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el caso de la pesquería de la merluza

1.2. Aspectos tecnológicos

La pesquería de arrastre en el Perú, comenzó en los años 50, como una pequeña pesquería costera de arrastre de fondo y fue totalmente artesanal. Los caladeros más importantes se situaron al norte de la latitud 07º S y el principal puerto de desembarque fue y es Paita, ubicada a los 05º S (Figura 1). Hasta 1966 los desembarques no sobrepasaron las 1 500 toneladas y la merluza no se consideró una especie atractiva para la pesquería peruana. Su captura fue incidental entre las especies para consumo humano directo de mayor valor económico y que tenían más demanda. En algunos casos la merluza cayó incidentalmente en las pesquerías que abastecieron a las fábricas de harina de pescado. A mediados de los años 60, la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) del Perú se interesó en la pesquería de arrastre debido a la gran importancia de la merluza en la pesquería chilena, cuyas capturas en 1963 excedieron las 100 000 toneladas. Durante estos años la SNP financió tres cruceros de exploración, especialmente para conocer más sobre la distribución y densidad de la merluza peruana (Del Solar, 1968). Mientras tanto, algunas bolicheras se convirtieron en arrastres de fondo. Esta flota tradicional consistía de viejas embarcaciones hechas de madera o acero, que realizaban viajes de dos-tres días. La entrada de nuevas unidades de pesca resultó en mayores desembarques, pero el rango de la flota en estos años quedó restringido a 30 mn mar afuera. Una política nacional de pesquería modificada entre 1970 y 1975 enfatizó y promovió el desarrollo rápido de la industria de pescado para consumo humano y el IMARPE asumió la responsabilidad de determinar el potencial de los recursos para consumo humano en las costas del Perú, supuestamente subutilizados, incluyendo merluza (Merluccius gayi peruanus), bonito (Sarda chiliensis) y caballa (Scomber japonicus). Antes de que esta información básica pudiera ser producida, el Ministerio de Pesquería planeó e inició las inversiones para la construcción de una nueva flota pesquera, facilidades para el desembarque en playa, procesamiento y

FIGURA 2

Longitud media (cm) y porcentaje de juveniles (< 35 cm) de merluza durante 1971-2002

20 25 30 35 40 45 50 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 Año 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 % longitud media % juveniles Longitud media (cm)

mercadeo de pescado para consumo humano (Ministerio de Pesquería, 1970). En 1974 la FAO presentó una evaluación técno-económica para la construcción de los tipos y tamaños más recomendables de embarcaciones arrastreras para la merluza y para ser operadas desde Paita (Engvall y Engström, 1974).

Entre 1967 y 1984 operaron alrededor de 28 pequeños arrastreros costeros (denominados a continuación «Flota Tradicional de Paita») con características de menos de 35 TRN, una capacidad de bodega entre 40 y 150 m³ y una tripulación media de siete hombres (Cuadro 1). Durante los años siguientes, entre 1985 y 1992 la Flota Tradicional de Paita se incrementó a alrededor de 40 embarcaciones y entre 1993 y 2001 fluctuó entre 69 y 54 embarcaciones. Desde 1973 la flota se desarrolló y diversificó por la incorporación de grandes arrastreros extranjeros de alta mar (6-13), que tenían a la merluza como especie objetivo, con una capacidad de bodega promedio de 1440 m³ y una tripulación promedio de 98 hombres. Esta flota operó hasta 1980. Entre 1979 y 1983 operaron algunos arrastreros de alta mar peruanos (13-25 embarcaciones); eran barcos viejos y sin mucha tecnología y una capacidad de bodega entre 640 y 800 m³. Debido a restricciones gubernamentales, a fines de 1982 el número de arrastreros de alta mar operando disminuyó a solo dos. Este descenso fue intensificado por el evento El Niño que empezó en noviembre de 1982 y duró hasta agosto de 1983 en su fase más intensa. Desde abril de 1984 hasta 1991, y con el antecedente de que los acuerdos con las flotas extranjeras de los años 70 no se habían renovado, 20 embarcaciones soviéticas iniciaron sus faenas de pesca en aguas peruanas. En esta oportunidad las nuevas especies objetivo fueron el jurel (Trachurus picturatus murphyi) y la caballa, cuyas biomasas estimadas fluctuaron entre 5,0 a 8,5 millones de toneladas (jurel) y 0,8 a 1,6 millones de toneladas (caballa). La capacidad de bodega promedio de estas embarcaciones fue de 1 400 m³ con una tripulación de 110 hombres. Desde 1993 se desarrolló una flota CUADRO 1

Características de la flota arrastrera en aguas peruanas entre 1970 y 2001 (desembarques de merluza)

Año Tipo de flota N° de

embarcaciones desembarquesPromedio de de merluza (toneladas) Tamaño de malla (mm) de bodega Capacidad promedio (m³) N° prom. de tripulación 1967-1984 Flota tradicional

de Paita 28 10 000 - 25 000 70 (oficial)50 (real) 40 - 150 7

1985- 1992 Flota tradicional

de Paita 40 30 000 - 50 000 70 (oficial)50 (real) 40 – 150 7

1993- 2001 Flota tradicional

de Paita 69 – 54 50 000 – 150 000 70 (oficial)50 (real) 40 - 150 7 1973- 1980 Arrastreros de factoría extranjeros (blanco merluza) 6 – 13 84 000 70 (hasta 1977) 90 (después de 1977) 1440 98 1979- 1981 Arrastreros peruanos de alta mar 13 - 25 15 000 90 800 98 1892- 1983 Solamente arrastreros peruanos 2 20 000 - <5 000 90 640 20 1984- 1987 Arrastreros de factoría extranjeros (blanco jurel y caballa) 20 10 000 - 20000 76 1400 110 1988- 1991 Arrastreros de factoría extranjeros (blanco jurel y caballa) 12 - 21 50 000 - 70 000 76 1400 110 1993- 2000 Nueva flota de Paita Hasta 10 10 000 – 80 000 90/ 110 141-420 12-15

nacional de hasta 10 embarcaciones de tamaño mediano, que algunas bajo régimen de «joint venture» empezaron a operar con una capacidad de bodega entre 141 y 420 m³ (Nueva Flota de Paita) (Cuadro 1).

Los artes de pesca usados por la flota de Paita son redes de arrastre de fondo con un tamaño de malla promedio de 88,42 mm, ligeramente menor al estipulado por el Decreto Supremo de 1984 que regula la operación de buques de arrastre. Pero, en general, y debido a que la ley no lo regula, muchas embarcaciones empezaron a usar en los años 90 doble malla, disminuyendo así las posibilidades de escape de individuos pequeños. Por otro lado, la velocidad media de arrastre es de 3,2 nudos y el tiempo de arrastre promedio 1,2 horas2.

En general, se observa un incremento de la capacidad de pesca en los años 90 en los tres tipos de flotas, pero es difícil de cuantificar. Como una expresión extrema del incremento del poder de pesca de la flota durante El Niño 1991-1993, se puede mencionar que las capturas de merluza no disminuyeron de la misma manera como en los eventos El Niño anteriores, debido a la capacidad de la nueva flota de pescar merluza aún cuando estaba dispersa y fuera de los caladeros tradicionales.

Según el censo de embarcaciones realizado en el año 1996, existían en ese año un total de 79 embarcaciones arrastreras operativas en el Perú (Salazar, 2001), de ellas 59 (75 por ciento) tenían como especie objetivo a la merluza; el resto se dedicaba a jurel y caballa (11 por ciento), langostinos (nueve por ciento) y otros (cinco por ciento). Según registros mas actualizados realizados en el año 2001, 64 embarcaciones cuentan con licencia para la captura de merluza. La mayor parte fueron construidos entre 1962 y 1966 (41 por ciento), es decir que a fines del 2002 tienen una edad entre 36 a 40 años. La edad de las embarcaciones de la Flota Tradicional de Paita oscila entre ocho y 43 años con un promedio de 31 años. La Nueva Flota de Paita está compuesta por embarcaciones entre siete y 35 años de edad con un promedio de 18 años. La capacidad de bodega de la flota merluzera fluctúa entre 34,5 y 526,4 m³ y suman un total de 7 587m³. Están clasificadas, como ya se mencionó, en tres grupos de acuerdo a su Tonelaje de Registro Neto (TRN). El mayor grupo constituye la Flota Tradicional de Paita con 4 780 m³, seguido por la Nueva Flota de Paita con 2 352 m³ y un arrastrero factoría con 455 m³. De las 64 embarcaciones 60 preservan la pesca en cajas con hielo, y solo cuatro tienen un sistema de congelado (Salazar, 2001.). Toda esta flota a la fecha (fines de 2002) se dedica a otros recursos o está inactiva debido al cierre de la pesquería de la merluza.