5. ANTECEDENTES
5.2. CONTEXTO NACIONAL
5.2.5. ASPECTOS POLITICOS Y DE REGULACION
Colombia ha tenido a lo largo de la historia varias políticas forestales, 1974, 1984, 1989 (Plan de Acción Forestal para Colombia), 1991, 1996 (Política de Bosques), además del Plan Nacional de Desarrollo Forestal, que para algunos autores de igual forma es considerado como un documento de política en el tema.
Según Orozco (1999)78, la ordenación de bosques no es abordado propiamente dentro de las
políticas de 1974 al 1996, sin embargo se atienden o tocan tangencialmente los temas como zonificación y el manejo y uso sostenible de los bosques naturales, específicamente sobre la zonificación el autor expresa: “.. el objetivo general de zonificar está omnipresente en los documentos de política forestal. Este objetivo no se ha alcanzado”, en cuanto al manejo de igual forma establece: “el impactote los objetivos de política de manejo resulta un tanto más difícil de evaluar de manera precisa, dado que dichos objetivos en general están planteados más difusamente, corresponden a una gran multiplicidad y en algunos casos se asimilan a fines últimos” Desde otro punto de vista y teniendo un marco político más reciente, es decir desde los años noventa a la fecha, se debe mencionar como primera instancia la Constitución Nacional de 1991, considerada como una Constitución Verde, ya que cuenta con disposiciones especificas, que hacen que el tema ambiental sea considerado como un principio constitucional, un derecho de los ciudadanos y un instrumento para garantizar la participación social.
En forma especifica en lo que tiene que ver con el tema de bosques encontramos que Colombia formuló la Política de Bosques- Documento CONPES 2834 de 1996, cuyo objetivo es: “lograr un uso sostenible de los bosques con el fin de conservarlos, consolidar la incorporación del sector forestal en la economía nacional y mejorar la calidad de vida de la población”. A nivel de objetivos específicos el manejo de bosques naturales contiene lo siguiente: Incentivar la reforestación,
recuperación y conservación de los bosques para rehabilitar las cuencas hidrográficas, restaurar ecosistemas forestales degradados y recuperar suelos; Fortalecer y racionalizar procesos administrativos para el uso sostenible del bosque, tanto de los recursos madereros como de otros productos y servicios, y Atender los problemas culturales, sociales, económicos que originan la dinámica no sostenible de uso del bosque.
Con el fin lograr los objetivos de la política de bosques se formulan cuatro estrategias entorno al tema de la siguiente manera:
• Modernizar el sistema de administración de bosques, • Conservar recuperar y usar los bosques naturales, • Fortalecer los instrumentos de apoyo y
• Consolidar la posición internacional.
Otro documento de política importante es el Plan Nacional de Desarrollo Forestal -PNDF-, aprobado por el Consejo Nacional Ambiental en diciembre de 2000, considerado como un instrumento de política para el sector forestal, cuyo objetivo general es “Establecer un marco estratégico que incorpore activamente el sector forestal al desarrollo nacional, optimizando las ventajas comparativas y promoviendo la competitividad de productos forestales maderables y no maderables en el mercado nacional e internacional, a partir del manejo sostenible de los bosques naturales y plantados”.
Cabe anotar que el PNDF contiene un enfoque ecosistémico para la conservación y manejo sostenible de la biodiversidad asociada a los bosques”, y el mismo involucra de manera concreta el tema de los bosques naturales dentro de los programas y subprogramas destacándose la Ordenación, Conservación y Restauración de Ecosistemas Forestales, con el subprograma de Ordenación y Zonificación Forestal.
De igual manera dentro de los últimos dos planes nacionales de desarrollo, se han identificado acciones específicas con el tema de bosques naturales como son:
• Ley 812 del 26 de junio de 2003, por la cual se aprueba el Plan Nacional de Desarrollo 2003 – 2006, “hacia un Estado Comunitario”, establece la necesidad de frenar la deforestación e impulsar la reforestación.
• Ley 1151 de 2007, por medio de la cual se aprueba el Plan Nacional de Desarrollo 2006- 2010, en donde se da importancia al tema forestal en el marco del -PNDF- y en forma especifica establece la obligación de las corporaciones autónomas regionales y de desarrollo sostenible para que elaboren su Plan General de Ordenación (33 planes para todo el país), en el marco de lo que establecía la extinta Ley 1021 de 200679.
Otros aspectos, de relevancia nacional, que tienen que ver con el tema de bosques naturales son la Estrategia Nacional para la Prevención y el Control del Tráfico Ilegal de Especies Silvestres, dicha estrategia fue promulgada en mayo de 2002, su visión es la de identificar, priorizar, orientar, coordinar, articular y ejecutar acciones encaminadas a la disminución del tráfico ilegal de especies silvestres y a la generación de alternativas productivas sostenibles que sustituyan dicho ilícito, a
79 Cabe anotar que estas dos leyes han sido muy controvertidas y para el caso de la Ley 1021 de 2006, fue declarada
partir de vínculos efectivos de coordinación entre las diferentes instituciones y demás actores responsables de la gestión ambiental.
En cuanto al tema legal, el manejo de los bosques en el mundo data desde los años 1700 a.c. en Iran, cuando Hamurabi decreto leyes para la protección de los bosques80, de ahí en adelante son sin
duda muchas las referencias en materia normativa que se pueden citar a lo largo de la historia del mundo y de América del Sur; sin embargo en el contexto que nos ocupa, nos referiremos exclusivamente al caso de Colombia, en donde desde la época de la colonia se expidieron normas sobre el tema de bosques, el mismo Simón Bolívar para los años mil ochocientos expidió normas sobre protección y manejo de bosques81. (Anexo No. 6.)
En síntesis, se puede decir que en forma directa la ordenación, el aprovechamiento y el manejo de los boques naturales en Colombia, se encuentra regido actualmente por la Ley 2ª de 1959, el Decreto 2811 de 1974 y el Decreto 1791 de 1996.