II. DIFERENTES TIPOS DE DIFERENCIAS ENTRE DIFERENTES TIPOS
DE ACTOS ILOCUCIONARIOS
Cualquier esfuerzo taxonómico de esta clase presupone ...* para distinguir una (clase de) actos ilocucionarios de otra. ¿Cuillt** son los criterios mediante los cuales podemos decir que de tres mu siones efectivas una es un informe, otra es una predicción y olr.i < » una promesa? Para desarrollar géneros de orden superior debciuo* primero conocer cómo las especies promesa, predicción, inforwk
etc., difieren una de otra. Cuando se intenta responder a esa preiriui ta se descubre que existen varios principios de distinción compl» u mente diferentes; esto es, existen diferentes géneros de difercin ui» que nos capacitan para decir que la fuerza de esta emisión es difen u te de la fuerza de esa emisión. Por esta razón la metáfora de la fuci /11
en la expresión «fuerza ilocucionaria» es desorientadora ya que 11
giere que las diferentes fuerzas ilocucionarias ocupan posiciones ili ferentes en un único continuo de fuerza. Lo que efectivamente sin 1
de es que existen varios continuos distintos entrecruzados, llim fuente de confusión relacionada es que estamos inclinados a conlun dir verbos ilucionarios con tipos de actos ilocucionarios. Estamos Í11
diñados a pensar, por ejemplo, que siempre que tenemos dos verbo» ilocucionarios no sinónimos éstos deben señalar necesariamente do» géneros diferentes de actos ilocucionarios. En lo que sigue intenliiir mantener una clara distinción entre verbos ilocucionarios y actos ilo cucionarios. Las ilocuciones son una parte del lenguaje como opuo to a los lenguajes particulares. Los verbos ilocucionarios son siempu parte de un lenguaje particular: francés, alemán, castellano, o cuid quier otro. Las diferencias en los verbos ilocucionarios son umi buena guía pero en absoluto una guía segura para establecer difercu cias en los actos ilocucionarios.
Me parece que hay (al menos) doce dimensiones significativas di variación en las que los actos ilocucionarios difieren uno de otro v que enumeraré todas ellas muy de pasada:
1. Diferencias en el objeto (opropósito) del (tipo de) acto. El oh jeto o propósito de una orden puede ser especificado diciendo que es un intento de conseguir que el oyente haga algo. El objeto o propósi to de una descripción es que sea una representación (verdadera o falsa, exacta o inexacta) de cómo es algo. El objeto o propósito di· una promesa es que sea la asunción de una obligación por parte dd hablante de hacer algo. Esas diferencias corresponden a las condicio nes esenciales de mi análisis de los actos ilocucionarios en Speecli Acts 2. Actualmente, creo, las condiciones esenciales forman las me-
UNA TAXONOMÍA DE LOS ACTOS ILOCUCIONARIOS 451 ¡mes bases para una taxonomía, como intentaré mostrar. Es impor- i inte darse cuenta de que la terminología de «objeto» o «propósito» m i implica, ni está basada, sobre el punto de vista de que todo acto iliu ucionario tiene por definición un intento perlocucionario asocia do Para muchos —quizás la mayor parte— de los más importantes « los ilocucionarios no existe intento perlocucionario esencial aso- . indo por definición con el verbo correspondiente; por ejemplo, enunciados y promesas no son, por definición, intentos de producir i lectos perlocucionarios en los oyentes.
Llamaré al objeto o propósito de un tipo de ilocución su objeto ilocucionario(illocutionary point). El objeto ilocucionario es parte ile, pero no lo mismo que, la fuerza ilocucionaria. Así, por ejemplo, el objeto ilocucionario de una petición es el mismo que el de una orden: ambos son intentos de lograr que los oyentes hagan algo. Pero
las fuerzas ilocucionarias son claramente diferentes. En general
puede decirse que la noción de fuerza ilocucionaria es la resultante de diversos elementos de los cuales el objeto ilocucionario es sólo nno aunque, creo, el más importante.
2. Diferencias en la dirección de ajuste entre las palabras y el mundo. Algunas ilocuciones tienen como parte de su objeto ilocucio nario el lograr que las palabras (más estrictamente, su contenido pro- posicional) encajen con el mundo, otras el lograr que el mundo enca le con las palabras. Las aserciones pertenecen a la primera categoría, las promesas y ruegos a la segunda. La mejor ilustración que conozco de esta distinción es la proporcionada por Miss Anscombe 3. Supon que un hombre va al supermercado con una lista de compras que le ha dado su mujer en la que están escritas las palabras «habas, mante quilla, bacon y pan». Supon que mientras que él anda por allí con su carrito seleccionando esos elementos es seguido por un detective que escribe todo lo que él coge. Cuando salen de la tienda comprador y detective tendrán listas idénticas. Pero la función de ambas listas será completamente diferente. En el caso de la lista del comprador el pro pósito de la lista es, por así decirlo, lograr que el mundo encaje con las palabras: se supone que la persona al llevar a cabo sus acciones se ajusta a la lista. En el caso del detective el propósito de la lista es hacer que las palabras encajen con el mundo: se supone que la perso na, al hacer la lista, se ajusta a las acciones del comprador. Además esto puede ser demostrado observando el papel de un «error» en los dos casos. Si el detective vuelve a casa y de repente se da cuenta que el hombre compró chuletas de cerdo en vez de bacon, puede, simple mente, borrar la palabra «bacon» y escribir «chuletas de cerdo».