España promulgó en 2009 la ley por la que se traspone al ordenamiento jurídico español la Directiva 2007/64/CE del Parlamento Europeo, que busca armonizar el marco legal de la prestación de servicios de pago en la Unión Europea (UE). Los servicios de pago contemplados son las transferencias de crédito (incluidas las órdenes permanentes), los adeudos domiciliados (incluidos los no recurrentes) y las operaciones con tarjetas de débito o crédito en ingresos y retiradas de efectivo en cuenta a través de cajeros automáticos. Esta ley no regula instru- mentos como los cheques, los pagarés o las letras de cambio, que siguen funcionando bajo la normativa vigente hasta la fecha y que tienen legislaciones difícilmente armonizables entre los países. No se han querido potenciar a nivel comunitario medios de pago no electrónicos con la finalidad de que el mercado de pagos evolucione localmente hacia los nuevos instrumentos electrónicos.
Para conseguir el pleno funcionamiento de la Zona Única de Pagos en Euros, conocida bajo el acrónimo inglés SEPA (Single Euro Payments Area), los países de la UE deben migrar de su sistema de pagos individual a uno paneuropeo. Según el Eurosistema este proceso, a pesar de mostrar progresos significativos, está produciéndo- se a un ritmo lento. Esta realidad ha motivado la modificación de la regulación EC No.924/2009 sobre requisitos técnicos para las transferencias de crédito y débitos directos en euros, que establece un calendario obligatorio para la migración de estos medios de pago, de tal manera que ésta será efectiva a finales de 2012 para las trans- ferencias y en 2013 para los débitos directos. Además, se prohíbe el uso de comisiones ocultas entre bancos para las transacciones de débitos directos o domiciliaciones bancarias, que actualmente se cobran en 6 países, entre los que se encuentra España.
En relación a las tarjetas el Eurosistema, el Séptimo Informe sobre el progreso de la Zona Única de Pagos en Euros23 señala que a partir de 2012 todas las nuevas tarjetas deberían incorporar de manera obligatoria el chip
EMV, pudiendo añadirse una banda magnética para su compatibilidad en las regiones en las que el estándar EMV no esté generalizado, como es el caso de Estados Unidos. El uso de las tarjetas con chip y de un número de identificación personal (PIN) hace que las operaciones con tarjeta sean más seguras, al permitir la aplicación de algoritmos criptográficos más potentes en la autenticación de las tarjetas.
En marzo de 2011 en España, caso que nos ocupa aquí, el 100% de los cajeros y el 96% de los POS ya habían sido adaptados al chip EMV. Sin embargo, el porcentaje de migración para las tarjetas en circulación es todavía algo menor, situándose en el 77%24
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Desde hace más de 3 años se está barajando la posibilidad de desarrollar un esquema europeo de tarjetas, que sea una alternativa al monopolio de Visa y MasterCard en Europa, lo que se traduciría en un incremento de opciones para los usuarios y una mayor competencia entre las banderas, procesadoras y entidades financieras. El nuevo esquema además contribuiría a mantener la eficiencia y el relativo bajo nivel de tasas, y podría influir positivamente en el número de pagos realizados con plásticos y en la reducción de los costes de manejo de efectivo, por parte de los comercios y entidades financieras.
Actualmente existen tres iniciativas que buscan crear un esquema europeo de tarjetas, Euro Alliance of Payment Schemes (EAPS), Monnet y PayFair, y aunque se encuentran en una etapa muy temprana de desarrollo cuentan con el apoyo del Eurosistema. Entre los puntos críticos para que el nuevo esquema europeo de tarjetas tenga un alcance positivo y beneficioso destacan el liderazgo de las entidades precursoras, el respaldo por parte de las entidades financieras, que deben realizar inversiones elevadas para adoptar un nuevo esquema, y la aceptación por parte de los usuarios, en particular de los comercios y los consumidores.
23 Banco Central Europeo, Eurosistema, Zona Única de Pagos en Euros, Séptimo informe, de la teoría a la práctica, octubre de 2010. 24 Comisión de seguimiento de la migración a la SEPA, Indicadores estadísticos de la migración a SEPA, Gráfico 3 Evolución de la migración a
Por su parte, el número de débitos directos (entre los que se encuentran las domiciliaciones, tan populares en España) procesa- dos por los sistemas ACH es significativamente más bajo que el de transferencias de crédito. Sin embargo, es de esperar que la popularidad de los débitos directos se incremente conforme más PYME y grandes empresas comiencen a utilizarlos. No hay que olvidar que el uso de este instrumento es más eficiente, al simplificarse la reconciliación y quedar un menor número de facturas sin pagar. Otro factor que puede contribuir a su crecimiento es la sustitución gradual de los pagos que actualmente se realizan mediante cheque.
Dada la naturaleza de las obligaciones asociadas (pago de servicios públicos como teléfono, agua, o electricidad) los importes medios (ver Tabla 5) son bastante más pequeños que los de otros medios de pago distintos del efectivo.
Tabla 5: Débitos directos en América Latina y España, 2010
Número de operaciones
(millones) Valor (miles de millones USD) operación (USD)Monto medio operacionesNúmero de Valor 2010 Tasa de crecimiento anual compuesto
2005-2010*** Brasil* 0,10 0,00 n.d. -44,5% -100,0% Chile n.d. n.d. n.d. n.d. n.d. Colombia 62,38 14,95 239,61 -1,8% 17,4% México 11,54 3,01 260,51 30,2% 34,3% Perú n.d. n.d. n.d. n.d. n.d. República Dominicana** 0,21 7,53 35.659,23 9,2% 34,1% España 1.119,61 423,61 378,35 5,7% 1,9%
Fuente: bancos centrales y superintendencias de bancos.
*En los débitos directos interbancarios en Brasil ha habido un cambio metodológico en la elaboración de las estadísticas. En la actualidad solo se computan las operaciones procesadas por Tecnologia Bancária S.A. (TecBan), de ahí que las cifras reportadas sean tan bajas.
**Los datos de República Dominicana incluyen tanto débitos directos de bajo valor como de alto valor, al poder elegir la entidad financiera el sistema de liqui- dación a utilizar.