72 Richard Reti Diagrama núm. 28
18. CSC!!,
Esta es la jugada clave de .todo el ataque blanco, ya que vuelve a controlar la casilla de escape 60 amenazando 1 9 . D7T + . R2A; 20. T l AR + . R2R; 2 1 . D X P + , etc.
Vuelvo a repetir que para un jugador poco ducho en la teoría de estos ataques, esta jugada. tan alejada de la lucha, parecerá casi un milagro; en cambio. conociendo ya esta teoría, la jugada se explica como una consecuencia natural.
18 . . . . , T6A 1 19. P6C, Rinden Ya no se puede evitar el mate inmediato.
Teoría científica del Ajedrez 73
11
A taques contra el PCR
Hasta aquí se han tratado con cierto detenimiento los ataques contra el rey cuando falta el PTR y he mos visto que pueden establecerse con bastante exac titud reglas generales para conducirlos. Por tanto, nd existe dificultad para establecer una teoría aná loga para los ataques directos contra el rey, en ge neral, dado el caso de eventuales debilidades en los otros peones de enroque. Aquí nos limitamos a mos trar la posibilidad de dicha teoría con algunos casos importantes y típicos.
Son conocidos los ataques que tienen lugar por la debilidad que se origina con el avance P3CR porque permite al contrario ubicar piezas en 3T o 3AR, si no existe un alfil en 2C que impida esta contingen cia. Claro que el avance P3CR no lo efectuará ja más un buen jugador a no ser que se vea forzado a ello.
Otra debilidad importante se presenta cuando el PC tiene que capturar una pieza enemiga en 3AR. quedando doblados los peones en la columna AR. A veces esta jugada resulta buena porque refuerza el centro, por cuyo motivo suele hacerse cuando no da ocasión a un ataque peligroso.
El ataque contra esta posición resulta decisivo si la dama atacante logra situarse y mantenerse en 6TR, porque domina las casillas importantes 7T, 7C y 6A, precisando únicamente la ayuda de una pieza menor para lograr el mate.
74 Richard Reti
Por tanto, en postcwnes similares, se gana si es posible sacrificar una pieza para irrumpir inmedia tamente con otra.
Partidas ejemplares
Apertura Española
Blancas: Meitner Negras: Schlechter l. P4R, l. CJAR, 3. A!C, 4. A4T, P4R CJAD P3TD CJA 5. CJA, 6. O-O, 7. AJC, 8. PJD,
Las negms amenazan ahora 9 . . . . , C5D.
9. ClR,
A4AD P4CD P3D A!CR
Parece buena defensa porque si 9 . ... , A X C; 1 0.
PXA, D2D; 1 1 . R2C y el centro queda reforzado impidiendo además el ataque de la dama negra en 3TR. Por eso Schlechter antes de cambiar prepara la entrada de su dama en 6TR.
9 • . . . , DlD 10. PJA,
En caso de 10. C3C, CSD y el debilitamiento del cnroq u e blanco se produce igual.
10 • . . . , AXC 11. PXA,
Y ahora las negras pueden ubicar su dama en GTR para realizar el ataque típico ya mencionado.
Diagrama núm. 29
U. C3C,
Las negras pueden llevar directamente una pieza al ataque, pero, eso sí, mediante un sacrificio.
U . . . . , P4TR 1
Se amenaza 1 3 . . . . , C5CR y si 14. PXC entonces
14 . . . . , P X P; 1 5. T1R, D X P + ; 1 6. R 1A, DXP
mate.
1 3. A3R, PST 1 14. ClT, No hay otra cosa mejor.
14 . . . . , TJT !
El blanco está obligado a capturar esta torre para
76 Richard Reti
CR y dejan un hole en 4AR para el caballo enemigo. 15. AXT, PXA 16. Rinden
No existen recursos para el blanco.
Giuoco Piano
Blancas: Charusek Negras: Lehner
En esta partida el ataque es más fuerte porque además falta el PTR, pero es un ejemplo muy apro piado que demuestra la forma de sacrificar una pie za para dar acción a otra, motivo de este ataque.
1. P4R, 2. C3AR, 3. A4A, P4R C3AD A4A 4. 0-0, S. C3A, 6. CSD, DlR C3A D1D No se puede tomar el caballo porque se pierde el PR. Esto es una consecuencia de la prematura jugada de la dama. 7. P3D, 8. ASCR, 9. CXA+, 10. C4T, 15. DXP, O-O AlR DXC P3D 11. P4AR, U. PXP, 13. AXC, 14. DST, (Véase diagrama siguiente)
PJTR CDXP P X A C X A
Para obtener el control de la casilla clave las blan cas tienen que abandonar la pieza.
Diagrama núm. 30
Aunque impide 16. T3A aparentemente, esta ju gada es factible porque abre una columna de ataque.
16. T3A, CXT+ 1 17. P XC,
Ahora la amenaza es 1 8. R 1 T seguido de 1 8.
T I CR + .
17 . .. . , D4R 1
Unica defensa posible.
18. P4AR, DXPC 1 19. TlAR, Vuelve la amenaza 20. R I T, etc.
19 . .. . , A6T 1
78 Richard Reti lO. RlT!, DSD
Claro que si 20 . . . . , A X T, se gana con 2 1 . CSAR.
21. TlCR + , DXT+
Parece que la jugada 1 8. P4AR no ha impedido que al fin el negro entregue la dama a cambio de la torre, pero el avance del PAR era imprescindible para la victoria como se verá en seguida.
ll. RXD, 13. PSA, 24. C3A, TDlR P4D ASC 25. CSC!, 26. P6A, Rinden PXC
El mate de la dama .apoyada por el peón no tiene solución.
DEBILIDADES EN LA COLUMNA AR
Vamos a considerar la debilidad que se produce en el enroque a consecuencia del movimiento del PAR. Si este peón avanza un solo paso, la diagonal 2T-8C queda debilitada, pero si el adversario carece del alfil correspondiente a esta diagonal, las conse cuencias no son graves.
El avance del PAR a la cua rta casilla es más peli groso porque abre a los alfiles enemigos dos diago nales : 2T-8C y 1 T-7C. Estas dos debilidades se acen túan más si para defender el P4AR es necesario efec tuar el movimiento P3CR, como ocurre con fre cuencia.
Esto no quiere decir que el avance P4AR sea siem pre malo, sino q ue esta jugada, que sin temor y por falta de experiencia la hacen a menudo los aficiona dos, con objeto de dar juego a la TR, después de enrocado, resulta peligrosa. Por lo tanto. antes de efectuar este lance debe reflexionarse, si el adversa rio está en posesión de los dos alfiles, sobre la posi bilidad de que obtenga el dominio de las dos diago nales citadas.
80 Richard Reti Diagrama núm. 3 1
Observemos esta pos1c1on y se verá en ella que todas las casillas del enroque en donde pudiera si tuarse el rey están dominadas por los alfiles enemi gos. En realidad, el rey se hallaría en una posición de mate. Por tanto, si la partida ha de continuarse será con la suposición de que existan piezas inter puestas en las diagonales que restrinjan la acción de los alfiles, y como es natural estas piezas no pueden tener libertad de movimiento, sino que estarían cla vadas y limitadas en su poder de acción. Por esta circunstancia, aunque parezca q ue el rey se halla bien protegido por las piezas interpuestas, en realidad es tas piezas son material muerto.
Existe una notable diferencia en la defensa, entre su fuerza aparente y su poder real, y esta diferen cia entre apariencia y realidad ocasiona muchas veces desenlaces asombrosos.
Como ya hemos visto, si _las piezas interpuestas quedaran eliminadas el rey se hallaría en posición de mate. Es fácil comprender, por eso, que el ata cante en estas circunstancias no debe tener escrúpu los en sacrificar piezas mayores para valorizar la acción de sus alfiles.
Tales posiciones han dado lugar a combinaciones espléndidas
en
la historia del ajedrez. La única de fensa eficaz está en manos de los propios alfiles, pero, aún así. pueden ser eliminados mediante sacrificios. En consecuencia, para que esta clase de ataques sean coronados por el éxito, es condición indispen sable que las columnas 1 TD-8TR y 2TD-8CR estén dominadas constantemente por los alfiles, impidiendo que Jos alfiles enemigos puedan interponerse, o en este caso dispon er de recursos para eliminarlos me diante sacrificios.Apertura Peón de Dama La Habana, 1 9 1 3
Blancas: Capablanca Negras: A mateur l. P4D, l. P3R, 3. A3D, P4D P3R P3AD 4. C3AR, 5. CDlD, 6. P4A, A3D P4AR D3A La Defensa Stone-Wall tiene como base el domi nio de la casilla 4R a fin de poder efectuar el avan ce P4R y así poner en juego el AD, cuyo desarrollo es el principal problema negro en los planteas de dama. Capablanca no impide este avance, sino que desarrolla su juego adecuadamente para que, tras el 6
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proyectado avance del PR negro, la posición resul tante le sea favorable. Como veremos luego, al hacer un estudio de las posiciones cerradas, el desarrollo efectuado por Capablanca es el típico en esta clase de posiciones en las que se prevé una próxima rup tura. En efecto, una vez que las negras jueguen P4R y el blanco cambie este peón, nos hallamos ante una posición-tipo de que acabamos de tratar, y en donde el enroque se encuentra debilitado por el avance del PAR . Capablanca pretende explotar esta debilidad de acuerdo con la norma que hemos establecido, ubi cando sus alfiles en las dos diagonales estratégicas.
7. PJCD,
8. AlC, CJTR o--o 1 1 9. DlA, Diagrama núm. 32
10. P3TR!, . . . 1
ClD
83 que 1 1 . P4CR, incitando al enemigo a que avance su PCR, para completar el esquema de debilidades ya mencionadas.
10 . . . . , P3CR 1 11. o-o-o,
Hace creer al negro que ha llegado el momento de su liberación mediante el avance del PR. , Ahora se verá la habilidad de Capablanca para distribuir sus piezas y montar el ataque típico y ganador con tra las debilidades del enroque negro.
1 11 . . . . , 11. PXPR, CXP
P4R 1
13. . . . P XP, Diagrama núm. 33 14. C4A!!, . .. 1 PXPEspléndido sacrificio, que no puede rehusarse, para posesionarse de las dos diagonales claves, en la for ma que anteriormente he tratado.
84 Richard Reti 14. . .. , PXC 1 16. TXA!,
15. A XPAD+, CRlA 1 . . .
Eliminación del primer obstáculo serio contra el ataque.
llt . .. . ,
17. CXC, DXT A3R 1 1 18. T1D, . . .