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Resumen: Las plantas del género Hoodia spp. son suculentas, de crecimiento lento, perennes, y

espinosas. Están presentes en una amplia variedad de hábitats áridos en el sur de África, típicamente en llanuras de grava o roca esquistosa. Generalmente se considera que el género consta de 14 especies y cuatro taxones infraespecíficos. Una interpretación taxonómica más amplia reconoce 26 especies en el género. La información detallada sobre la situación de la distribución y población de los taxa individuales es limitada. En la propuesta se afirma que diez de los 16 taxa evaluados se han clasificado como amenazados según las Categorías y Criterios de la Lista Roja de la UICN, y cuatro taxa se clasificaron como Vulnerables en 2002. El gran interés comercial que suscita el género es el resultado de aislar y patentar un ingrediente activo (P57) que actúa como supresor del apetito. El ingrediente activo se ha aislado de H. gordonii, que es abundante y ampliamente repartida en Namibia y Sudáfrica. Se cree probable que el ingrediente activo también puede estar presente en varias otras especies, algunas con una distribución más limitada y discontinua y posiblemente vulnerables a una recolección excesiva. El género Hoodia spp. está protegido por ley en la mayor parte de los países donde se encuentran, y el comercio está reglamentado por la legislación nacional de Botswana, Namibia y Sudáfrica, pero hay indicios de un comercio ilícito que parece ser cada vez más problemático.Los autores de la propuesta pretenden incluir el género en el Apéndice II para establecer un marco comercial internacional y un régimen de supervisión normalizados. La anotación que se propone, de adoptarse, implicaría que únicamente el comercio sostenible certificado de tres Estados del área de distribución estaría exento de las disposiciones de la Convención. El comercio procedente de Zimbabwe, o de cualquier comercio no certificado de Botswana, Namibia y Sudáfrica estaría sujeto a las disposiciones de la Convención, igual que importaciones a las Partes desde Angola (que no es Parte). El comercio con especímenes de Hoodia cultivados fuera de la región, además de sus partes y derivados, también estaría sujeto al control de CITES.

En la propuesta, no se ofrecen detalles sobre cómo funcionarían las operaciones de recolección y producción controladas que se propone desarrollar en colaboración con las Autoridades Administrativas CITES de Botswana, Namibia y Sudáfrica. Por tanto, se les pide a las Partes que estudien una nueva forma de inclusión basada en información limitada sobre cómo podría ponerse en marcha.

Análisis: Las plantas del género Hoodia spp. están en peligro en la naturaleza debido al valor que se les otorga en el mercado internacional como fuente de supresores del apetito. La especie en la que se ha identificado el ingrediente farmacéutico activo, H. gordonii, sigue siendo abundante y ampliamente

repartida, pero hay indicios de daños sufridos por poblaciones silvestres a causa de la extracción. Aunque no se considera amenazada en la actualidad, es posible que esta especie cumpla el criterio B i) del Anexo 2 a de la Resolución Conf. 9.24, atendiendo a que la recolección de especímenes del medio silvestre destinados al comercio internacional puede tener un impacto perjudicial sobre la especie excediendo, durante un período prolongado, el nivel en el que puede mantenerse indefinidamente. Otras especies de

Hoodia tienen un área de distribución mucho más restringida, y algunas se consideran amenazadas en el

medio silvestre. Varias de éstas pueden ser vulnerables a una recolección excesiva. Dada la similitud entre todas las especies, las restantes pueden cumplir el criterio del Anexo 2 b de la Resolución Conf. 9.24 para su inclusión en el Apéndice II.

Tres de los Estados del área de distribución de estas especies desean utilizar el Apéndice II de CITES de una manera novedosa, para ayudar en la gestión de las poblaciones silvestres de las que se extraen especímenes destinados al comercio internacional. A partir de la información proporcionada en la propuesta de inclusión, es difícil entender cómo funcionaría en la práctica la anotación que se propone. No se indica en la propuesta cómo pretenden los autores que se aplique la etiqueta, ni cuáles serían las agencias responsables de conceder la autorización para su uso. Además, la etiqueta implica que habrá un acuerdo mutuamente vinculante entre los tres países autores de la propuesta sobre la “recolección y producción controladas” de Hoodia. A la hora de estudiar la propuesta, sería útil que las Partes

Información y comentarios aportados por el autor de la propuesta en la documentación justificativa

Comentarios, observaciones e información adicional aportados durante el análisis

Taxonomía

El nombre que se da a la familia de este género es Apocynaceae.

La propuesta no incluye una lista completa de los taxa que se consideran incluidos en el género.

En el pasado, el género Hoodia se ha incluido en la familia Asclepiadaceae. Las dos sub-familias de Asclepiadaceae fueron transferidas a Apocynaceae en 2000 (Endress y Bryuns, 2000), porque existen unos géneros con características de las dos familias que hacen de puente (Plowes, 2004). Esta decisión sigue siendo objeto de debate taxonómico. Müller y Albers, 2002, aún tomando nota de la transferencia formal, siguen usando el nombre de la familia Asclepiadaceae. Ellos consideran que el género Hoodia está compuesto por 14 especies y cuatro taxa infraespecíficos.

Según Plowes (2004), puede haber 26 especies en el género Hoodia, incluidas las de Trichocaulon llamadas “espinosas”.

Se sabe que existen híbridos con Orbea y Tromotriche (Müller & Albers, 2002).

Área de distribución

Angola, Botswana, Namibia y Sudáfrica. Zimbabwe es otro Estado del área de distribución del género.

H. gordonii está presente en Botswana, Namibia y Sudáfrica, pero no en Angola (Golding, 2004).

Hay incertidumbre sobre la presencia de H. gordonii en Botswana. Según Hargreaves (2004) no se tienen datos de la presencia de la especie en este país, y lo que se ha registrado está basado en un espécimen de denominación errónea.

Categoría global en la UICN

Diez de los 16 taxa evaluados se han clasificado como amenazados en las últimas evaluaciones de la Lista Roja. Los taxa amenazados de la lista son:

H. dregei, H. juttae, H. officinalis subsp. delaetiana, H. pilifera subsp. annulata, H. pilifera subsp. pillansii, H. pilifera subsp. pilifera, H. ruschii y H. triebneri.

La información aportada en la propuesta sobre la situación en 1997 parece estar basada en la Lista Roja de Plantas Amenazadas de la UICN de 1997(Walter y Gillett, 1998).

La información sobre la situación en 2002 parece estar basada en la que figura en las Listas de Plantas del Libro Rojo de Datos de África Meridional (Southern African Plant Red Data Lists) (Golding, 2002).

Criterios biológicos y comerciales para la inclusión en el Apéndice II

B) La recolección destinada al comercio internacional tiene, o puede tener, un impacto perjudicial sobre la población

(i) sobrepasa el rendimiento sostenible; (ii) reduce la población hasta niveles de amenaza potencial

Poco se sabe sobre tendencias de la población, aunque se han producido disminuciones en varios lugares. Se ha informado de la desaparición de Hoodia spp. de algunas zonas de su área de distribución como resultado de actividades mineras y agrícolas y la construcción de infraestructuras.

Por otra parte, todas las especies han estado sometidas a la presión extractiva de los coleccionistas de

suculentas. La recolección con fines medicinales es un hecho tradicional. Desde que se aisló el ingrediente activo en H. gordonii, y se le dio una amplia cobertura en la prensa, con proyecciones del valor económico, la extracción comercial se ha convertido en una importante amenaza potencial. Aunque H. gordonii es abundante y está ampliamente repartida, los recolectores de plantas

Aunque Hoodia gordonii está ampliamente repartida, las plantas normalmente se encuentran en pequeños núcleos de población dispersos, que con frecuencia sólo constan de unas pocas docenas de ejemplares, o menos, en cada núcleo. Se pueden apreciar fácilmente a cierta distancia por su tamaño, al ser más altas que los arbustos más bajos característicos de las mesetas semiáridas (Karroo) que tienen a su alrededor, por lo que se suelen extraer todas las plantas en la

recolección, dejando sólo las plántulas escondidas para regenerar la población (Plowes, 2004).

Observaciones recientes en el Namib central, en Namibia, reflejan la extracción de los ejemplares más grandes de H. gordonii por coleccionistas –

no siempre saben diferenciar las distintas especies, y se considera que las extracciones del medio silvestre pueden tener un impacto sobre varias especies de Hoodia. La recolección requiere el corte de las partes de la planta que se encuentran sobre el suelo y es

relativamente fácil que pequeñas poblaciones queden diezmadas.

Hasta la fecha, los niveles de comercio procedente de Botswana, Namibia y Sudáfrica han sido muy limitados. No se presentan datos de Angola. Hay indicios de comercio ilícito en los tres países autores de la propuesta.

Se piensa que el impacto del comercio ilícito puede ser muy considerable a raíz de la patente de P57 en Sudáfrica.

Algunas especies, como H. gordonii, están presentes en poblaciones muy numerosas, que ocupan grandes superficies de más de 10.000 km2. Otras crecen en pequeñas zonas aisladas con una distribución total de menos de 1000 km2. Se piensa que ninguna

subpoblación de H. pilifera subsp. pillansii supera los 250 ejemplares.

fáciles de divisar (Strohbach, 2004).

No hay pruebas de la recolección de Hoodia spp. en Botswana (Hargreaves, 2004).

Los datos etnobotánicos sugieren que varias especies aparte de H. gordonii suscitan interés por sus

propiedades supresoras del apetito, concretamente: Hoodia currorii, Hoodia flava, Hoodia lugardii, Hoodia (Trichocaulon) piliferum, y Hoodia (Trichocaulon) officinale (Wynberg, 2004a).

La patente del ingrediente conocido como P57 cubre seis especies: H. currorii, H. gordonii, H. lugardii, H. (Trichocaulon) piliferum, y H. (Trichocaulon) officinale (Wynberg, 2004a). Pero el producto natural no se puede patentar por completo. Por lo tanto, no se infringirían los derechos de autor al fabricar y vender cualquier producto natural derivado de H. gordonii u otra especie si resulta que contiene P57, aunque tales productos evidentemente también contendrían P57.

La venta de medicamentos que supuestamente contienen material de Hoodia ya es muy extendida, particularmente en EE.UU. y en el Reino Unido. Los precios oscilan entre 39 y 70 USD (90 cápsulas, 400 mg por cápsula).

Información adicional

Amenazas

El volumen de comercio ilícito se desconoce, pero se han comunicado exportaciones ilegales desde los tres países. Se alega que empresas farmacéuticas

extranjeras pueden haber estado obteniendo cantidades significativas de Hoodia mediante recolección ilegal. Las poblaciones también han disminuido por culpa de la pérdida o degradación del hábitat a causa de la

actividad minera, el desarrollo de infraestructuras, la recolección y el sobrepastoreo. Varios lugares donde crecía H. currorrii subsp. lugardi se han perdido por los efectos combinados de la minería de diamantes y el ataque de un escarabajo o gorgojo.

Se conocen muy pocas localidades donde los depósitos de diamantes u otros minerales coinciden con las poblaciones de Hoodia, siendo una notable excepción una pequeña parte del área de distribución de H. currorrii en la mina de uranio de Rossing, cerca de Swakopmund, en Namibia. El sobrepastoreo no ejerce un impacto directo sobre las especies de Hoodia, que normalmente no sirven de pasto para el ganado, pero la pérdida de matorrales que sí sirven para pastoreo podría eliminar las plantas “nodriza” necesarias para que germinen y prosperen las Hoodia spp. Los hábitats que requieren las especies de Hoodia son tan áridos que generalmente no se convierten en tierras de cultivo (Plowes, 2004).

Existen informes de una deficiente regeneración de las poblaciones naturales. Durante el período entre 1996 y 2004, se han visitado pequeñas poblaciones de H. gordonii en varias ocasiones en los Parques Spitskoppe, Brandberg y Namib Naukluft (Namib central, Namibia). Se han encontrado pocos ejemplares juveniles, y se han visto signos de que los ungulados y otros animales silvestres buscan las tiernas plantas jóvenes (Strohbach, 2004).

Diversas especies han sufrido el impacto del uso local como alimento y medicina. Hoodia rustica (a veces considerada un sinónimo de H. officinalis) sólo se da en unos pocos sitios, en colinas rocosas de Sudáfrica. La última planta del lugar conocido como Vosberg se encontró y se comió en 1985. H. flava y H. pilifera también se utilizan a escala local (Plowes, 2004). En el año 1937, ya se informó desde Sudáfrica que H. (Trichocaulon) pillansi había quedado “casi exterminada por el afán de los coleccionistas y por sus propiedades comestibles y supuestamente medicinales”. En el pasado, según cuentan, la planta se encontraba con bastante frecuencia; tanto era así que dio su nombre a una de las colinas de la cadena Witteberge, la Ngaap Kop (Colina Trichocaulon) (Wynberg, 2004b). La extracción parece ser la principal amenaza en

potencia. Por ejemplo, el Departamento de Agricultura, Reforma del Suelo, Medio Ambiente y Conservación (DALEC) del Cabo Septentrional ha sabido, por fuentes fidedignas, de la provisión de material de Hoodia al mercado farmacéutico internacional sin permisos. La recolección ilegal de Hoodia ha aumentado de tal manera que su futura supervivencia bien puede estar “más amenazada que nunca” (Anon., 2004).

Conservación, gestión y legislación

Sudáfrica: El género Hoodia spp. está protegido en el Cabo Septentrional (Environmental Conservation Ordinance Nº 19 de 1974). Se exigen permisos para su recolección, cultivo, transporte o exportación. Se aplican reglamentos parecidos en las provincias del Cabo Occidental y del Estado Libre. El organismo encargado de la conservación de la naturaleza en el Cabo Occidental (Western Cape Nature Conservation) ha permitido el uso de una cantidad limitada de plantas del género Hoodia de origen silvestre por parte de empresas en desarrollo.

Se han concedido permisos al Consejo de Investigación Científica e Industrial (Council for Scientific and Industrial Research), que ha puesto en marcha un acuerdo sobre el reparto de beneficios con las comunidades San locales. Botswana: La recolección se controla con arreglo a la ley de conservación de los recursos agrícolas (Agricultural Resources Conservation Act [CAP. 35:06]) en la que Hoodia figura como un producto del “veld” (término aplicado a las mesetas esteparias) Se publicaron los reglamentos para la recolección de tales productos el 26 de marzo de 2004. Se requieren permisos para la extracción, y las zonas de recolección son objeto de inspección por funcionarios del Consejo de Recursos Agrícolas (Agricultural Resources Board). Hoodia currorii se ha presentado al Consejo para lograr una protección jurídica.

Namibia: Todas las especies de Hoodia están protegidas por ley, y es necesaria una autorización previa a la recolección o comercialización. Actualmente no se permite la extracción. El país tiene la intención de establecer un sistema de recolección controlada. La situación de Hoodia spp. se ha vuelto a evaluar desde 2001 y se ha ampliado la supervisión, como parte de un programa a largo plazo para la conservación de las plantas, pero la financiación es limitada.

Angola: No se dispone de datos.

Protección In situ: H. gordonii está presente en los Parques Nacionales del Kalahari central y Makgadikgadi (Botswana), el Parque Transfronterizo de Ai-

Ais/Richtersveld (Sudáfrica), el de la Costa de los Esqueletos, y en un nuevo parque nacional en el sur de Namibia (el antiguo Sperrgebiet) así como en varios centros de conservación.

Sudáfrica: Recientemente se ha promulgado la Ley

Nacional de Biodiversidad (National Biodiversity Act 10 de 2004). Sin embargo, sólo será posible hacer que se cumpla cuando se establezcan los correspondientes reglamentos. Esta legislación proporcionará protección nacional (incluidos acuerdos sobre acceso y reparto de beneficios) e internacional (incluida la CITES), y otros requisitos para el aprovechamiento de las especies vegetales como Hoodia spp. (TRAFFIC East/Southern Africa, 2004).

Zimbabwe: H. lugardii es una planta que goza de

protección especial en este país, al amparo de la Ley de Parques y Vida Silvestre (Parks and Wildlife Act) de 1975.

Especies similares

Las especies de Hoodia se parecen entre sí y también se han confundido con algunas especies de cactus, como Trichocerus spachianus.

Existen especies superficialmente similares dentro de la familia Apocynaceae (Asclepiadaceae) que se

encuentran en la misma región que Hoodia spp. Las flores grandes y planas como platos generalmente constituyen un rasgo característico de Hoodia spp. Reproducción artificial

Las especies del género Hoodia son relativamente difíciles de cultivar, pero aun así se utilizan en horticultura con fines ornamentales..

Se han realizado ensayos de cultivo en Sudáfrica y

Las especies del género Hoodia son cultivadas por aficionados a las plantas suculentas en todo el mundo. Están disponibles en viveros especializados. H. gordonii se considera una de las especies menos difíciles de

Namibia, pero las plantas todavía no están en condiciones de cosecharse. Se tienen noticias del cultivo de Hoodia en Chile y de su clonación a partir de cultivos celulares.

cultivar (Hewitt, 1993).

Comentarios adicionales

Se ha trabajado muy poco en la identificación de los lugares de recolección y en la evaluación de los daños después de recolectar especímenes destinados al comercio. Se propone no conceder permisos de exportación mientras no se concluya un Dictamen exhaustivo de extracciones no perjudiciales del medio silvestre. Como contrapartida por observar

determinados criterios de recolección para asegurar la sostenibilidad, se autorizará el comercio sin permisos CITES. Pero solamente se conocerán los volúmenes de comercio legales en el país productor. Parece necesario seguir supervisando y re-examinando el Dictamen de extracciones no perjudiciales para controlar el comercio. Será difícil rastrear el material vegetal hasta los distintos proveedores, ya que no siempre queda clara su

identidad ni su verdadera implicación. La anotación que se propone también puede crear problemas con el cumplimiento de las disposiciones de la Convención en los países importadores (TRAFFIC East/Southern Africa, 2004).

Wynberg (2004a) señala que debe establecerse un marco comercial internacional y un régimen de supervisión normalizados para Hoodia, que garantice que los Estados del área de distribución perciban los beneficios económicos derivados de su

comercialización. Sin embargo, opina que es necesario un estudio más profundo de las implicaciones de la propuesta antes de proceder a su aprobación.

Revisores: P. Downs, J. Golding, B. Hargreaves, B. Huntley, D. Plowes, T. Ron, M. Strohbach, TRAFFIC East/Southern Africa, R. Wynberg.

Ref. CdP13 Prop. 38

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