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4. Marco Referencial

4.2 Marco Teórico

4.2.3 Bioseguridad

La bioseguridad hace referencia al conjunto de normas estandarizadas dirigidas a la prevención y al control de factores de riesgos derivados de agentes infecciosos, biológicos, físicos y químicos, los cuales en el contexto de la clínica veterinaria pueden proceder de los animales y sus fluidos corporales, así como de herramientas contaminadas, encontrándose como rutas de contaminación el contacto, gotas, aire, vehículo común (única fuente) y vectores de insectos; y las vías de transmisión (respiratoria o área, dérmica, oral o digestiva, parenteral), lo que requiere la adopción de diferentes protocolos de manera que se logre eficientemente la limpieza, desinfección e higiene, el uso de elementos de protección personal (EPP); manejo de residuos y vacunación y buenas prácticas como el lavado de manos y autocuidado en la

manipulación de elementos cortopunzantes (Ministerio de Trabajo, 2018).

Para Garaizar (Cobos, 2016), los protocolos comprenden un conjunto de pasos estandarizados con el objetivo de tomar decisiones clínicas respecto al problema de salud específico que presenta y los planes de intervención requeridos para este. Sus objetivos se orientan a alcanzar la calidad y efectividad respecto a los recursos sanitarios, la práctica clínica, uso adecuado de tecnologías sanitarias y protección a los profesionales en relación con la práctica asistencial.

Su elaboración parte del ensayo, costos y efectividad de los procedimientos a realizar, siendo relevante la de mayor efectividad y menor costo. Además de su efectividad, un protocolo se caracteriza por su eficacia (alcanza los resultados esperados), fiabilidad y reproductibilidad;

flexibilidad y claridad (Cobos, 2016). No obstante, está conformado por las siguientes fases:

Preparación. En esta fase se identifica el problema de salud, se determina el tipo de protocolo, los responsables y grupo de trabajo que participará en su elaboración, y por último, se elaborará un cronograma para documentarlo de forma provisional.

Elaboración. Hace referencia a la redacción del documento provisional.

Análisis crítico. El documento redactado es puesto bajo análisis del grupo de profesionales, al cual una vez revisado se aplicarán las modificaciones del caso.

Difusión e implantación. Comprende la socialización o puesta en conocimiento del protocolo al personal implicado en su elaboración, su implementación práctica se realiza por un período definido.

Evaluación. Durante el tiempo de implementación se evalúa el cumplimiento de forma permanente.

Respecto a los riesgos con microorganismos infecciosos, la Organización Mundial de Salud clasifica estos en cuatro (4) grupos (ver tabla 6).

Tabla 6

Clasificación de Microorganismos Infecciones por Grupo de Riesgo

Grupo de

Riesgo Tipo / Nivel Descripción

1 Riesgo individual y poblacional escaso o nulo.

Microorganismos con pocas probabilidades de provocar enfermedades en el ser humano o animales.

2 Riesgo individual moderado, riesgo poblacional bajo

Agentes patógenos que provocan enfermedades humanas o animales con pocas probabilidades de riesgo grave para el personal de laboratorio, población, ganado o medio ambiente.

La exposición en laboratorio puede producir infección grave, pero con medidas preventivas y terapéuticas eficaces el riesgo de propagación puede ser limitado.

3 Riesgo individual moderado, riesgo poblacional bajo

Agentes patógenos que pueden provocar enfermedades humanas o animales graves, pero que de ordinario no se propagan de un individuo a otro. Existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.

4 Riesgo individual y poblacional elevado

Agentes patógenos provocan enfermedades graves en el ser humano o animales, se transmiten fácilmente de un individuo a otro, directa o indirectamente. Normalmente no existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.

Nota: Tomado del Ministerio de Trabajo. 2018.

La identificación de pacientes y muestras se realiza a través de códigos de colores (verde, amarillo y rojo) los cuales determinan la presencia o ausencia de enfermedad, su nivel de

gravedad y el tipo de prevención a aplicar (figura 3).

Figura 3

Clasificación de Pacientes / Muestras

Nota: Tomado de la publicación Manual de Bioseguridad de la Facultad de Veterinaria, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 2017.

Según el Protocolo de Bioseguridad de Rof Codina la atención a los pacientes se clasifica por código de colores, como se observa en la figura 4.

Figura 4

Código de Colores para Establecer el Nivel de Atención de los Pacientes

Nota: Imagen tomada de la publicación Protocolo de Bioseguridad, de Rof Codina Hospital Universitario. s.f.

En cuanto a la movilidad de las personas y el acceso se demarcan las áreas para establecer el nivel de acceso a estas utilizando generalmente el siguiente código de colores:

Código y Líneas amarillos, acceso autorizado, respetando las normas de identificación, vestuario y comportamiento contenidas en el protocolo y en los paneles informativos de cada espacio.

Código y Líneas rojos, acceso estrictamente prohibido a cualquier persona no autorizada por el responsable de Bioseguridad, las normas son de obligatorio cumplimiento (identificación, vestuario y comportamiento) descritas en el protocolo y en los paneles informativos de cada espacio. Las instalaciones identificadas bajo este color cuentan con cerraduras electrónicas o convencionales, solo personas autorizadas pueden accederlas.

En relación con las medidas preventivas para empresas que desarrollen actividades con alta exposición a riesgos biológicos, el Ministerio de Trabajo (2018), establece entre ellas las siguientes:

 Uso de contenedores para residuos peligrosos cortantes o punzantes (protocolo de gestión de residuos).

 Eliminación inmediata de cadáveres y órganos mediante incineración o enterramiento profundo.

 Vacunación cuando sea requerida (tétanos, rabia, entre otras).

 Gestión de excrementos.

 Evitar el contacto con heces y orines.

 Limpieza y desinfección profunda en intervenciones quirúrgicas veterinarias o aparición de enfermedades.

 Control de roedores, garrapatas, ácaros e insectos.

 Precauciones en zonas con riesgo de picaduras de garrapatas y otros vectores de enfermedades.

 No aplastar garrapatas sobre la piel.

 Uso de ropa con bandas ajustadas en tobillos y muñecas.

 Uso de repelentes de insectos

 Procedimientos de trabajo adecuados.

 Extremar al máximo condiciones de higiene.

 Lugar adecuado y exclusivo para la higiene personal de los trabajadores.

 No beber, consumir alimentos o fumar durante las actividades laborales hasta lavarse las manos y brazos con abundante agua.

 Se debe disponer de tiempo antes del comer y antes del final de la jornada laboral para el aseo personal; desinfección inmediata en caso de lesiones, heridas, cortes y abrasiones.

 Verificar el estado del botiquín de primeros auxilios.

 Control sanitario previo y continuado de trabajadores; y formación e información de estos (Ministerio de Trabajo, 2018).

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