CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO
C. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de Puerto Rico.
(1999), en este lugar, la utilización de “trampas para grasa” era un tema al que no se le otorgaba la debida importancia a pesar de los graves daños que causaba el exceso de concentración de los parámetros de Demanda Bioquímica de Oxígeno, Demanda Química de Oxígeno, Sólidos Suspendidos Totales y Aceites y Grasas al sistema de alcantarillado sanitario; así como también los graves daños que causaba las aguas residuales al medio ambiente. Del mismo modo, los diversos establecimientos de venta de comida de ese país no contaban con un sistema de trampa para grasa, de manera que las aguas grises que eran dispuestas a la calle, creaban un ambiente
insalubre para la población. Ante tales circunstancias, se propuso un diseño de trampa para grasa con las mejores ventajas y de costo efectivas en forma global. Este tipo de diseño fue ubicada en establecimientos donde se expendían comida, lo cual estaba ubicada en las áreas que generaban mayores descargas. El sistema contenía dos o más compartimientos, además estaba provisto de un acceso fácil y seguro para su mantenimiento y por último, dicho sistema cumplía con las Leyes y Reglamentos de Construcción y Ambientales correspondientes a Puerto Rico. (82).
Éste diseño que aparentaba ser un equipo muy efectivo, sólo obtuvo resultados óptimos en un 88%, porque muchas veces al transformar químicamente la grasa utilizaban productos químicos, causando daños ambientales en las descargas de aguas negras. Debemos saber que los productos químicos tales como ácidos o álcalis no deben ser utilizados ya que contribuyen a aumentar el problema de contaminación.
Sin embargo, en la Guía Técnica Sanitaria para la Instalación y Funcionamiento de Sistemas de Tratamientos Individuales de
Aguas Negras y Grises. (2009) nos muestra una alternativa para resolver este problema: Para la descomposición de grasas se deben utilizar activadores biológicos que pueden ser enzimas o bacterias diseñadas genéticamente y así desarrollar con eficiencia el trabajo. Dado que son procesos naturales, no producen contaminación y los efluentes producidos son de calidad aceptable para ser depositados en
los colectores de aguas negras. La calidad del efluente depende del tiempo de retención de la grasa; el uso de bacterias o enzimas acelera la degradación y reduce los tiempos de retención. Del mismo modo, debido a que los tiempos de retención pueden ser altos, aún con el uso de activadores biológicos, se hace necesario muchas veces la extracción manual de la grasa de las pequeñas trampas para grasa existentes en las cocinas de los restaurantes y además deben ser depositadas en una “trampa colectora” con suficiente capacidad para permitir el tiempo de retención suficiente para así degradar completamente la grasa y producir un efluente de calidad aceptable que cumpla las normativas de la regulación ambiental existente. Para tener el mejor resultado posible con el uso de bacterias o enzimas, es necesario que su uso sea permanente para permitir una efectiva colonización y una continua renovación de las cepas existentes para mantener el nivel de actividad bacteriana requerido” (75).
Conclusión: Que el uso de un sistema de tratamiento primario en los establecimientos donde se expenden comida, influye positivamente en la reducción de los excesos de concentración de los Valores Máximos Admisibles de las Descargas de Aguas Residuales en el sistema de alcantarillado sanitario y que el uso permanente de los activadores biológicos en las trampas de grasa permiten una continua renovación de las cepas existentes creando un ambiente salubre para la población. D. Designing Subsurface Absortion Systems. (2006), en este trabajo desarrollado en Washington, D.C. se propone un sistema, el cual tuvo por finalidad la eliminación de grasas, arenas, aceites, espumas y
materias flotantes más ligeras que el agua para evitar interferencias en procesos posteriores. De la misma forma, estos sistemas permitían la separación y almacenamiento de los aceites, jabones y otras sustancias contaminantes de densidad inferior a la del agua. Juntamente con su capacidad de depuración, estos equipos evitaban la obturación de las cañerías de desagüe por la incrustación de grasas y jabones solidificantes. Como este sistema causó inquietud, se consideró necesario instalarlos en restaurantes, hoteles, cocinas colectivas, tocinerías e industrias cárnicas en general.
Es así, que se llegó a utilizarlo para evitar la sobrecarga de las siguientes unidades de tratamiento y la aparición de organismos filamentosos en los sistemas biológicos, tales como: El desarenado y pre aireación. El desarenado, se usó para evitar que se produzcan sedimentos en los canales y conducciones, para proteger las bombas y otros aparatos contra la abrasión, y para evitar sobrecargas en las fases de tratamiento siguiente: En caso de que era necesario un bombeo, desbaste y desarenado, iban antes de éste. Pero algunas veces era conveniente situar el bombeo previo al desarenado aún a costa de un mayor mantenimiento de las bombas. Esto ocurría cuando los colectores de llegada estaban situados a mucha profundidad o cuando el nivel freático era alto.
En este sentido, se diseñaron 3 tipos de desarenadores: De flujo horizontal, el desarenador airado y el desarenador de vórtice. El desarenador de flujo horizontal, consistía en lo siguiente: el agua a
tratar pasaba a través de la cámara en dirección horizontal y la velocidad lineal del flujo era controlada con las dimensiones del canal, ubicando compuertas especiales a la entrada para lograr una mejor distribución del flujo, o utilizando vertederos de salidas con secciones especiales. Con el desarenador airado, las arenas se removían por causa del movimiento en espiral que realizaba el agua residual y debido a su masa, las partículas de arena se aceleraban, abandonando así las líneas de flujo hasta que en las últimas alcanzaban el fondo del tanque; ya que el flujo en espiral era un campo con aceleración variable inducido por el aire inyectado. Por su parte, el desarenador de vórtice, consistía en un tanque cilíndrico al cual ingresaba el agua a tratar en forma tangencial, creando así un vórtice dentro del cilindro.
En lo que respecta a la pre aireación, éste se usaba en el tratamiento de aguas servidas, el cual indicaba la inyección de aire u oxígeno en este fluido en la etapa preliminar o de pre-tratamiento y que tuvo como objetivo fundamental reducir los malos olores que se generan en esta etapa, producto de las condiciones anaerobias (es decir, libres de oxígeno) que se presentaban en estas aguas al ingresar a la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR). La pre aireación sirvió para mejorar la tratabilidad del agua, procurar la separación de las grasas, controlar los olores, la separación de arenas y floculación, conseguir una distribución uniforme de salidas suspendidos y flotantes en su entrada a las unidades de tratamiento y aumentar la eliminación de DBO5. (61).
Conclusión: En esta investigación se ha hallado instrumentos ligados con la variable independiente, aunque un tanto desprendido con este trabajo, por lo que nos menciona el uso de un sistema de desarenado y de pre aireación. No obstante, contribuyó a ampliar el panorama en cuanto a la utilización y beneficio de un sistema de tratamiento primario, lo cual no sólo reduce excesos de los parámetros de Demanda Bioquímica de Oxígeno, Demanda Química de Oxígeno, Sólidos Suspendidos Totales y Aceites y Grasas al sistema de alcantarillado sanitario; sino también garantiza positivamente en el ecosistema y el ambiente, asegurando así los parámetros de orden ambiental.
E. Torres Cisneros Any Mitchell. (2008), en Santiago de Chile,