Capítulo 2: Antecedentes de Integración Financiera
2. Las iniciativas de integración financiera desde mediados de siglo XX: hacia la búsqueda de
2.2. Banco Centroamericano de Integración Económica
El Banco Centroamericano de Integración Económica fue fundado en la ciudad de Managua el 13 de diciembre de 1960, por las Repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica28, como un órgano para fortalecer el proceso de integración regional iniciado con el establecimiento del Mercado Común Centroamericano a partir de la firma del Tratado de Managua en 1960 (SICE29). El fin último de este proceso es formar un área financiera y monetaria integrada en Centroamérica.
Desde su establecimiento hasta 1980, el MCCA, constituyó el proceso más exitoso en materia de desarrollo comercial intrarregional. Se debió a múltiples factores, como ser la adopción de un arancel externo común y la eliminación de restricciones al comercio intrarregional. Esto se produjo gracias a que se experimentó un ambiente macroeconómico de
27 Sin embargo, Strand revela que Estados Unidos obtienen mucho mayor control sobre las decisiones que lo que
originalmente pensaron los diseñadores de la institución. Este autor afirma que el voto ponderado es una pobre manera de medir el poder del voto ya que no tiene en cuenta la formación de coaliciones entre los miembros. Además, alega que los Estados Unidos han movilizado recursos para influir a los miembros latinoamericanos para que acepten ciertos cambios de políticas que no podrían haber sido implementadas por el solo voto ponderado de los EEUU. También afirma que, ya que en la Asamblea de los Gobernadores la aceptación de nuevos miembros y las resoluciones concernientes al Fondo de Operaciones Especiales, se necesita un 75 % de especial mayoría, EEUU al tener un 30% de votos obtiene una especia de poder de veto de facto. Entonces es imposible que el interés nacional de los EEUU no prevalezca (Strand, 2000).
28 Los países fundadores desde el año de 1989, procedieron a suscribir el Protocolo de Reformas al Convenio Constitutivo, mediante el cual se permite la participación de países extrarregionales como socios del Banco. Siendo el caso de México y República China (Taiwán), socios desde 1992. Argentina lo es desde 1995, Colombia desde 1997 y España desde 2005. Panamá y República Dominicana, por su lado, son países beneficiarios no fundadores y socios extrarregionales desde 2007. Belice es país beneficiario no fundador desde 2006. La participación de socios extrarregionales le permite al BCIE, además de obtener mayores recursos, diversificar el riesgo no sólo en el tipo de sectores y agentes o beneficiarios, también lo diversifica geográficamente (Embajada de El Salvador en la República Argentina, 2014).
baja presión inflacionaria y de tipos de cambio fijos en relación al dólar, lo cual conllevó a la estabilidad bilateral del tipo de cambio entre los países de la región. Por estos hechos, Ballesteros y Rodríguez afirman que existió un área monetaria implícita (Ballesteros y Rodríguez, 1997:6).
En este esquema, el BCIE tiene como entre sus objetivos promover la integración económica, y en ese rol ha ocupado una función primordial ya que ha sido el brazo financiero del proceso de integración en la región (Quintana Estrada, 2009).
En cuanto que el BCIE es un banco de desarrollo de la región, se encuentran dentro de sus objetivos el desarrollo económico y social de la región30. En este sentido, se le reconoce el amplio conocimiento del área centroamericana y la experiencia adquirida al funcionar como banco de desarrollo canalizando los recursos hacia los sectores públicos y privados.
El BCIE atravesó profusos desafíos hasta devenir en la actualidad en el principal agente financiero del proceso de integración. Al respecto, conviene destacar que a principios de los 80, la región enfrentaba una serie de problemas de diferentes índoles, en lo económico el MCCA empezó a manifestar cierto agotamiento, especialmente contracciones en la balanza de pagos, con lo cual tuvo que comenzar a estimular las exportaciones de bienes primarios y con ello se evidenció el deterioro de los términos de intercambio. También se desataron una serie de extensos conflictos armados, que se combinaron con la crisis de la deuda externa y con una serie de malas políticas macroeconómicas. Por último, la estabilidad de los tipos de cambio entró en crisis con la consiguiente devaluación de las monedas de los países y en diferentes proporciones (Quintana Estrada, 2009).
Indudablemente el BCIE se vio afectado por este contexto, lo cual se manifestó en una drástica caída del financiamiento en infraestructura para la integración durante la década del 80. Por otro lado, la inflación creció formidablemente en las dos últimas décadas. Por con siguiente, en la aérea monetaria del MCCA se aumentaron las tasas de expansión monetaria nominal con el consecuente crecimiento de la heterogeneidad inflacionaria entre los países. Lo cual trajo aparejado un estancamiento del crédito bancario (Quintana Estrada, 2009).
30 Mediante el Fondo de Desarrollo Social financia proyectos de interés social, de educación, de higiene, industria
artesanal, construcción de acueductos rurales, obrasde riego, caminos rurales, etc. Además los sectores privados, del ámbito industrial, rural, servicio y turismo pueden obtener financiamiento del Fondo Ordinario del BCIE. Los gobiernos, organismos regionales y demás instituciones gubernamentales o mixtas, pueden obtener financiamiento a través del Fondo Centroamericano de Integración Económica (SELA, 2009).
Luego en la década de los noventa, enmarcado en el Consenso de Washington, conforme explica Quintana Estrada, el BCIE empeoró su situación y tuvo que enfrentar nuevos retos. “Así, en los noventa, después de la presión por reducir la participación estatal en la economía y en el sector financiero, muchas de las instituciones financieras de desarrollo en Latinoamérica fueron reducidas de manera significativa o desmanteladas, debilitando los mecanismos tradicionales de financiamiento y fondeo de la inversión” (Quintana Estrada, 2009:20). El BCIE modificó sus objetivos en el impulso a la integración y asumió el reto de ser un organismo financiero para el desarrollo en la región, en el marco de una movilidad de capitales y apertura financiera por la cual organismos similares al BICE dejan de ser los principales abastecedores de financiamiento. Para ello cuenta con un capital de 2000 millones de dólares. Siendo los países fundadores quienes generalmente reciben la mayor parte31.
A pesar de la liberalización financiera que ha creado nuevas oportunidades de financiamiento para los gobiernos y las empresas, el BCIE ha sido la institución que más recursos destinó a la zona. A modo de ejemplo, podemos comentar que “Tan solo en el 2008, los más de 1,600 millones de dólares otorgados a los cinco países centroamericanos fueron equivalentes al 58% del total de recursos proporcionados por el conjunto de la banca multilateral en la región” (SELA, 2009:35). Sin embargo, no puede escapar a las limitaciones de financiamiento frente a las crecientes demandas de los países centroamericanos. Debido a esto, y en medio de la crisis financiera internacional desatada en el 2008, el BICE aumentó su capital de 2000 millones a 5000 millones de dólares en abril del 200932.
Con cinco décadas de experiencia como banco de desarrollo, el BCIE ha adquirido un amplio conocimiento de la zona y una gran experiencia en el proceso de integración centroamericana. Por lo que podemos concluir que, aun compitiendo con instituciones como el BM y el BID, y teniendo que atravesar grandes dificultades, el BCIE es una institución que se ha solidificado regionalmente e institucionalmente.
31 En el artículo del SELA podemos observar cómo fue distribuido dicho capital en el 2008: “…préstamos por
1,666.5 millones de dólares a los países de la región. De ese monto, 548.4 millones, equivalentes al 32.9 %, se entregaron a Costa Rica, 464.9 millones (27.8 % del total) se dirigieron a El Salvador, 294.1 millones (17.6 %) a Guatemala, 201.8 millones (12.1 %) a Honduras y 152 millones, equivalentes a 9.1 % del total, se destinaron a Nicaragua” (SELA, 2009:34).
32 En junio del 2009 se le suspendieron los créditos a Honduras hasta que no sea restituido en su puesto el