• No se han encontrado resultados

1.7. Las cinco dimensiones de la inteligencia emocional según Goleman

1.7.1. Autoconocimiento

“Goleman (1999) nos refiere que:

Saber que se siente en cada momento, es decir, conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones, y utilizar esas preferencias para orientar nuestra toma de decisiones; tener una idea realista de nuestras habilidades, fortalezas, debilidades y una bien basada confianza en uno mismo.”

 Conciencia Emocional: “Implica identificar las propias emociones y los efectos que

pueden tener.”

 Autoevaluación precisa: “Significa que debemos conocer nuestros propios recursos

interiores, habilidades y límites. No esta demás hacerse estas preguntas: ¿Quién soy? ¿A dónde voy? Y ¿Qué deseo?, sabremos qué hacer si descubrimos que es lo que percibimos como adecuado, por tanto nuestro recurso más precioso es la atención. La primera tarea de un líder es conocerse a sí mismo.”

 Confianza en sí mismo: “Brinda fuerzas para tomar decisiones difíciles o actuar en

nuestras convicciones, pese a la oposición, el desacuerdo y hasta la desaprobación explicita de quienes detentan la autoridad.”

1.7.2. Autocontrol, autorregulación

El control de sí mismo es saber manejar las emociones, es decir, los propios estados internos, impulsos y recursos. De modo que faciliten la tarea entre manos, en vez de estorbarla; ser escrupulosos y demorar la gratificación en pos de los objetivos; recobrarse bien de las tensiones emocionales.

El término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones.”

 Confiabilidad: “La confiabilidad se ve en los trabajadores íntegros, quienes son francos y

reconocen sus sentimientos, ellos actúan en forma abierta, honrada, y consecuente, así alcanzan mayor credibilidad.”

 Escrupulosidad: “Cumplen con los compromisos y las promesas. Se hacen responsables de

satisfacer los objetivos. Son organizados y cuidadosos en el trabajo.”

 Adaptabilidad: “Las personas deben tener adaptabilidad, es decir, perder el miedo al cambio,

el nerviosismo o la profunda incomodidad personal al cambio.”

 Innovación: “Buscan ideas nuevas de muchas fuentes distintas. Hallan soluciones originales

para los problemas. Generan nuevas ideas. Adoptan perspectivas novedosas y aceptan riesgos. Las personas innovadoras saben identificar rápidamente puntos claves y simplificar problemas cuya complejidad parece abrumadora.”

“Castro (2000) lo define como:

Una capacidad adquirida en el curso de la experiencia para organizar, orientar, regular y evaluar la actividad psíquica y la conducta en consonancia con la propia vida y actividad desplegadas en un contexto sociocultural concreto.

El aprendizaje de esta capacidad constituye un proceso, con sucesivos niveles de adquisición, que va desde la primigenia desorganización infantil al momento del nacimiento hasta la instauración del autocontrol racional adulto guiado por objetivos y fines conscientes. El curso de este proceso está determinado por la interacción con las demás personas, la adquisición y la progresiva utilización idónea del lenguaje, el tipo rector de actividad en cada período del desarrollo, y la paulatina asunción de valores y normas de conducta social y personal, todo lo cual posibilita la estructuración y el desenvolvimiento socialmente condicionados del psiquismo y la conducta en íntima e indesligable vinculación con la educación y la enseñanza. A su vez, esta capacidad adquirida constituye un elemento fundamental para la realización de otros aprendizajes simultáneos o ulteriores, representando uno de los parámetros esenciales para definir la madurez integral de un individuo como personalidad.”

1.7.3. Auto motivación

“Lawrence (2001) afirma que:

Utilizar nuestras preferencias más profundas para orientarnos y avanzar hacia los objetivos, para tomar iniciativas y ser efectivos y para perseverar frente a los contratiempos y las

frustraciones. Se manifiesta en las personas que muestran un gran entusiasmo por su trabajo y por el logro de las metas por encima de la simple recompensa económica, con un alto grado de iniciativa y compromiso, y con gran capacidad optimista en la consecución de los objetivos.”

 Afán de triunfo: “Es impulso de logro, esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de

excelencia.”

 Compromiso: “Alinearse con los objetivos del grupo u organización.”

 Iniciativa: “Disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.”

 Optimismo: “Tenacidad para buscar el objetivo, a pesar de los obstáculos y reveses que

puedan presentarse.”

“El optimismo es un antídoto contra la depresión y el bajo rendimiento.”

“El optimismo es algo más que el simple pensamiento positivo. Es un hábito de pensamiento

positivo y según la definición del diccionario de Random House, es una disposición o tendencia a mirar el aspecto más favorable de los acontecimientos y esperar el resultado más favorable.

El optimismo es mucho más que un simple rasgo atractivo de la personalidad. De hecho puede ser un tipo de inmunización psicológica contra una serie de problemas de la vida.”

1.7.4. Empatía

“Castro (2005) indica que:

Percibir lo que sienten los demás, es decir, la captación de sentimientos, necesidades e intereses ajenos, ser capaces de ver las cosas desde su perspectiva y cultivar la afinidad con una amplia diversidad de personas. Las personas empáticas normalmente tienen mucha popularidad y reconocimiento social.”

 Percibir lo que sienten los demás: ser capaces de ver las cosas desde su perspectiva y cultivar la afinidad con una amplia diversidad de personas.

 Comprender a los demás: Darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los compañeros.

 Desarrollar a los demás: Estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.

 Orientación hacia el servicio: Anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales delos demás.

 Tener conciencia política: Ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.

“Castro (2005) nos indica que:

La empatía es la capacidad para experimentar en uno mismo los sentimientos de otra persona, es decir, para colocarse en el lugar del otro identificarse con él y apreciar la realidad desde una perspectiva distinta de la propia.

La empatía constituye una suerte de ampliación de la identidad individual que posibilita la comprensión de los aspectos y particularidades ajenas y, en ese sentido, como habilidad social, representa una forma de comunicación sumamente valiosa en los procesos de interacción colectiva.

El término designa también la capacidad de proyectar hacia las demás personas sentimientos y valores positivos para posibilitar la creación de un clima psicológico favorable a la solidaridad, la cooperación y la reciprocidad.”

1.7.5. Habilidades sociales

“Según Castro (2005):

Es la habilidad para inducir en los otros las respuestas deseables, es decir, manejar bien las emociones en una relación e interpretar adecuadamente las situaciones y las redes sociales; interactuar sin dificultad; utilizar estas habilidades para persuadir, dirigir y liderar, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo.

Las tres primeras corresponden a la aptitud personal, es decir, a las aptitudes que determinan el dominio de uno mismo. Las dos últimas corresponden a la aptitud social, es decir a las aptitudes que determinan el manejo de las relaciones. Inmersas en estas cinco dimensiones se encuentran 25 aptitudes emocionales.”

 Influencia: Implementar tácticas efectivas de persuasión.

 Comunicación: Saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.

 Manejo de conflictos: Saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo.

 Liderazgo: Capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.

 Catalizador del cambio: Iniciador o administrador de las situaciones nuevas.

 Constructor de lazos: Alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.

 Colaboración y cooperación: Trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

“Castro (2005) nos dice que: “Es el conjunto de capacidades y procesos que permiten

a un individuo conducirse de modo adecuado y pertinente en una situación interpersonal dada, es decir, destrezas necesarias para relacionarse idóneamente con los demás, interactuando en forma satisfactoria e influyendo favorablemente sobre ellos” (p. 252).”

“No solo se trata de conductas sociales complejas, verbales y no verbales, aprendidas y

orientadas a la consecución de objetivos determinados, que siendo emitidas en un contexto interpersonal expresan de manera apropiada la personalidad de un individuo ( actitudes, sentimientos, opiniones, deseos, aspiraciones, conciencia de los propios derechos y obligaciones, etc.) y que, guardando el debido respeto de las conductas similares de los demás, tienden a la consideración ecuánime de los problemas en un ámbito concreto, a la búsqueda y operativización de soluciones a los mismos y a la reducción de la probabilidad de otros futuros.

El entrenamiento en habilidades o competencias sociales se basa en la aplicación de diversos principios del condicionamiento operante que, a través del llamado juego de roles, permite el ejercita miento para afrontar situaciones sociales que resultan de difícil o muy arduo manejo para la persona del caso. La temática habitual practicada en el juego de roles incluye el planteo y rechazo de exigencias, la emisión y la recepción de críticas, el establecimiento de contactos sociales, el intercambio de apreciaciones positivas en relación con las acciones realizadas o con los rasgos personales, etc.

Dicho entrenamiento abarca diversos elementos de aprendizaje: encaramiento de situaciones que producen ansiedad, temor u otros sentimientos penosos y aversivos, aprendizaje a través del modelado y aplicación sistemática del refuerzo social, manejo de la retroalimentación, como elemento de auto reforzamiento, etc.

En el ámbito pedagógico, a partir de la consideración del alumno como sujeto que dinamiza procesos afectivo-motivacionales para actuar e interactuar, elaborando, procesando, almacenando y recuperando informaciones variadas, actualmente se realizan esfuerzos para brindar particular atención a la adquisición y desarrollo de habilidades sociales pertinentes, susceptibles de facilitar al estudiante un mejor desempeño general y un adecuado nivel de integración escolar y grupal.

Por otro lado, el entrenamiento asertivo, de habilidades sociales, constituye, un componente de importancia en gran número de programas de intervención educativa de amplio espectro: rehabilitación de adiciones, trabajo con niños y adultos retraídos o agresivos, terapia de parejas, entrenamiento para el control y dominio de situaciones, etc. (Caballo, 2000).”

CAPÍTULO II

ESTRATEGIAS PARA FAVORECER EL DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NIÑOS DEL II CICLO DE EDUCACIÓN INICIAL