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1.2. Conductas alimentarias en la escuela

1.2.2. Bebidas que consume

La tercera parte de nuestro organismo es agua, y las personas y niños en general debemos de consumir por lo menos en los adultos 2 litros (8 vasos) de agua, lo mismo en los niños se les debe inculcar hábitos desde temprana edad a consumir líquidos sin azúcar (agua pura), esto facilita a que se tenga mejor digestión, y las personas no se deshidraten tan fácilmente.

Los niños obesos o con sobrepeso tienen un mayor riesgo de padecer problemas de salud graves, como diabetes de tipo 2, hipertensión arterial, problemas respiratorios, trastornos del sueño y hepatopatías. Asimismo, pueden sufrir efectos psicológicos. La obesidad en escolares también aumenta el riesgo de obesidad, muerte prematura, discapacidad en la adultez y enfermedades no transmisibles. (44)

La OMS ha implementado unas orientaciones sobre el consumo en exceso de azúcares libres en el aumento de peso y la caries dental de los escolares. Los datos actualmente nos indican que el aumento del consumo de bebidas azucaradas está relacionado con el sobrepeso y la obesidad en los niños y, por tanto, la reducción del consumo de bebidas azucaradas disminuyen el riesgo de sobrepeso y obesidad en los escolares. (45)

La OMS recomienda a los escolares una ingesta reducida de azúcares libres. Tanto en adultos, la OMS recomienda reducir la ingesta de azúcares

libres a menos del 15% del consumo total de energía. Sí diversos estudios demuestran que los escolares que consumen regularmente bebidas azucaradas tienen una alta probabilidad de tener sobrepeso u obesidad. En niños por ejemplo, la probabilidad de ser obeso por consumir una lata de bebida azucarada todos los días es de 60%. Sin embargo, también hay estudios que demuestran que si se reduce o elimina las bebidas azucaradas de nuestra alimentación disminuye el sobrepeso u obesidad en niños y adultos. (46)

Las bebidas azucaradas se caracterizan por tener altas cantidades de azúcar. Un niño de 5 años que consume un refresco o té de 600 ml ingiere 12 cucharadas cafeteras de azúcar, mientras que la recomendación máxima al día es de 7.5 cucharadas. Este exceso de azúcar se transforma en grasa en nuestro cuerpo. Además, las bebidas azucaradas no generan una sensación de saciedad, es decir que no “nos llenan” como sí lo hacen los alimentos sólidos. El cerebro no da las señales para dejar de consumir estas bebidas, provocando que se consuman más calorías de las necesarias. (47)

Atender estas enfermedades y lidiar con las muertes prematuras que generan, le están costando caro a las familias y también al gobierno. Esta situación es reversible si los esfuerzos de todos se encaminan a lograr una mejor alimentación para todos, recuperando nuestra cultura alimentaria. Se pueden prevenir y proteger la salud de de la población infantil dándoles agua, no bebidas azucaradas. (48)

Una tercera parte de los niños y adolescentes en el Perú ya vive con exceso de peso. Un adolescente con obesidad tiene 80% más probabilidad de ser un adulto obeso y vivir enfermo. De hecho, se sabe que si la obesidad empieza desde edades tempranas, es más riesgoso que desarrollar obesidad en la edad adulta. Uno de cada 3 niños va a desarrollar diabetes a lo largo de su vida si no actuamos hoy. (49)

Las bebidas saborizadas, efervescentes sin contenido de alcohol. Todas las bebidas representan un problema importante para nuestra salud, no sólo por lo que contienen, sino también por los alimentos que desplaza de la dieta. Estos son un factor de riesgo importante para la salud en general, ya que contribuyen con el sobrepeso y la obesidad. A su vez, aumentan el riesgo de osteoporosis, problemas dentales, renales y cardíacos y otras enfermedades cronicas. (50)

Las gaseosas contienen agua, azúcar, edulcorantes artificiales, ácidos, cafeína, colorantes, saborizantes, dióxido de carbono, conservantes y sodio.

Ácidos: la mayoría de las bebidas gaseosas contienen ácidos: cítrico, fosfórico, málico y tartárico. Estos ácidos proporcionan esa sensación refrescante y al mismo tiempo preserva la calidad y el dulzor de la bebida. El pH promedio de las bebidas gaseosas es de 2.4.

Ácido fosfórico: crea un medio ácido que mejora la absorción del dióxido de carbono, reduciendo la presión que genera el dióxido de carbono y permitiendo así el embotellamiento. El ácido fosfórico tiene un sabor amargo que es compensado con el agregado de azúcar. Está relacionado con la pérdida de calcio.

Ácido cítrico: es un acidulante usado para complementar sabores frutados en las bebidas. Mantiene los niveles de pH bajos, impidiendo el crecimiento de organismos. Es uno de los ácidos más erosivos para los dientes. Hoy en día, el ácido cítrico se obtiene industrialmente a partir del maíz y no de frutos cítricos. Contiene MSG (glutamato de sodio) que puede ocasionar, en algunas personas susceptibles, dolores de cabeza, dolor de pecho, náuseas, etc. (52)

Cafeína: es una sustancia adictiva que mejora el sabor de la gaseosa. También estimula el sistema nervioso y aumenta la frecuencia cardíaca. En una lata de gaseosas de 355 ml hay aproximadamente 40 mg de cafeína.

Dióxido de carbono: responsable de las burbujas de la gaseosa, el dióxido de carbono se introduce al agua bajo presión. A medida que se agrega más dióxido de carbono, disminuye el pH, otorgando más acidez a la gaseosa y por lo tanto resulta más burbujeante. También se lo considera un conservante ya que genera un medio ácido que previene el crecimiento de microorganismos.

Conservantes: estas sustancias que preservan el gusto y el sabor y conservan la bebida por más tiempo, inhibiendo o deteniendo el crecimiento de microorganismo como hongos y bacterias. El exceso de preservativos puede causar asma, erupciones en la piel e hiperactividad.

Saborizantes de todas las bebidas gaseosas. Se obtienen de fuentes naturales o artificiales. Se usan para proporcionar un aspecto más amplio de sabores de gaseosa.

Colorantes: hace que el producto final sea visualmente más agradable. Corrige las variaciones naturales de color. Tienen efectos adversos en niños con hiperactividad. Uno de los colorantes más utilizados es el color caramelo.

El contenido de sodio está en el rango de 20 mg-100 mg por cada 240 ml, dependiendo del fabricante de bebidas y del sabor. (53)

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