Vídeo 5: Breaking bad , nada más que química
3.1.3. La búsqueda del placer
El filósofo griego clásico Epicureo postulaba un materialismo que niega la providencia y la inmortalidad del alma (García Gual, 2004: 269). Perdido el miedo a la muerte y a los dioses, Epicureo defendía la búsqueda del placer como un principio natural ya que el estado placentero supone la ausencia de dolor, ansiedad, aburrimiento, etc. El placer epicúreo se sitúa en un punto intermedio entre el placer puramente intelectual defendido por Platón y Aristóteles, el exclusivamente físico planteado por el hedonismo cirenaico y el placer no proveniente de Dios del cristianismo (Cassadesús Bordoy, 2007:10). Theodore Millon estructura todos los órdenes de personalidad en la relación de tres polaridades: los objetivos de la existencia, las estrategias de replicación y los modos de supervivencia primarios. El primero está basado en el equilibrio entre la búsqueda del placer y la evitación del dolor (Millon, 1981).
Breaking bad presenta un personaje que ha desarrollado su vida con miedo al dolor y la muerte. Así, Walter desarrolló su vida constreñido en su propia inseguridad hasta que, en plena crisis de la mediana edad, decide adoptar una posición epicúrea ante la vida. Esta es la filosofía de Heisenberg, un personaje que nace de la muerte y cuyo principal objetivo es disfrutar de la vida como nunca antes lo había hecho Walter.
El placer por infringir las leyes tiene sentido por sí mismo no por el hecho realizado. Para demostrar lo alejado que el hombre está de Dios, de la virtud, San Agustín pone un ejemplo de su vida equiparando el placer al mal. Cuando relata un pasaje de su vida en la que robó unas peras, el santo afirma que ni
siquiera me apetecía lo que quería robar, sino por el simple placer de robar (San Agustín, 2006: 34). En este caso, Walter sigue la línea apuntada por San Agustín al decir que el sexo con Skyler fue tan bueno porque estaban infringiendo la ley, no porque uno u otro estuviera especialmente inspirado. Mientras Platón relaciona los conceptos placer‐bien como algo indisociable, Sócrates los diferencia afirmando que el bien implica la estabilidad en la
posesión mientras que el placer es algo pasajero (Villacañas, 1991: 331). Así, la búsqueda del placer de Walter no se orienta al placer momentáneo más que al bien a largo plazo. Walter no mide las consecuencias de sus actos a largo plazo
Ilustración 12: Breaking bad, Walter y Skyler tienen sexo en el coche
(Breaking bad, 1x07: A no rough stuff type of deal)
Frame del capítulo 7 de la primera temporada, Ano
roughstuff typeofdeal, en el que Skyler y Walter hacen el amor en el coche tras una reunión en el instituto. Tras el apasionado encuentro sexual Skyler pregunta a Walter por qué fue tan bueno. Walter contesta que fue tan bueno porque fue ilegal.
sino que realiza lo que más le satisface en el momento aunque esto cause dolor a medio o largo plazo. La serie está plagada de ejemplos que ilustran cómo la búsqueda del placer inmediato de Walter no conlleva el bien. Así sucede desde la primera decisión de cocinar metanfetamina ‐que sacia el deseo inmediato de experimentar el peligro pero que causa el mal propio y de los que le rodean a largo plazo‐, hasta el robo del tren con la metilamina en la quinta temporada ‐que supone el placer inmediato de poder convertirse en el capo de la metanfetamina en la zona pero provoca la muerte del niño de la moto‐. Lejos de estar asociado al bien, la búsqueda del placer de Walter provoca el mal a su alrededor.
3.1.4. Deseo de aprobación y reconocimiento.
Para Hegel el individuo sólo puede alcanzar conciencia de sí mismo en cuanto es reconocido por el otro (Hegel, 1998: 388). Este auto‐conocimiento proporciona la plenitud espiritual al individuo mediante su relación con los otros. Así, el paso de la conciencia a la auto‐conciencia sólo se produce en un doble sentido en el que dos conciencias se reconocen la una a la otra. Este mutuo reconocimiento da lugar al espíritu.
En Breaking bad el deseo de aprobación y reconocimiento se plantea como una de las principales motivaciones de Walter para su transformación. En el episodio 6 de la quinta temporada, Buyout, Walter explica a Jesse por qué no quiere dejar el negocio de la metanfetamina a pesar de que tiene suficiente dinero como para vivir una vida más que completa. Walter explica cómo vendió a muy bajo precio sus acciones de Grey matter, la empresa que fundó en la universidad con Elliot y Gretchen. Dicha empresa vale millones en la actualidad pero no es por eso por lo que Walter siente remordimientos de la
decisión sino por la falta de reconocimiento a su labor. Así queda claro cuando Walter termina su explicación sentenciando que no está en el negocio de la droga ni del dinero, sino en el negocio del imperio. Walter quiere crear un imperio para que los otros le reconozcan como alguien importante, el triunfador que nunca ha sido. Como explica Vince Gilligan, todo es sobre el poder y el reconocimiento porque si eres Jesse James y nadie lo sabe, no es lo
mismo (Popcorn Taxi, 2012, www.popcortaxi.com).
Para Hegel, el proceso se basa en la conjunción de la noción de nosotros mismos y el estado al que aspiramos y su consecución supone la integridad del ser (Taylor, 1975: 137 y 153). En el episodio 12 de la segunda temporada, Phoenix, Walter se lamenta de tener dinero y no poder decírselo a nadie. El personaje necesita el reconocimiento de los otros para sentir que las acciones que realiza alcanzan la plenitud y llegan a definirle. En el episodio 4 de la cuarta temporada, Shotgun, Walter no soporta escuchar que Hank alabe el trabajo de Gale ya que asume que éste era Heisenberg. Borracho, Walter da a entender a Hank que Gale no era el cerebro pensante de la química sino un seguidor. De nuevo, Walter se encuentra frustrado e incompleto ante la falta de reconocimiento de su trabajo. Por último, el episodio 7 de la quinta temporada, Say my name, supone el reconocimiento de Heisenberg, es decir, la auto‐conciencia deseada de Walter, cuando el narco con el que está negociando verbaliza su nombre reconociéndole como el peligroso hombre que mató a Gustavo Fring y el talentoso cocinero de la metanfetamina azul. En ese momento Walter se completa como individuo al alcanzar su auto‐ conciencia encontrando por primera vez a otro que le reconoce sólo como Heisenberg, sin rastro de las cualidades y defectos de Walter.
Este proceso de reconocimiento se desarrolla entre Walter y Gustavo pero de un modo disfuncional. Así, Gus quiere verse reconocido en Walter pero éste se niega. En el episodio once de la segunda temporada, Gus dice a Walter que no pueden trabajar juntos porque no son iguales, Walter confía en el drogadicto Jesse y Gus no. Cuando la relación laboral entre ambos está establecida, Gus trata de verse reconocido en Walter de nuevo pero de nuevo éste se niega. Esto ocurre en el episodio once de la tercera temporada, Abiquiu, cuando Gus intenta persuadir a Walter para que no cometa los mismos errores que él y aprenda a ser rico. Gus quiere reconocer en Walter a un igual, alguien que pueda ocupar el vacío profesional dejado por su socio Max, asesinado por Héctor Salamanca. En este caso, la noción que Gus tiene de Walter no coincide con la que el segundo tiene de sí mismo. Como se ha explicado anteriormente, Walter no tiene la noción de sí mismo de un igual a Gus, sino de alguien superior.
El deseo de reconocimiento de Walter y su consecución le traerá la destrucción de su familia.
3.2. Estilo y género
El estilo afecta a todos los niveles narrativos, desde la caracterización física de los personajes hasta la fotografía, el manejo de cámara o el idiolecto de los personajes. Al ser una narrativa construida desde el personaje, todos los elementos narrativos están articulados alrededor de Walter White. Breaking
bad presenta un estilo realista con deriva expresionista.
Genéricamente, Breaking bad es una ficción dramática social ya que realiza una descripción de conflictos sociales de un modo realista (Gordillo, 2009: 114).
Si bien el principal interés de la serie son las relaciones entre los personajes, el relato muchas veces se sitúa en el género de acción. Las peripecias de Walter como cocinero de droga y su progresión como gánster bien se pueden comparar con novelas y películas de género como Scarface (Brian de Palma, 1983).
La caracterización del universo de la serie trata de llevar al espectador a un mundo fácilmente identificable en el que la realidad se muestra sin demasiados filtros. El inicio de la serie muestra la vida de una familia de clase media estadounidense pero a medida que el conflicto se desarrolla el estilo se vuelve expresionista.
Los escenarios son tan ordenados o desordenados como lo son los personajes. Así, la casa de Walter varía según el estado de la relación de los personajes. Al
Ilustración 13: Breaking bad, estilo realista de los decorados
(Breaking bad, 1x01: The beginning of the end y 2x08: Better call Saul)
A la izquierda, frame del capítulo 1 de la primera temporada, Thebeginningofthe
end, en el que se presenta la residencia White por primera vez en la serie. Desde la luz hasta la colocación del atrezzo, todo en la escenografía refleja un estilo realista .
A la derecha, frame del capítulo 8 de la segunda temporada, BettercallSaul. En la
escena Waltervisita a Hank, que se encuentra en horas bajas. El estilo realista se
puede apreciar en el desorden presente en el cuarto, en la ropa sobre el mueble que se puede ver en la derecha,
principio es una casa luminosa, limpia, que termina siendo un lugar oscuro en el que la prioridad no es que las cosas estén en su sitio.
El estilo realista de la narrativa también se refleja en el habla de los personajes. El idiolecto de cada uno de los personajes, como se analizará más adelante, refleja la condición económica y social de cada uno de ellos. Cada personaje tiene una voz propia, irremplazable.