En te rminos histo ricos, la Isla de Santa Catarina, posteriormente denominada de Nossa Senhora do Desterro (1961), es referenciada como nu cleo del proceso de ocupacio n del Sur de Brasil y como punto militar estrate gico de la corona portuguesa, debido a la localizacio n geogra fica, estando pra cticamente a medio camino entre Rio de Janeiro y Buenos Aires, que en la e poca eran las dos mayores ciudades del litoral de Ame rica del Sur (Makowiecky & Filho, 2005).
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Motivaciones polí ticas y econo micas favorecieron la creacio n de la Capitaní a de la Isla de Santa Catarina, en 1738, con el ma s expresivo conjunto defensivo del litoral Sur. Eso favorecio la ocupacio n poblacional, especialmente por colonizadores de la Isla portuguesa de los Açores (alrededor de 6.000 mil personas) que se fijaron en el nu cleo central, fundando diversos poblados en el interior de la Isla y en el litoral de la regio n continental (Makowiecky & Filho, 2005).
En 1823, Desterro paso a ser la Capital de la Provincia de Santa Catarina, y crecio ra pidamente con inversiones federales, lo que promovio mejorí as en el puerto, construccio n de edificios pu blicos y obras urbanas. Con la Repu blica (1889), ocurrieron conflictos para la toma de poder, siendo que llegaron a Desterro la 2ª Revuelta Armada, originaria de la Marina de Rio de Janeiro, y la Revolucio n Federalista, de Rio Grande do Sul. Sin embargo, las fuerzas presidenciales, en la e poca de Floriano Peixoto51, fueron victoriosas y, simpatizantes del gobierno, cambiaron el
nombre de Desterro a Floriano polis; que significa “ciudad de Floriano”, en homenaje al presidente (PMF, 2013).
Mientras las principales capitales brasilen as viví an un procedo intenso de transformacio n, volvie ndose metro polis en la primera mitad del siglo pasado, Floriano polis, como consecuencia de su condicio n econo mica, tení a poca expresio n en el contexto estadual y nacional. La ciudad au n mantuvo un relativo crecimiento urbano, entre las de cadas de 1930 y 1950, gracias al crecimiento de las funciones polí tico-administrativas y, tambie n, debido a la ampliacio n geogra fica de su territorio. Sin embargo, un sentimiento de inferioridad con relacio n a las otras capitales del paí s estaba presente, evidenciado en la bu squeda de los gobernantes por ampliar su alcance geogra fico (por ejemplo la incorporacio n del a rea continental a la ciudad, regio n actualmente conocida como barrio Estreito) y al valor dado por los habitantes a la inexpresiva relevancia de la ciudad en el anuario de estadí sticas brasilen o (Agostinho, 2008).
En la de cada de 1950, la poblacio n en general y los representantes polí ticos viví an el auge de su inquietud con relacio n al lento crecimiento de Floriano polis, el pensamiento en el futuro de la ciudad fue una construccio n cultural importante de esa e poca, vehiculizada por medios de comunicacio n, en discursos e ima genes que moví an lo cotidiano. En el escenario polí tico, hasta la segunda mitad de la de cada de 1950, los alcaldes eran nombrados por los gobernadores del Estado, que durante largo perí odo
51 Militar y político brasileño, siendo el segundo presidente del país después de la declaración de la República,
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estuvieron vinculados a un grupo especí fico de personas en el poder, al nombre de una familia, como si fuera, de cierto modo, una monarquí a. Con el cambio de escenario, en que ma s personas tuvieron acceso a las decisiones polí ticas, se logro cambiar la capital del Estado hacia una ciudad del interior, como una manera de retomar la idea de crecimiento, desvincula ndola de Floriano polis, donde no se alcanzo lo esperado. El movimiento de permanencia hizo que el Estado iniciase un proceso de cambios en los an os siguientes, intentando alejarla del estancamiento y del retraso. En ese momento, la idea de fortalecer el turismo aparecio fuertemente, lo que perdura hasta hoy (Agostinho, 2008).
El transporte y el comercio por ví a marí tima, por otro lado, siempre dificultaron el desarrollo local, marcaron y marcan los espacios urbanos de la ciudad de Floriano polis, del siglo XIX hasta nuestros dí as. El proceso de modernizacio n en los transportes fue acelerado en la de cada de 1930, con los incentivos al transporte vial venidos de la polí tica de integracio n nacional, haciendo que, hasta 1970 pra cticamente desapareciera el sistema de transportes marí timos en Floriano polis, con la desactivacio n del puerto en 1964. Sin embargo, la ciudad poseí a, en esa e poca, pocas y precarias carreteras unie ndolas con las capitales de los estados vecinos y con el interior del Estado de Santa Catarina. Floriano polis viví a cierta condicio n de aislamiento (Agostinho Faccio, 1997).
Superar las limitaciones geogra ficas fue y continua siendo un gran desafí o para Floriano polis. Especialmente a partir del an o de 1970, ocurrieron inversiones intensivas del Estado en la cuestio n viaria, resultando en la expansio n y valoracio n inmobiliaria, que, a su vez, alteraron la ocupacio n territorial de la ciudad, redefiniendo mapas por clases sociales y moviendo cierta desigualdad social por medio de la segregacio n espacial (Makowiecki, 1999; Agostinho, 2008). Tambie n fueron realizados aterramientos, los cuales modificaron significativamente el paisaje urbano local, sumado a ví as ra pidas como formas de expresio n de la modernidad idealizada por las e lites polí ticas y por la clase media de Floriano polis. Este nuevo paisaje, aunque agradase a gran parte de la poblacio n, provoco cierto temor y crí tica a la urbanizacio n, que asemejaba a la ciudad de Floriano polis con otras ma s desarrolladas de Brasil, como por ejemplo Sa o Paulo (Agostinho, 1997/2008). Una consecuencia de tal expansio n fue el desplazamiento poblacional en direccio n al a rea continental, hacia los municipios vecinos de Sa o Jose , Palhoça y Biguaçu, en un proceso que pra cticamente extinguio los lí mites visibles entre estos municipios (Agostinho, 2008). Este
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aglomerado urbano con expansio n perife rica cambio el escenario local, tanto en el sentido geogra fico como social.
La modernizacio n de Floriano polis en las u ltimas de cadas del siglo pasado altero substancialmente la arquitectura local, con proyectos de modernos edificios dando lugar a diversas construcciones seculares. Las exigencias del tra nsito obligaron a la construccio n de dos nuevos puentes, Colombo Machado Salles y Pedro Ivo Campos. La expansio n urbana salto del centro histo rico hacia los balnearios a partir de la de cada del 70’, creciendo ra pidamente en la de cada del 80’ y volvie ndose referencia turí stica nacional e internacional a partir de ese entonces (Makowiecki, 2012).
En te rminos geogra ficos, Floriano polis se ubica al Este en la parte litoral del Estado de Santa Catarina, siendo ban ada por el Oce ano Atla ntico en 97,23% de su territorio. El a rea total del municipio, comprendiendo la parte continental y la Isla, es de 675,409 km². Conforme al censo del Instituto Brasileiro de Geografia e Estatí stica52
(IBGE) de 2010, Floriano polis actualmente posee 89 barrios y 12 distritos.
Aunque muchas caracterí sticas de los Açores prevalezcan hasta hoy, la ciudad de Floriano polis de los siglos XXI y XX continu a viviendo inmensas transformaciones culturales debido al crecimiento poblacional expresivo, que trae consigo largos cambios econo micos y sociales. Su poblacio n, en 1970, era de 115.547 habitantes, y en 2010, el u ltimo censo registro 421.240, representando un aumento de 365%. La ciudad de Sa o Paulo, una de las mayores metro polis mundiales, que atrae migrantes de todo Brasil crecio 87% en el mismo perí odo. Es importante considerar au n que la regio n metropolitana compuesta por Floriano polis y las ciudades vecinas comportan ma s de 1 millo n de habitantes (IBGE, 2010).
Con ese crecimiento, Floriano polis ha llamado la atencio n en aspectos referentes a la urbanidad, como las dificultades de ampliacio n de los medios de transportes urbanos, la necesidad de manutencio n de los espacios pu blicos, el aumento poco planeado de la construccio n civil y, tambie n, de aquello que la ciudad tiene y puede ofrecer a sus habitantes. Acerca de eso, Massimo Canevacci, antropo logo italiano, estudioso de los contextos urbanos, despue s de residir en la ciudad durante dos an os, problematiza:
La ciudad hasta puede ser la capital del surf y de las bellas playas, pero necesita mejorar la infraestructura con urgencia (...) Aquí no existe un proyecto arquitecto nico
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que acompan e la naturaleza. Todo es lindo, naturalmente, pero solo eso (...) Es necesario tambie n pensar en el disen o este tico. En el contexto actual, la ciudad industrial se quedo en el pasado para dar lugar a la metro poli comunicacional, el policentrismo ahora es el eje, o sea: hoy, el consumo, la comunicacio n y la cultura tienen ma s relevancia que solamente la produccio n (...) En Floriano polis, si llueve, no hay ma s nada que hacer. ¿Que cultura consumir? (Maca rio, 2012, pa rrafo. 2 y 3).
Es necesario considerar au n que Floriano polis es considerada como referencia en el I ndice de Desarrollo Humano53 (IDH) entre las capitales brasilen as, y esta clasificada
como la tercera mejor para vivir entre todas las ciudades del paí s. Estos aspectos, asociados especialmente a sus bellezas naturales, han atraí do la atencio n de todo el mundo, tanto en el sentido de ser una posibilidad para vivir y pasar las vacaciones, como para ser sede de grandes eventos (Dia rio Catarinense, 2013). Sin embargo, así como otras ciudades mundiales “desarrolladas” y con alto IDH, hay muchas desigualdades y dificultades sociales por superar.
La cuestio n del desarrollo turí stico y del ocio de alto padro n llama nuestra atencio n, debido a la transformacio n de los espacios urbanos en “lugares de consumo” y de prevalencia de los intereses privados. De cierto modo, hemos visto espacios que deberí an ser pu blicos siendo segregados y privatizados, como por ejemplo las construcciones irregulares o “pseudo-regularizadas” pro ximas a las a reas de marina, los condominios cerrados que reservan el ambiente urbano a pocas personas, los emprendimientos hoteleros en locales privilegiados, la vista al mar que agrega valor a los inmuebles, entre otros. Au n cuanto a los aspectos inmobiliarios, vemos, en sus alrededores, la construccio n de emprendimientos comerciales, algunos realizados en locales de preservacio n ambiental, como es el caso de conocidos shoppings centers de la ciudad. En ese contexto, la vida en la ciudad y la cultura tienden a ser transformadas en mercancí a, en valor de cambio; la ciudad se vuelve una fortaleza con muros de resistencia al acceso de todos.
53 El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida comparativa usada para clasificar los países por su
grado de "desarrollo humano". La estadística es compuesta a partir de datos de expectativa de vida al nascer, educación y PIB (PPC) per cápita (como un indicador del padrón de vida) recogidos a nivel nacional. Cada año, los países miembros de la ONU son clasificados de acuerdo a esas medidas. El IDH también es usado por organizaciones locales o empresas para medir el desarrollo de entidades subnacionales como estados, ciudades, aldeas, etc.
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Pero, al fin y al cabo, ¿co mo los habitantes de Floriano polis referencian su ciudad? Un poco de lo que cada habitante es para la ciudad, podrí a ser una respuesta, ya que la ciudad es construida por las relaciones cotidianas de quienes viven en ella, la transforman y son transformados por ella. Por eso, para entender lo cotidiano de los habitantes de Floriano polis sera n analizadas las hablas de ellos sobre su experiencia en la ciudad.
B. CONSIDERACIONES ACERCA DEL MÉTODO ADOPTADO
La ciudad de Floriano polis es nuestro objeto de estudio desde 2010, con la investigacio n de las representaciones y relaciones de los jubilados con el espacio urbano. La publicacio n del cuaderno Floripa 287, en el Perio dico Dia rio Catarinense, el 23 de marzo de 2013, nos llamo la atencio n por su contenido, que presento las declaraciones acerca de las ima genes escogidas por habitantes de la ciudad, que eligieron los lugares ma s significativos del espacio urbano (Santos, 2013).
PARTICIPANTES
En el reportaje periodí stico fueron entrevistadas 284 personas, siendo 269 habitantes locales y 15 visitantes. Consideramos, en este estudio, solamente habitantes locales (269), siendo 201 hombres y 68 mujeres, residentes en diversas regiones de la ciudad y con edades que varí an entre 10 y 101 an os, con un promedio general de edad de 48 an os. Adema s de la heterogeneidad de edades, se verificaron 157 profesiones y/o ocupaciones diferentes entre los encuestados y 62 barrios diferentes de residencia, siendo que hay 89 barrios catalogados en la ciudad de Floriano polis, conforme el censo del IBGE de 2010.