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Aspectos psicológicos del método colectivo

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Durante la permanencia en la institución penitenciaria, el interno se ha habituado a tener un espacio límite, a ver y relacionarse con determinadas personas, a aceptar normas y valores propios de una subcultura delictiva, a realizar conductas estereotipadas, a presentar conflictos de inmadurez emocional que están relacionados a una desconfianza básica, etc. Todos estos problemas configuran que el interno en su experiencia en prelibertad sufra una serie de cambios de conductas sumamente significativos. Consideramos que esos cambios psicológicos se manifiestan en los siguientes aspectos:

Imagen Corporal. Se observa que existe en los internos una actitud de tipo emocional ante el contacto con el exterior y esto se traduce en un cambio en la imagen corporal. La propia imagen adquiere significado que se manifiesta en un deseo de cambiar la imagen "interno" para volver a tener una identificación propia, singular. Se advierte un interés especial en el propio cuerpo que está relacionado a una actitud social de ser "visto". Es decir, el interno pasa

de una etapa en que está aislado y poco interesado en sí mismo, porque, además, tampoco le interesa quienes son los demás, a otra etapa en que desea ser individualizado.

Estos cambios observados en el esquema corporal de los internos que salen en prelibertad se explica en el sentido que nuestro esquema corporal cambia constantemente de acuerdo con las circunstancias históricas sociales que debemos enfrentar. Construimos nuestra imagen, la disolvemos y volvemos a construir, esto se realiza a través de procesos de identificación y proyección. Pero cabe señalar que una vez creada la imagen corporal, de acuerdo a nuestras necesidades, ésta sigue experimentando cambios que están vinculados a las constantes transformaciones de las relaciones interpersonales (el aquí y el ahora) de las relaciones emocionales con los demás. De ahí las transformaciones en la vestimenta, peinados, ornamentos, que provoca la salida de excursión.

Problemas perceptivos-motrices. Cuando el interno participa por primera vez en el método colectivo se pueden observar trastornos en la esfera sensorio-motriz que están caracterizados en la siguiente sintomatología: alteración de la identificación de objetos (no reconocen), las percepciones son lentas, existen problemas en la percepción de profundidad, es decir, alteraciones de la apreciación de los objetos que están en determinada distancia, la atención debido a la intensidad de los estímulos se hace pasiva, espontánea, casi automática, así se observan alteraciones en la duración de la atención y la fluctuación es notoria. Presentan trastornos en el lenguaje, por ejemplo: disfemias, y el pensamiento se manifiesta inhibido. En realidad son muy sensibles pero piensan poco acerca de lo que sienten, en el material verbal pueden llegar a expresarse con cierta objetividad, pero esto ocurre con referencia a situaciones concretas.

Se manifiestan problemas de actividad motora, en especial agotamiento por las actividades desarrolladas durante la excursión o por el contrario una hiperactividad. Estas alteraciones sensorio-motrices son debidas generalmente al enorme lapso de tiempo que estas personas han pasado en un lugar de espacio determinado. Obviamente a medida que el sujeto se va incorporando al medio social estos problemas van disminuyendo hasta llegar a un grado sensorio-motriz normal.

Dependencia. La conducta de dependencia está relacionada al hecho de que durante la salida en prelibertad se reactivan miedos y temores a la soledad, aislamiento y a la permanente angustia de sentirse perdido.

La personalidad atenúa esos miedos a través precisa-mente de conductas de vinculación, relación de apego a una persona, por ejemplo: apego a un técnico, controlar rigurosamente todos sus movimientos. Existe una imposibilidad de parte de algunos internos de alejarse, observar y pensar, necesidad de una fuerte conexión con el grupo.

La angustia que causa el contacto exterior y los temo-res subyacentes se observan asimismo en la acentuada oralidad, una gran necesidad de alimentos que se traduce en un comportamiento casi continuo de incorporar objetos. Se manifiesta en forma clara la necesidad de dependencia y la dificultad que presentan para llegar a una autoafirmación de su personalidad, así como poder lograr una autonomía.

Comunicación. La estructura de la comunicación durante la excursión está manifestada por un manejo verbal precario, realizado en términos de acción. Se detecta un esfuerzo de parte de los internos por un acercamiento hacia el otro, que si bien se da en un plano físico no se concreta en la comunicación verbal (código somático). Asimismo se observan dificultades en lograr y mantener un cierto grado de introspección para poder trasmitir sus vivencias y

emociones. Han establecido una fisura entre pensamiento autónomo y pensamiento realista, entre principio de placer y principio de realidad, entre consciente e inconsciente, por eso impresionan como individuos fuertemente apegados a la realidad aunque precisamente es esta conducta de la realidad externa lo que los mantiene disociados del cuerpo e indefensos frente a estímulos. Existe un lenguaje simbólico arcaico, ausencia del principio de contradicción que nos señala una personalidad infantil, con graves problemas de deprivación sociocultural. Si bien, todas estas dificultades son notorias, se observa un mayor control de la agresividad tanto en el plano verbal como motor.

Nuevos intereses y conocimientos. La conducta de visitar áreas relacionadas a aspectos culturales y sociales del país tiene marcada significación para la formación intelectual de los internos, es decir, el grado de información enriquece desde el punto de vista educativo. De esta manera el área de conocimientos se extiende y en consecuencia se manifiestan intereses hacia temas históricos, sociales, culturales, laborales, etc. Psicológicamente, esto es destacable, porque las fuerzas de los intereses y la motivación representan un aspecto importante de la personalidad del interno y esas características afectan materialmente su adaptación tanto en el plano social, laboral, familiar, como individual.

Actitud social. Implica una tendencia a reaccionar de un modo más favorable hacia el medio ambiente; se observan conductas de solidaridad y respeto a los otros internos y al personal técnico. Simultáneamente se observa en los internos una mayor capacidad hacia valores como el trabajo, el medio social familiar. Esta conducta equivale a la sensibilidad de poder identificarse con los problemas de los demás y por lo mismo denotan una actitud de convivencia, menor agresividad y una más estable adaptación.

En resumen, podemos decir:

A través del método colectivo de prelibertad se logra que exista un primer contacto social exterior, controlado y, de esa manera, se evitan situaciones de pánico, angustia y agresión de los internos.

El objeto principal de este método colectivo de la excursión es una auténtica preparación para la salida definitiva del interno.

El hecho de recuperar la libertad, interactuar en situaciones sociales concretas, son todas conductas que requieren un aprendizaje ya que muchas veces el proceso resulta para la mayoría de los internos lento y difícil.

En el método colectivo, el interno recibe psicoterapia de apoyo y orientación, que es tan importante en esta última fase para evitar reincidencias.

De parte de la institución podríamos decir que a través de la excursión se reasegura el tratamiento que comenzó desde que el interno ingresó al penal.

Consideramos que es altamente alentador observar como una institución penitenciaria piensa y actúa en función de una reintegración de valores humanos y sociales, es decir, no encierra, no castiga, sino que intenta luchar por una conciencia humana en un periodo histórico-social, caracterizado por la violencia, la marginación y la explotación del hombre.

CAPITULO VI

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