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3. CAPITULO III LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DE JUVENTUD, LA INCLUSIÓN Y

3.2 Balance de la formulación y calidad de las políticas de juventud en

Las políticas de juventud en Colombia, valga aclarar, indican todos los esfuerzos y acciones que se adelantan desde las diferentes instituciones sectoriales de la administración pública, más no es el conjunto de actividades adelantadas por el Programa Presidencial Colombia Joven.

Durante el período comprendido entre 2000- 2009, más exactamente en el año 2004, se elabora una política de juventud con base a los resultados de las mesas de diálogo “ presente y futuro de los jóvenes” realizadas en el año 2002, la cual, se puede argumentar es de algún modo más consistente que los anteriores esfuerzos, puesto que cuenta con un Sistema Nacional de Información sobre la juventud desde el que, según se encuentra consignado por escrito, es posible adquirir una mejor información sobre la situación de los jóvenes y permite ofrecer un apoyo más sustancial a la gestión de las entidades territoriales. Está política reconoce a los jóvenes como sujetos de derechos, portadores de valores, y entes determinantes en la construcción de un país más equitativo, democrático y con justicia social; su objetivo consiste en crear las condiciones necesarias en el Estado y en la sociedad para que los jóvenes participen en la configuración de ésta, pues en ella viven buscando su perfeccionamiento y realización como personas y es por esto precisamente que las bases de su construcción son la participación de algunos       

65 Celis, Luis Eduardo (2001),

Las Dinámicas de Organización y Participación Juvenil en Colombia,

jóvenes, y de organizaciones e instituciones que trabajan por y para éste segmento poblacional.66

La situación de la población joven de Colombia, comprendida entre los 10 y 29 años de edad, se puede expresar así: en 1990 habían 14.5 millones de jóvenes, en tanto que en 2004 paso a ser de 16.8 millones con una proyección para 2015 de 18.4, lo que indica que éste fragmento de la sociedad ha crecido demográficamente y seguirá creciendo.67

Entrando en materia, el balance que se puede hacer sobre la política de juventud en Colombia en los últimos diez años y de acuerdo a exposiciones y textos que se han hecho sobre el tema en el orden nacional y en las entidades territoriales, y según el informe Política Nacional de Juventud: Bases para el plan decenal de juventud 2005- 2015 68del Programa Colombia Joven, se destacan como principales logros: “ 1) se ha avanzado en la superación de enfoques asistenciales de política de juventud, basados en la noción de riesgo psicosocial y en la generalización de situaciones particulares de vulnerabilidad; 2) los Jóvenes han cobrado mayor importancia en las agendas nacionales, departamentales y municipales, reconociendo su diversidad y autonomía y la concepción de ellos como sujetos de derechos , así como la participación de ellos ha ganado interés; 3) se les ha consultado a los jóvenes en varios momentos sobre sus perspectivas de futuro, necesidades y opiniones en las instancias local, regional y nacional; 4) los organismos multilaterales de cooperación internacional han aportado fortaleciendo y financiando los planes y programas para jóvenes recordando la importancia que ellos tienen dentro del marco de cualquier sistema democrático”.

      

66 Colombia, Presidencia de la República,

Programa Presidencial Colombia Joven, Política Nacional de Juventud: Bases para el plan decenal de juventud 2005-2015, p.6, 7,8, 35. (En línea) disponible

en: http://

www.colombiajoven.gov.co/documentos/politica/politica_nacional_juventud_2004.pdf+politicas+de+ju ventud&hl=es&gl=co. Recuperado: 22 de octubre de 2009.

67 Ibidem, p.10,11 68 Ibidem, p.30, 31,32.

En cuanto a los hallazgos frente a las dificultades de la política de juventud colombiana, las principales son: “1) la asignación de recursos para la gestión institucional y social a favor de la juventud no ha sido suficiente especialmente en las entidades territoriales; 2) ha existido un bajo nivel de compromiso de los municipios y departamentos en la formulación e implementación de las políticas de juventud, que se ve expresada en la inconstancia y en la institucionalidad débil que limita la capacidad de hacer efectivos procesos de planeación e implementación de políticas y programas de juventud en todos los niveles territoriales, además que estos últimos no tienen por una parte la suficiente claridad de las competencias y roles institucionales, y por la otra no tienen mucho conocimiento sobre las diversas opciones para la inclusión de los jóvenes en las agendas de política social; en tercer lugar ; 3) la política de juventud se ha centrado en las dificultades y riesgos a los que se ven enfrentados ciertos segmentos de la juventud, lo que ha tenido por efecto el diseño de una política para la juventud con características limitadas y en situación de vulnerabilidad; dejando de lado el referente del bien común y el proyecto de sociedad regional o nacional; 4) ha permanecido una fuerte tendencia a no incluir en su totalidad a la juventud en la sociedad, contribuyendo a que se acentúen tanto la exclusión como el poco intercambio generacional; la quinta dificultad se refiere a que 5) a pesar de que en los documentos CONPES, se menciona la equidad entre los géneros y las perspectiva de género, aún no se ha logrado avanzar en la atención de las necesidades de los jóvenes hombres y las jóvenes mujeres de una forma diferenciada; 6) No se ha presentado seguimiento y evaluación de los programas y proyectos ejecutados para los jóvenes, lo que provoca que no se les pueda dar continuidad ni mucho menos replicarlos; 7) en las entidades territoriales, los encargados de elaborar los proyectos y programas con base en la juventud, tienen dificultades para el suministro, proceso y análisis de la información, implicando un desconocimiento de la población objeto de las políticas y el tener que empezar cada nuevo gobierno desde cero, sin ningún tipo de datos sistematizados, ni retroalimentación alguna”.69

       69 Ibidem

Una vez conocidos estos logros y dificultades, se puede concluir diciendo que la política de juventud de Colombia durante 2000-2010, si bien han tenido avances en comparación a las políticas de años anteriores, no ha logrado ser muy efectiva en su implementación en cada uno de los entes territoriales, pudiendo revalidar las palabras que expresó en algún momento el investigador y experto en temas de juventud Germán Muñoz , quién dijo que “ las políticas del Estado continúan siendo erráticas y se han caracterizado más por una simple fachada, bajo un discurso de bajo contenido estructurado”70, que se puede comprobar en el momento de ejecutarlas, porque las acciones no son bien coordinadas, y se han enfocado más en ser paternalistas y asistencialistas, orientando toda su atención más que todo a los jóvenes marginales y que se encuentran en situación de riesgo; focalización que ha tenido por efecto un cruce con la sectorialización de las políticas públicas, generando así varios desajustes y desfases con las dinámicas mismas de los jóvenes y en las posibilidades que se les de acceso al sistema como sujetos de derechos y deberes. Nuestro Estado, no ha alcanzado llegar a producir acciones integrales y de acción pública en favor de todos los jóvenes; no existen consensos colectivos democráticos, teniendo como resultado una fragmentación de la conciencia social en general y de la juventud, y es por esto que optan por asociarse de diversas formas y entorno a intereses particulares, más no con miras a un proyecto político y social que les permita hacer parte de esa confrontación, concertación y negociación bajo las reglas de la democracia. La recomendación que se hace a partir de ello es que las políticas de juventud futuras deben diseñarse e implementarse no bajo una respuesta temporal de los compromisos clientelistas del gobierno, sino cumpliendo las condiciones básicas para que los jóvenes puedan sentirse como ciudadanos en toda la extensión que representa esta palabra, incluidos socialmente y ejerciendo su derecho a participar, para que desde una

       70 Muñoz, Germán (2000).

"Otra década perdida: Políticas Públicas de Juventud en la Región Andina", En: Revista Nómadas Nº13, octubre, Departamento de Investigaciones Universidad Central,

Bogotá.  

perspectiva de acción colectiva integral y nacional, puedan beneficiarse del mismo modo con respuestas integrales por parte del Estado y de la sociedad.71

3.3. Hacia un diseño de políticas de juventud desde lo local con integración

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