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La necesidad de producir alimentos a bajo costo para una población en constante incremento, es un reto al que se

5. REVISIÓN DE LITERATURA

5.6 Aspectos nutricionales de especies arbóreas

Dicko y Sikena (1992a) señalaron que las características principales de plantas de ramoneo son su alto contenido de proteína, nitrógeno soluble, vitaminas y minerales. La concentración de proteína cruda en las hojas y frutos de la mayoría de árboles y arbustos forrajeros es mayor del 10%, aún durante la época seca, cuando tiende a decrecer. Generalmente el contenido de calcio y potasio es más alto que los demás minerales. Asimismo mencionaron que existe variación en el contenido de proteína cruda entre especies de árboles y arbustos y entre las partes de una misma planta, siendo esta variación de 6 a

23% en materia seca (MS), en forma general, las hojas contienen mayor cantidad de proteína que tallos y frutos, las especies leguminosas presentan de un 25 a un 50% más de proteína que las no leguminosas, también hay variación en época del año y a factores ambientales como el fuego; respecto al contenido de vitaminas A, B y C, se presentan en forma variada en hojas, frutos y semillas, el caroteno es generalmente mayor durante la etapa de crecimiento y declina rápidamente con la madurez, excepto en especies perennifolias quienes lo retienen por periodos más largos (Dicko y Sikena, 1992b). Zaragoza y Castrellón (1999) agregaron que las partes ramoneables (hojas y yem as) de los árboles y arbustos forrajeros perennifolios y caducifolios tienen un alto contenido de proteína cruda, carotenos (vitamina A), fósforo y digestibilidad de la materia seca y un bajo nivel de fibra, comparado con los zacates, además de tener una alta tasa de degradación del material inmaduro del follaje ramoneable de los arbustos contra el material maduro.

5.7 Factores antinutricionales de las arbóreas

Los árboles y arbustos pueden contener altos niveles de compuestos defensivos que los hace no palatables o dañinos para el ganado cuando son consumidos en grandes cantidades (Smith, 1992).

Esta es una desventaja que limita el consumo de arbóreas, principalmente de especies leguminosas. Al respecto D’Mello (1992) mencionó que en los trópicos las leguminosas de ramoneo y de grano constituyen un buen potencial para mejorar la productividad animal, sin embargo, su uso es limitado por agentes antinutricionales como los taninos, presentes en muchas especies de ramoneo, no obstante, algunas veces estos com puestos fenólicos se consideran benéficos, al evitar una alta degradación de proteína en el rumen, sin embargo, en algunos casos los taninos pueden ocasionar problemas de toxicidad en todo tipo de ganado incluyendo rumiantes.

Los factores antinutricionales de las plantas, pueden ser definidos como metabolitos secundarios que interfieren con la utilización del alimento, afectando la salud y la producción animal. Estos según (Makkar, 1993;

Bernaye et al., 1989; Neucere et al., 1978), pueden ser divididos en tres grupos:

1. Los que impiden la utilización de la proteína y deprimen la digestión como los inhibidores de proteasas, los taninos (fenoles), las saponinas, las lectinas entre otros.

2. Los captadores de iones metálicos: oxalatos, fitatos, gosipol, glucocinolatos, entre otros.

3. Las antivitaminas y otros, como las micotoxinas, cianogénicos, nitratos, alcaloides, agentes fotosensibilizadores, etc.

Por su parte Dicko y Sikena (1992b) señalaron que estas sustancias presentan limitantes en el consumo y productividad de los animales y aun causan toxicidad con niveles altos de ingestión. Los taninos están relacionados con un gran número de compuestos fenólicos, por otro lado, los taninos condensados tienen efectos positivos en la utilización del nitrógeno por la protección de la proteína de la degradación microbial.

Cobos (1996) señaló que aunque se desconocen con exactitud los factores presentes en arbustivas y arbóreas forrajeras que están influenciando la actividad de los microorganismos ruminales, existen estudios que indican la existencia de microorganismos capaces de desintoxicar los factores antimicrobiales de leguminosas forrajeras, dichos microorganismos se han detectado en ovinos africanos, adaptados al consumo de raciones altas en arbustivas y arbóreas, lo cual pudiera ser utilizado como inóculo de fluido ruminal en otros animales para inducir el desarrollo de una microflora ruminal más apta para la degradación y fermentación de la FIDN y FIDA (Fibra insoluble en detergente neutro y en detergente ácido, respectivamente), que limitan el valor nutritivo de las leguminosas forrajeras, considerando la experiencia australiana con los microorganismos que degradan la mimosina, usando un fluido ruminal procedente de cabras hawaianas resistentes a la intoxicación por consumo de Leucaena, con lo cual no existen problemas de intoxicación en ganado bovino y ovino.

El valor nutritivo del forraje esta determinado por su habilidad para proveer gran cantidad de nutrimentos requeridos por los animales para su

mantenimiento, crecimiento y reproducción. Esta relacionado también con la absorción, digestibilidad, composición química y presencia o ausencia de factores antinutritivos, esto varía dentro de las especies, misma que ocurre debido a las diferencias en las partes de la planta, edad de los tejidos y condiciones climáticas y edáficas en que las plantas crecen (Gutteridge y Shelton, 1994b).

Los factores antinutricionales tienen un papel importante en las interacciones planta-planta, planta-insecto, planta-herbívoro (mamíferos) y planta-microorganismos, estos productos naturales tienen múltiples efectos que van desde la inhibición de los procesos de crecimiento de las plantas vecinas, de la germinación de las semillas, o bien, evitan la acción de la herbivoria de insectos y animales mayores, hasta los efectos dañinos de bacterias, hongos y virus, resultando fundamentales en los sistemas de defensa de las plantas (Estrada, 1989).

Kumar (1992), mencionó que la relación planta-herbivoro puede disminuir la productividad del animal y causar toxicidad. El efecto de los factores antinutricionales depende de la especie animal, condiciones de manejo, por ejemplo, algunos compuestos son tóxicos para los monogástricos como los inhibidores de tripsina y no presentan efectos adversos en rumiantes porque son degradados en el rumen.

Las leguminosas presentan taninos condensados, los cuales pueden influir en el valor nutritivo de estos al modificar su digestibilidad, reducir el consumo voluntario y en el animal pueden ocasionar efectos sistémicos como alteraciones fisiológicas, efectos tóxicos e incrementar los requerimientos de energía. No obstante, los taninos condensados resaltan por su importancia para aprovechar con mayor eficacia la proteína de la dieta en rumiantes (Reed, 1995; Alldredge, 1994).

Una de las características más importantes en el uso de especies arbóreas es su elevado valor nutritivo, principalmente si nos referimos a especies leguminosas, sin embargo, existen otros factores que limitan el consumo y esos son los factores antinutricionales, una de las especies más utilizadas en la producción animal es la Leucaena leucocephala, la cual

contribuye en forma importante al incremento en la producción pecuaria, sin embargo estudios realizados por (Perdaza y García, 1995), demostraron que tanto el follaje integral como la hoja, contenían lactona, triterpenos y/o esteroides, quinonas, taninos, flavonoides y saponinas, compuestos que son dañinos para el animal.

Por otro lado Scull, O. et al. (1995) observaron que existen diferencias del contenido de mimosina y DHP (3,4 dihidroxipiridona) en Leucaena leucoceophala en épocas, teniendo el menor contenido de mimosina en la

época de lluvias y siendo más alto en esta época el DHP (3,4 dihidroxipiridona).