Capítulo 2: Fundamentación teórica
2.2 Marco teórico
2.2.1 Fundamentos del PRONALEES
2.2.1.1 Bases teóricas
ideas de Piaget y Vigotsky.
Piaget ha tratado de mostrar que el aprendizaje está directamente ligado al desarrollo del sujeto; el autor convierte al niño en el protagonista principal del aprendizaje, concibe al ser humano como un sujeto activo que construye sus conocimientos en interacción con el medio, partiendo de su dotación inicial que es hereditaria. La construcción de la inteligencia es un proceso que está regido por las mismas leyes de funcionamiento que los restantes seres vivos siguen para sobrevivir en su ambiente, básicamente la adaptación y la organización. Así, la construcción de la inteligencia se concibe como una prolongación -o una fase más de la adaptación biológica-; pero al mismo tiempo que el sujeto construye su inteligencia -es decir, sus instrumentos para conocer-, construye representaciones o modelos de la realidad que le permiten actuar dentro de ella y que son una de las claves de su éxito adaptativo;
conviene recordar que a partir de las capacidades limitadas con las que nace el sujeto, en interacción con los otros y con la realidad física, biológica y social, llega a convertirse en un adulto, mediante un proceso en el que él mismo es el principal protagonista. De acuerdo a la concepción piagetana, el sujeto del aprendizaje es un sujeto independiente que ha comprendido los mecanismos de producción del conocimiento, y por ende, se ha convertido en creador de conocimiento.
Piaget dedicó gran parte de sus esfuerzos a tratar de explicar de qué manera tiene lugar el proceso de construcción de los conocimientos, la teoría de Piaget ha podido traducirse en diversos proyectos educativos, sin que haya habido una interpretación única. Conociendo el desarrollo del niño, el educador posee un instrumento muy poderoso que le facilita su tarea, sin que esto signifique la prescripción de lo que tiene que hacer. Las investigaciones de Piaget se orientaron sobre todo a descubrir los mecanismos generales de formación del conocimiento y las grandes operaciones que caracterizan la inteligencia; Piaget expone las bases fundamentales de los procesos de construcción del conocimiento, extrayendo los principios metodológicos más
importantes en los que debe fundamentarse la enseñanza. De acuerdo a Ferreiro y Teberosky (2003, p. 32), “la teoría de Piaget no es una teoría particular sobre un dominio particular, sino un marco de referencia teórico mucho más vasto, que nos permite comprender de una manera nueva cualquier proceso de adquisición de conocimiento”. La contribución directa de Piaget a la educación nunca se encontrará bajo la forma de recetas específicas, sino que ésta lo que permite es decidir qué
circunstancias son las más apropiadas y positivas para favorecer el desarrollo general del alumno, destacan aquellas ideas y actitudes más importantes para integrar la teoría de un modo activo en el trabajo escolar cotidiano, indicando que las palabras mágicas para un aula piagetana son: actividad, variedad, cambio y honestidad intelectual. A través de numerosas preguntas y ejercicios pretenden ayudar al educador a reflexionar
críticamente sobre los niños, las actividades escolares, las teorías y las estrategias para enseñar; de una forma sencilla y precisa establecen las aplicaciones educativas aludiendo
a cuestiones claves como las características evolutivas, el papel del lenguaje, la interacción social, el desarrollo del currículo, la evaluación de los programas, etc.
El PRONALEES otorga una gran importancia a la teoría central de Vigotsky la cual refiere que cualquier función que se presente en el desarrollo cultural del niño, aparece primero en el plano social y después se integra al plano psicológico, es por ello que lo esencial de las relaciones interpsicológicas es que mediatizan los instrumentos y los signos culturales (incluyendo los símbolos lingüísticos) y que es a través de la interacción, que el niño se apropia de estos instrumentos y signos, resulta claro entonces que la interacción no sólo cumple una función socializadora, sino que es promotora del desarrollo psicológico (cognitivo) individual. Gómez-Palacio, Villareal, González, López y Jarillo (1997, p. 66) sostienen que:
Para Vigotsky, la actividad que implica la transformación del medio a través de instrumentos viene a constituir la conciencia. Esos instrumentos básicamente semióticos, que permiten la construcción del ambiente, permitirán también, por su internalización a través de los signos, la regulación de la conducta. Su efecto inmediato consistirá en tomar conciencia de los demás y, al tener conciencia de los demás, tener conciencia de uno mismo.
El aprendizaje depende también del desarrollo potencial del sujeto. Este es un concepto que sintetiza varios aspectos de la concepción vigotskiana sobre la relación entre aprendizaje y desarrollo, por lo que se debe aclarar en sus aspectos esenciales; para definir la relación entre la evolución del niño y su aprendizaje, no basta con establecer el nivel evolutivo en términos de las tareas o actividades que el niño es capaz de realizar por sí solo, sino que es preciso determinar qué es capaz de hacer con la ayuda de otros. La humanización se realiza en contextos interactivos en los cuales las personas que rodean al niño no son objetos pasivos o simples jueces de su desarrollo, sino compañeros
activos que guían, planifican, regulan, comienzan, terminan, etc., las conductas del niño; son agentes del desarrollo. El agrupamiento de los niños para constituir unidades
colectivas de aprendizaje implica la desigualdad intelectual entre ellos siempre y cuando las distancias entre los miembros no sean extremas; esta forma de trabajo cooperativo integrado beneficia tanto a los sujetos con menor competencia inicial como a los que se muestran más capaces.
Existen dos conceptos del trabajo de Vigotsky que resultan relevantes para la enseñanza: la noción de andamiaje y la zona de desarrollo próximo; el andamiaje se refiere al apoyo que permite que los alumnos realicen una habilidad, el docente puede proveer andamiajes en la enseñanza descomponiendo las habilidades complejas en subcomponentes; ajustando la dificultad de las preguntas, dando ejemplos y ofreciendo consignas de apuntalamiento y pistas. El segundo concepto importante de Vigotsky se denomina zona de desarrollo próximo, la cual se refiere a “la etapa del proceso de aprendizaje en la cual el alumno todavía no puede resolver un problema o realizar una habilidad solo, pero puede hacerlo bien con la ayuda del docente” (Eggen y Kauchak, 2001, pp. 256, 257).
A partir de estas definiciones se comprende el concepto vigotskiano de zona de desarrollo potencial (o próximo) como la distancia entre el nivel actual de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más capaz, la zona de desarrollo potencial comprende las funciones que aún no han madurado pero que están en proceso
de hacerlo. La posibilidad de hablar de una “zona de desarrollo potencial” (y no sólo del desarrollo actual) depende de una característica esencial del aprendizaje humano, que es su capacidad de suscitar procesos evolutivos que sólo son activos en las situaciones de relación entre personas. El aprendizaje, a través de la influencia, era para Vygotski el factor fundamental del desarrollo. Gómez-Palacio, Villareal, López, González y Adame (1995, p. 62) afirman que “al reconocer la zona de desarrollo real y la zona potencial de los alumnos, el maestro podrá planear su trabajo de andamiaje, llevándolos a la zona de desarrollo próximo”.
El objetivo central de la enseñanza de la lengua bajo la metodología del
PRONALEES es realizarla bajo un enfoque comunicativo y funcional que se funda en la comprensión y transmisión de significados a través de la lectura, escritura y la expresión oral, con base en la reflexión sobre la lengua.
De acuerdo a Dávila (1999, citado por UCPRONALEES, 1999, enero/ marzo), el enfoque del PRONALEES posee los seis rasgos que se describen a continuación:
1. Reconocimiento de los ritmos y estilos de aprendizaje de los niños en relación con la lengua oral y escrita.
La producción del aprendizaje requiere que el sujeto posea los conocimientos previos pertinentes que le permitan construir el conocimiento por lo que en el proceso pedagógico, es determinante que el docente identifique las diferencias de saberes entre sus alumnos para reconocer a quienes requieren más apoyos e informaciones y a aquellos alumnos que pueden funcionar como informantes de
otros, lo cual posibilitará la planeación y organización adecuada de sus actividades didácticas.
Se requiere que el maestro comprenda que los errores de los alumnos son evidencias de que están probando distintas alternativas para escribir para que proporcione al niño la oportunidad de reconsiderar sus hipótesis y reconstruir continuamente.
2. Desarrollo de estrategias didácticas significativas.
Los fundamentos didácticos del PRONALEES tienen como tarea básica invitar al docente a la reflexión acerca del por qué y el cómo ocurren los sucesos en el aula, facilitando así, la comprensión y validación de los contenidos que en ella se desenvuelven y ubicándolo como sujeto que desarrolla una actitud investigadora cuyos resultados le permiten crear sus propias estrategias de enseñanza ya que al concientizarse de lo que su realidad escolar, grupal y social le puede aportar, amplía sus posibilidades de mejorar y evaluar permanentemente su función. PRONALEES da especial atención a las lecturas, empleándolas no como
complementos de la enseñanza teórica sino como uno de los factores centrales del aprendizaje; es por ello que propone el empleo de las estrategias de lectura concibiendo a ésta y a la escritura como procesos interactivos.
Las acciones y las interacciones que ocurren dentro de la sala de clases son elementos determinantes para el programa por lo que la evaluación que el
interactúen con los estudiantes cuando ellos lean y produzcan textos auténticos con propósitos verdaderos.
PRONALEES sugiere que al evaluar las actividades de lecto-escritura, se deben considerar otras dimensiones importantes tales como el interés, la motivación, la lectura voluntaria, la toma de conciencia del alumno de sus estrategias
metacognitivas y su habilidad para transferir los contenidos aprehendidos a otras situaciones de aprendizaje, también propone la utilización del sistema de carpetas que permiten seguir la evaluación individual de cada alumno; en el programa, el empleo de las carpetas de evaluación involucra a los alumnos en el proceso de autoevaluación y los ayuda a cobrar conciencia de su desarrollo como lectores y escritores además, la evaluación debe tomar en consideración: 1) los procesos de lectura y escritura, 2) los productos desarrollados; 3) los logros obtenidos; y 4) el esfuerzo realizado.
Como un material alternativo, PRONALEES sugiere el empleo de los ficheros de actividades los cuales están concebidos como un apoyo auxiliar para el maestro y no sustituyen ni a los libros de los niños, ni al libro del maestro; están formados por una serie de actividades que pueden ser usadas por el maestro cuando vea que pueden apoyar a los alumnos en alguna tarea específica (Gómez-Palacio, 1998, citada por UCPRONALEES, 1998, octubre/ diciembre).
3. Producción y comprensión de diversidad de textos.
El programa promueve no sólo el descubrimiento de la relación sonoro-gráfica, sino que además favorecen la reflexión sobre las características de los diversos
tipos de texto y los aspectos sintácticos, semánticos y pragmáticos del lenguaje oral y escrito; pretende que los alumnos comprendan, utilicen y produzcan
materiales gráficos para adquirir la información que responda a las necesidades de la sociedad en que viven y que logren comunicar por escrito, con un lenguaje correcto y con el empleo adecuado de la gramática, (incluida por supuesto la ortografía) sus ideas, mensajes y necesidades, con fluidez y congruencia. PRONALEES toma en cuenta que la adquisición de la lectura y la escritura se logran de manera más funcional, cuando se emplean textos de uso común y cuando se respetan las expresiones individuales de los niños, así como mediante la enseñanza de las etapas mecánicas de la escritura es por ello que, para favorecer este rasgo, el programa promueve el empleo de los talleres de escritura, los cuales comprenden el establecimiento de las etapas para la producción de textos (ver Figura I) y cuya finalidad es acercar a los niños a la práctica constante de la redacción; el programa propone que los alumnos rescaten el significado de los textos y además sean creativos.
4. Tratamiento de los contenidos en los libros de texto.
El libro del alumno de español-lecturas es el eje articulador de los materiales; alrededor de cada una de las lecturas se proponen actividades vinculadas con los cuatro componentes, que pueden realizarse en el libro de actividades y con apoyo del material del libro recortable, los temas tratados en las lecturas son muy
variados y se pretende que todos sean interesantes para el niño de acuerdo al grado que curse. En todas las lecciones el maestro encuentra oportunidades para
relacionar los temas tratados con las otras asignaturas, otras características del libro que facilitan la lectura son: las ilustraciones, las palabras y fragmentos repetidos, el empleo de la rima y las oportunidades que ofrece para desarrollar la expresión oral además, en la estructuración del Libro de actividades se ha puesto especial énfasis en que los alumnos comprendan la funcionalidad de la escritura, no sólo con fines comunicativos sino también con fines lúdicos; para esto se proponen juegos, crucigramas, trabalenguas, adivinanzas y dibujos.
El enfoque comunicativo y funcional de los libros de texto brinda al alumno la oportunidad de estar en contacto con la lengua escrita tal y como aparece en los textos y materiales que socialmente se producen (periódicos, revistas, anuncios, instructivos, volantes, etcétera). A partir de la interacción con los textos, los niños comprenderán paulatinamente las características de la escritura, entre ellas, las que corresponden al sistema: el principio alfabético, la direccionalidad, la función de los signos de puntuación y la separación de las palabras con espacios en blanco; así como las formas de uso del lenguaje escrito, por ejemplo: el orden de ideas y la relación entre los párrafos de un texto, el uso de nexos y la concordancia, la restricción de repeticiones de palabras sustituyéndolas por sinónimos, entre otras. El libro de actividades ofrece al niño la oportunidad de aplicar su experiencia de lectura en la solución de situaciones que implican la comprensión del texto, lo invitan a una segunda lectura o a la consulta de otros textos.
5. Utilización de formas diversas de interacción en el aula.
Con la certeza de que los grupos presentan un alto grado de heterogeneidad, el programa sugiere dividirlos en pequeños grupos de acuerdo con el tipo de
actividad que se pretende que los niños realicen, se busca que la interacción se dé mediante el diálogo entre ellos ya que éste permite que los alumnos se sientan miembros activos que dan y reciben conocimientos, opiniones y puntos de vista, además de que aprenden a escuchar y a practicar las normas del diálogo.
Se contempla la utilización de diversas formas de trabajar basadas en la cooperación por ejemplo, la interacción entre iguales, como base para los aprendizajes, o bien las relaciones tutoriales entre los mismos alumnos, la diversidad de las posibles agrupaciones dependen de los criterios de
heterogeneidad o de homogeneidad de niveles, ritmos e intereses, la movilidad y permanencia de las agrupaciones, y las preferencias del alumnado y del mismo docente, así como de los objetivos que éste se haya planteado y las necesidades detectadas en el grupo procurando que además de ser eficaces en las tareas, los componentes se sientan cómodos.
PRONALEES propone involucrar a los estudiantes en la evaluación para reforzar los lazos entre los alumnos y los maestros; al emplear el diálogo en la revisión del portafolio se sitúa a los alumnos en el papel de socios en el proceso de
6. Promoción del uso significativo del lenguaje en todas las actividades escolares. El programa propone múltiples estrategias para que los niños aprendan a emplear el lenguaje oral y escrito de manera significativa y eficaz no sólo en la asignatura de Español sino en todas las asignaturas en las que se requiera que el alumno hable, escuche, lea y escriba; el aprendizaje que promueve el PRONALEES involucra la reestructuración y aplicación flexible del conocimiento a otras situaciones.
Los materiales de Español que se contemplan en el empleo de la metodología
Tabla I Materiales para Español
Primer ciclo (1er y 2o grados)
Segundo ciclo (3er y 4º grados)
Tercer ciclo (5º y 6º grados)
Libros para el alumno Español lecturas Español actividades Español recortable Español lecturas Español actividades Debido a disposiciones gubernamentales, hasta el momento no se han editado los materiales requeridos para el alumno y el maestro de 5º y 6º grados. Los libros de actividades para el alumno y para el maestro están disponibles en librerías por lo que no son gratuitos.
Libros para el maestro
Libro para el maestro Español Fichero de actividades didácticas Programas de estudio de Español Colección de Libros del Rincón
Libro para el maestro Español
Fichero de actividades didácticas
Programas de estudio de Español
Fichero de actividades didácticas Programas de estudio de Español
Elaborada por la Lic. Zoyla Jiménez, con base en la información obtenida en Secretaría de Educación Pública. (1998, 2000a y 2000b).
Para la organización de la enseñanza, la metodología del PRONALEES divide el estudio del español en cuatro componentes que se entrelazan, se mezclan y se
complementan; a saber: Expresión oral (Hablar y escuchar), Lectura (Leer y compartir), Escritura (Tiempo de escribir) y, Reflexión sobre la lengua. Esta división obedece a criterios prácticos para abordar la enseñanza, puesto que en cualquier tipo de
comunicación, oral o escrita, siempre se combinan varios componentes. A continuación se describe cada uno.
2.2.1.2 Expresión oral. La capacidad de expresarse oralmente implica el poder