados o insuficientes, los asientos bajo los títulos de las obras. Están formulados con especial referencia a los catálogos que enumeran los contenidos de Bibliotecas generales grandes: sin embargo se recomienda su aplicación a los catálogos de otras Bibliotecas y otras listas

16 Garrido Orilla, Op. cit., p. 113.

34

alfabéticas de libros, con las modificaciones que se requieran según los objetivos de estos catálogos y listas17

Con esta reunión en París, en 1961, se definieron los principios fundamentales de la catalogación, que determinaron las entradas de autores personales y corporativos. Como producto de dicha reunión se acordó que se debía publicar un código internacional aceptado por todos los países del mundo, para facilitar el intercambio de información bibliográfica. Una comisión en 1967 redactó el nuevo código, es decir las Reglas de Catalogación Angloamericanas, RCAA.

5.2.1.2. Descripción Bibliográfica Internacional: ISBD

La Descripción Bibliográfica Internacional Normalizada surge de un Encuentro Internacional de Expertos en Catalogación, organizado por la IFLA en el año de 1969, en el que se establece la normalización de la forma y el contenido de la descripción bibliográfica18.

El primer texto de la ISBD (M) para publicaciones monográficas se publica en 1971 como un conjunto de recomendaciones, pero estas recomendaciones dadas en este primer texto no contemplaban los problemas especiales que se presentaban para los libros antiguos.

La IFLA da un primer paso para hacer normas específicas para los libros antiguos conformándose un Comité de Libros y Documentos Raros y Preciosos, constituyendo un equipo de trabajo que redactó un borrador de las ISBD (A). La “A” significa “Ancien”, “Antique”, “Antiquarian”, “Alt”, verificando si las

17 Declaración de Principios Adoptados por la Conferencia Internacional sobre Principios de Catalogación París, Octubre De 1961. [on line]. [Consultado el 7 de julio de 2009]. Disponible en:

http://www.bne.es/docs/Paris_1961.pdf

18 Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas. ISBD. 2ª ed. Madrid: ANABAD, 1993, p. IX

35

especificaciones dadas en las ISBD (M) satisfacían la descripción de este tipo de material19.

“La Descripción Bibliográfica Internacional Normalizada para Publicaciones Monográficas Antiguas ISBD (A) especifica los elementos necesarios para la descripción y la identificación de dichas publicaciones, asigna un orden a los elementos de la descripción y especifica un sistema de puntuación para la descripción”20. Las publicaciones monográficas antiguas son producidas antes de

la introducción de la mecanización de la imprenta y puede utilizarse para descripciones de publicaciones elaboradas a mano.

Se dan especificaciones a términos utilizados para los libros antiguos como es el caso del Colofón: “Mención final de una publicación que informa sobre su publicación o impresión”21.

El objetivo principal de la ISBD (A) es suministrar transcripciones suficientemente precisas de portadas, etc., que permitan la rápida identificación de las diferentes obras y de las distintas ediciones de la misma obra.

5.2.1.3. Reglas de Catalogación Angloamericanas: RCAA

Estas reglas están diseñadas para la elaboración de catálogos y otras listas en Bibliotecas generales de cualquier tamaño. No están destinadas específicamente para Bibliotecas especializadas, ni archivos pero se recomienda que estas

19 Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas., Op. Cit., p. X 20 Ibíd., p. XV.

36

instituciones las usen como base de su catalogación y amplíen sus instrucciones cuando sea necesario.22

Estas reglas de catalogación nacen a finales del siglo XX, cuando Sir Antonio Panizzi en 1856 compila su código para el Museo Británico.

A mediados del siglo XX los Estados Unidos y el Reino Unido proponen acuerdos para conseguir una reglamentación catalográfica común respondiendo a la idea de cooperación. Un comité conformado por profesionales expertos dio lugar, en el año de 1978, después de varias revisiones, a la primera edición indiferenciada para norteamericanos y británicos las Angloamerican Catologuing Rules completamente aceptadas en los países de habla inglesa. Pero su impacto no ha sido solamente en esas regiones, sino que ha sido traducida a otros idiomas, así es como se da la internacionalización de las reglas. Los siguientes años han sido de aplicación, pero, también de continua actualización. En 1988 se publican las RCAA, mientras que en 1995 se inicia una nueva revisión de las RCAA. Estas revisiones dan origen a las RCAA publicadas en 2002, que incorpora dos revisiones publicadas en sus enmiendas de 1999 y 2001. Los cambios sustanciales se realizaron a tres capítulos: capítulo 3 materiales cartográficos, capítulo 9 recursos electrónicos y capítulo 12 recursos continuos23.

5.3 DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS INTERNACIONALES DE CATALOGACIÓN

Documento similar