D. La Aspiración del Orgasmo o Transformación de la
3. Cómo dar masaje a los pechos '
Empieza dando masaje a los pechos para activar la energía sexual de los ovarios, que, a su vez, activará la energía de las glándulas y órganos. Este ejer- cicio se puede realizar estando sentada en una silla o en el borde de la cama.
a) Empieza estando sentada
Siéntate. Lo mismo que en la Respiración Ovárica, debes notar una presión firme y segura en el orificio de la vagina, sobre todo en el clítoris. Siéntate en un objeto que sea preferiblemente duro y redondo, como una pelota o una toalla liada. Sentirás inmediatamente una sensación placentera producida por la estimulación de las zonas genitales. Si tienes facilidad para la Camisa de Hierro o para la Órbita Microcósmica, no necesitarás ningún objeto.
b) Haz que suba el CHI por la médula espinal
Cuando llegues a esta etapa, debes ser capaz de tirar hacia arriba de la parte central y posterior del ano, impulsando el CHI para que suba por la médula espinal hasta la glándula pineal. Rétenlo allí un rato y tira hacia arriba de los lados izquierdo y derecho del ano y haz que pase el CHI a los dos pezpnes.
c) Caliéntate las manos
Inhala y frótate las manos con fuerza. Esto hará que se produzca calor en ellas, al pasar la energía de todo el cuerpo a las palmas y a los dedos.
42 Cultivando la energía sexual femenina Ponte las manos en los pechos, para sentir cómo penetra su calor por la piel.
') Masaje de las glándulas
Pon la lengua en el techo de la boca.
Manteniendo un contacto permanente con la piel, da un ligero masaje a los pechos con los dedos índice, corazón y anular de las dos manos. Moviendo la mano derecha en el sentido de las agujas del reloj y la izquierda en el contrario, oprime ligeramente los pechos contra la caja torácica, desplazándote muy lentamente hacia el xifoides, a la base del esternón. Concentra aquí tu consciencia.
Para activar las glándulas, presiona con los tres dedos el punto de los ríñones, que se encuentra aproximadamente a cuatro centímetros del pezón. Se puede determinar la situación de este punto poniendo la se- gunda coyuntura del dedo corazón directamente en el pezón, con las manos hacia ambos costados del cuerpo. Los dedos caerán automática- mente, de tal forma que las puntas están sobre este punto de los ríño- nes. Da el masaje con estos tres mismos dedos, haciendo círculos hacia el centro (la mano derecha, en el sentido de las agujas del reloj, y la izquierda, en el contrario). Este círculo tocará los meridianos de los ríñones, el hígado, el pericardio y el bazo.
Sigue dando masaje a los pechos con la punta de los dedos, rozando apenas la piel con suavidad. Da el masaje muy lentamente desplazán- dote hacia fuera en un movimiento circular (la mano derecha, en el sentido de las agujas del reloj, y la izquierda, en el contrario). Concen- tra en este punto tu consciencia.
Cuando notes que tienes activado el clítoris, la energía sexual subirá a la cabeza y activará la glándula pineal. Es posible que notes presión en la cabeza, cuando empieza a irradiarse la energía, como el rayo de luz de un faro, a la glándula pituitaria.
Sigue dando masaje y lleva tu atención a la glándula pituitaria, notando una presión intensa en la frente mientras irradia una luz azul.
Deja que la energía activada baje a las glándulas tiroides y paratiroides. Siente su expansión cuando se ven activadas por el CHI de las glándu- las sexual, pineal y pituitaria y advierte cómo irradian energía hacia fuera. Mezcla su CHI con el de las dos glándulas superiores. Deja que esta mezcla especial de CHI de las glándulas fluya para bajar a la timo.
Sigue dando un suave masaje a los pechos y manten tu mente pendiente de la glándula timo, activándola. Nota cómo se dilata y se abre como una flor. Haz que se mezcle todo el CHI de las glándulas que hemos acumulado hasta ahora y deja que su energía irradie hacia el pecho. Mezcla mentalmente su CHI en los pechos.
Deja que este CHI, mezclado de una forma especial, pase hasta el pán- creas y nota cómo se activa este órgano. Deja que fluya la energía del páncreas hasta los pechos.
10) Concentra tu mente en las glándulas adrenales y deja que las active la mezcla especial de energía que has creado. Cuando notes que están activadas, expande y libera esa energía especial y súbela hasta los pe- chos, donde se mezcla y acumula toda la energía de las glándulas. Esta energía de las glándulas te ayudará a activar el CHI de los órganos.
e) Masaje de los órganos
Toma consciencia de tu nariz y de los pulmones y sigue frotándote los pechos lentamente, sintiendo cómo el CHI de la timo activa el CHI de los pechos y los pulmones. Nota la energía de rectitud como algo dere- cho, luminoso, blanco, puro y expansivo. Llena los pulmones y dirige su CHI a los pechos.
Toma consciencia de tu lengua y tu corazón. Siente el CHI del corazón en forma de alegría, felicidad, respeto y probidad y dirige esta energía a los pechos. Piensa que éstos son recipientes donde se mezcla la energía de las glándulas y de los órganos, fundiéndose en un tipo muy especial de energía hormonal y en el tipo de compasión capaz de rejuvenecer las glándulas, los órganos y todo el sistema.
Dirige tu atención a la boca, haz movimientos con la boca y date cuenta de la energía que se ha producido por sexualidad y de que ésta energía activa la del bazo. Forma la energía virtuosa de belleza y siente cómo se manifiesta en el pecho con una sensación totalmente abierta. Nota el CHI del hígado y dirígelo a los pechos. Advierte cómo se funden las virtudes.
Dirige ahora a los ríñones el CHI sexual, que empezó en el clítoris y en los pechos. Activa el CHI de los ríñones y amplia la energía virtuosa de amabilidad, atención y calma, llevándola a los pechos. Según te frotas los pechos y activas el CHI de cada órgano, este CHI irá pasando auto- máticamente a los pechos. Nota cómo empieza a fundirse el CHI con
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las cualidades de todos los demás CHI, formando con su combinación un CHI muy especial.
Dirige el CHI sexual al hígado, para que se active el CHI del hígado. Eleva la virtud de la bondad y la sensación de autoexpansión, pasando también estas sensaciones a los pechos. Ahora debes notar que se te hu- medece la vagina, por la acción humectadora de las paredes vaginales, además de la secreción de fluido glandular. Pronto estará el clítoris con- gestionado de sangre y se pondrá en erección y se endurecerán los pezo- nes. Los labios superiores de la vagina aumentarán de tamaño hasta casi el doble del normal. Los labios inferiores también aumentan.
Pon después las palmas de las manos en la rodillas y presta atención a los pechos y nota la energía que hay en ellos. A estas alturas ya has acumulado bastante energía en los pechos, donde todo se ha mezclado como CHI de compasión. Al hincharse los pechos, los pezones se han endurecido y se han puesto en erección. Deja que la energía fluya como por un embudo hasta los pezones, mientras notas el hormigueo cálido de la excitación sexual. Espera un momento mientras se acumula ener- gía de los pechos en los pezones y después, mediante concentración, deja que la energía caiga a plomo a los ovarios. Tu "ojo interior" puede ayudarte a dirigir el CHI allí. Descansa un poco y nota la energía de los pechos y de los ovarios que se ha acumulado.
Toma consciencia de tu respiración y concentra tu atención en los ovarios, enviando cada exhalación directamente a ellos. Concéntrate en ellos y utiliza la mente y algunos músculos para mover los labios de la vagina hasta que notes que se hinchan. El Músculo PC estará en tensión y después se relajará y empezará a latir. Nota cómo aumentan los latidos de la vagina y cómo se abre y se cierra como los pétalos de una flor. Cuando esta energía tenga bastante fuerza, haz que se cierre la vagina y saca energía de ambos ovarios para juntarla en el Palacio Oválico (situado en el cuello del útero, a unos siete centímetro por debajo del ombligo). Puedes presionar ligeramente, poniendo en tensión el cuello del útero, y concentrar la energía sexual en este punto. Estás entrando en la fase del orgasmo. Con estos ejercicios puedes dirigirlo hacia dentro y prolongarlo más de lo que jamás hayas podido soñar.
Ya has terminado la primera etapa de la aspiración del orgasmo. El CHI de que dispones ahora está compuesto por energía sexual y la energía de los órga- nos, las glándulas y las virtudes. Antes de seguir adelante con la Aspiración del Orgasmo, repite estos ejercicios durante una semana, activando el clítoris
y las glándulas pineal y timo. Notarás en realidad el CH1 en estas zonas. Des- pués, continúa con este ejercicio durante otra semana, pero pasando a los pul- mones, al corazón, al bazo. Cuando estés en condiciones de hacer bien la serie completa, activando y acumulando el CHÍ de las glándulas y los órganos, no tardarás más de cinco o diez minutos por sesión.
Cuando notes que el CHÍ sexual está dispuesto en el Palacio Oválico, pue- des empezar la Aspiración del Orgasmo.
4. Proceso de la Aspiración del Orgasmo: Cómo subir, paso a paso, el