Hacia un estado del arte sobre sentidos y prácticas
4. Ausencia y presencia de estudios empíricos
sobre la relación jóvenes-política. Valoraciones finales
Como ya lo hemos tratado en el presente trabajo, un espectro relativamente abierto de consideraciones aparecen respecto a los sentidos puestos por los autores e investigadores en la búsqueda de lo político juvenil. El diapasón va desde consideraciones radi- calmente abstractas donde priman juicios provenientes de la teo- ría social y política. Pasando por juicios más aterrizados donde el uso de formulaciones de la teoría o de las ciencias sociales, se ajusta a percepciones con fuerte carga empírica de realidades juveniles verificables en la efectividad de los fenómenos. Hasta una conexión aterrizada que privilegia lo que proviene del movimiento mismo de lo social-juvenil.
Encontramos en primer lugar, formulaciones sugestivas de la teoría social y política sin ninguna mediación que las confronte con realidades específicas de los y las jóvenes. Debemos decir que una gran proporción de trabajos de esta índole no fueron aquí incorporados por cuanto, si bien aparecía como literatura especia- lizada en el tema, no correspondía a reflexiones derivadas de ejer- cicios propiamente investigativo; una revisión juiciosa de este mate- rial merecería o exigiría un trabajo exploratorio e interpretativo independiente.
Cuando se habla por ejemplo de reflexividad social o de espa- cios públicos, se toma la definición de actitudes y construcciones políticas deseables, como si ellas de por sí representarán verdade- ras manifestaciones sociales de acción política de los jóvenes. Otro tanto sucede con categorías que se presuponen igualmente de un modo abstracto, como: ciudadanía juvenil, acción y discurso.
Este forzar las categorías, “epistemología” ya puesta en evi- dencia, es muy frecuente en la manera como los estudios se apro- ximan a las realidades políticas de los jóvenes. Un tipo de apro- ximación que si bien no deja de ser útil, pues indaga por probables consistencias sociales, eventualmente verificables en nuestras rea- lidades, con frecuencia, desprecia el estudio concreto de estas mismas.
En segundo lugar, en correspondencia con los resultados de la revisión ya expuestos, encontramos una valoración con fuerte
percepción empírica, un uso más aproximado a la realidad social de los jóvenes.
Aplican para esta situación, también, investigaciones que inda- gando por realidades juveniles concretas, intentan encontrar cobijo bajo postulados categoriales predefinidos en los estudios sociales: los referidos a los imaginarios sociales, la producción de subjeti- vidades, la acción colectiva, la formación ideológica del discurso (Palacios, en: Vega y Escalante, 2007).
Resaltamos de entre ellos, aquellos estudios que dentro de la clasificación tentativa propuesta reflejan de mejor manera las posi- bilidades de la teoría social, pero también las potencialidades de la realidad misma de los jóvenes, puesto que nos remiten al conflicto juvenil, a la dimensión problemática de ser joven, a la lucha por la supervivencia, a su dimensión social-relacional e individual, a sus capacidades de reflexión, al control como acción sobre ellos, a su “empoderamiento” y capacidad de prospección.
La literatura revisada da cuenta parcial de la compleja realidad política que produce y en donde es producida la juventud. El valor de las categorías utilizadas así lo pone de manifiesto. La investiga- ción sobre jóvenes y política en Colombia apenas comienza a con- formarse como campo específico —sin querer demeritar estudios de importancia central que han marcado pautas y, que han ubicado caminos muy interesantes de indagación y exploración teórica y em- pírica. Evidenciamos la necesidad de un trabajo de aplicación más juicioso a la hora de conectar las problemáticas juveniles con la “esfera de la política”, una dimensión constitutiva de su propia rea- lidad como “entidad” social.
Respecto a los usos interpretativos de la política, en la literatura revisada encontramos las siguientes tipologías, en donde de manera taxonómica encontramos diversos énfasis y visiones:
•La política es lo público
•La política es la ciudadanía
•La política es la participación
•La política es la ausencia o presencia de políticas más o menos
institucionalizadas
También resulta claro que se dibujan dos líneas de produc- ción articuladas a concepciones sobre lo político en su sentido ins- titucional tradicional y a aquellas que indagan por nuevas vetas de
comprensión de la relación jóvenes-política; fruto de lo cual son generados los resultados de investigación amoldados según la pers- pectiva adoptada.
Cuando se piensa la actividad de los jóvenes, como acción reac- tiva, resistencia, constitución de nuevos mundos de vida, presencia- mos un atisbo de política más compleja, no lo suficientemente expli- citado por la literatura, pero interesante a la hora de dar cuenta de los recientes procesos de transformación social referidos a la producción social de los jóvenes como una población políticamente significativa. Respecto a la “tipología del accionar” político joven, se iden- tificó una preferencia por el estudio de jóvenes, y de jóvenes orga- nizados. Ello suscita una reflexión sobre las expresiones juveniles no restringidas a este marco. Uno de los desafíos consiste en carto- grafiar desde las “prácticas de la omisión” hasta las más vanguar- distas formas de accionar político juvenil.
En tal sentido, la inquietud por lo nuevo, de acuerdo a cómo sea formulada, no resulta caprichosa ni inoficiosa, sino se convierte en motor de exploración de las sentidos y prácticas políticas juveni- les emergentes en los contextos latinoamericanos.
Consideramos, que un desplazamiento de la periferia al centro del interés, en materia de investigaciones, de las juventudes invi- sibilizadas; constituye, además de un evidente aporte investigativo, una contribución aunque sea parcial, a la des-marginalización de aquellos jóvenes en las políticas públicas y otros procesos a los cua-
les el campo de la investigación se articula14.
La revisión sobre la perspectiva generacional puso de relieve que pocas investigaciones proponen como objeto de estudio las rela- ciones intergeneracionales, lo cual supone una apuesta epistémica por develar las complejidades entretejidas en este denso terreno. Por otra parte, se pone de manifiesto la necesidad de emprender revisiones cuya cobertura geográfica se amplíe y cubra el conjunto de la producción nacional y no sólo sus centros más representativos. No obstante, los avances generados se constituyen en una base para el emprendimiento de esfuerzos posteriores.
En relación con el campo académico de los estudios sobre juven- tud en Colombia, si bien, no fue objeto de interés de este trabajo,
14. Sin ignorar por supuesto que existen serias deficiencias en dichos procesos de articulación.