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CÓMO IDENTIFICAR UN PROYECTO DE SALUD CON PERSPECTIVA DE GÉNERO?

Herramientas para el análisis de género en proyectos de salud

CÓMO IDENTIFICAR UN PROYECTO DE SALUD CON PERSPECTIVA DE GÉNERO?

Aplicando las herramientas del análisis de género que se han explicado en la sección 2 de la presente Guía.

La información obtenida en este sentido servirá en el momento de la formulación del proyecto para orientar:

• La elaboración de un diagnóstico de situación.

• El diseño de objetivos y resultados que contribuyan a la equidad entre mujeres y hombres.

• La planificación de actividades que contribuyan a disminuir las desigualdades entre mujeres y hombres.

• El diseño de indicadores que permitan medir el progreso del proyecto en relación a las necesidades e intereses de mujeres y hombres.

• La previsión de hipótesis que puedan incidir en la consecución de la equidad entre mujeres y hombres.

Es decir, la matriz de planificación del proyecto, de acuerdo a la metodología del marco lógico (sección 1B).

A continuación presentamos la aplicación de cada una de las herra- mientas de análisis de género en el sector salud.

PERFIL DE ACTIVIDADES

El perfil de actividades pondrá de manifiesto cuáles son los problemas y, por tanto, los requerimientos sanitarios de mujeres y hombres, ligados a las diferentes tareas y responsabilidades que desempeñan en sus comunidades de acuerdo a su género.

TEN EN CUENTA QUE

• Los hombres suelen implicarse escasamente en los problemas de salud sexual y reproductiva y de su propia salud sexual, a pesar de la importancia de su papel en este sentido.

• Mujeres y hombres pueden tener escaso tiempo y movilidad para atender sus problemas de salud.

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• En la comunidad pueden existir problemas específicos de salud y dificultades especiales para atenderlos en el caso determinados grupos sociales como son los niños y las niñas, las personas mayores y las familias monoparentales.

• Las mujeres son, en muchas ocasiones, las encargadas de cuidar de la salud de sus familias y de los ancianos de la comunidad y que, en muchos casos, cuentan con un saber propio en esta materia. • Las formas de la medicina occidental pueden no corresponder

necesariamente con las expectativas y prácticas sociales preven- tivas o curativas propias de una comunidad determinada. • La carga de trabajo que suelen asumir las mujeres tiene repercu-

siones negativas específicas sobre su salud.

• El acarreo del agua tiene secuelas sobre la salud de mujeres y niños, y el contacto con combustibles domésticos, productos de limpieza, aguas residuales o basuras, puede tener consecuencias específicas para mujeres y niñas en la medida en que éstos sue- len estar en mayor medida en contacto con ellos.

• Las condiciones en que mujeres y hombres desarrollan determi- nadas actividades productivas tienen efectos muy concretos sobre su salud (maquilas, minería…).

• La discriminación hacia las mujeres y las niñas expone a éstas a riesgos específicos en sus trabajos: explotación laboral, abusos sexuales, acoso sexual, etc.

La información obtenida mediante el perfil de actividades me ayuda a orientar el proyecto de salud para:

• Asegurar que los servicios sanitarios que pretende prestar responden a las necesidades y limitaciones específicas de las mujeres y los hombres de acuerdo a sus roles de género.

• Promover la implicación y participación, tanto de hombres como de mujeres en el proyecto.

El perfil de actividades organiza la información de acuerdo a las siguien- tes orientaciones:

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¿Quién, cómo, cuándo y dónde se ocupa de las tareas reproductivas? Ejemplos:

• ¿Quién se ocupa de la atención, la alimentación y el cuidado de la salud de los niños y otras personas dependientes, como los ancia- nos? ¿Cuántas horas le dedican y en qué lugar se atienden?

•¿Quién se ocupa de la limpieza y acondicionamiento del hogar y cuantas horas le dedica cada día?

•¿Quién se ocupa del aprovisionamiento y preparación de alimentos para los miembros de la familia y cuánto tiempo requiere?

•¿Quién se ocupa de la obtención de fuentes de energía como madera o carbón, del acarreo de agua u otras tareas similares? ¿Cada cuánto tiempo? ¿Dónde acce- de a las fuentes de energía y al agua?

En la identificación del “quién” es fundamental distinguir entre cate- gorías sociales con problemas específicos de atención sanitaria y mayores dificultades de acceso a los recursos de salud:

• Niñas y niños. • Madres adolescentes. • Familias monoparentales. • Jóvenes con adicciones. • Mujeres y hombres nómadas. • Mujeres, niñas y niños con VIH/SIDA.

¿Quién, cómo, cuándo y dónde se ocupa de las tareas productivas? Ejemplos:

•¿Qué actividades productivas se realizan normalmente por hombres y cuales por mujeres?

•¿Existen actividades productivas que se consideran tra- dicionalmente “femeninas” y “masculinas”?

•¿Quiénes están al frente de las actividades productivas más rentables?

•¿Quién lleva a cabo trabajo por cuenta ajena?

•¿Cuántas horas al día (semana/estación) dedican las muje- res y los hombres a la producción agrícola, cuidado de ani- males, venta de productos en el mercado, elaboración de objetos artesanales u otras actividades productivas?

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A excepción de las enfermedades de transmisión sexual, los riesgos de salud asociados a la reproducción afectan exclusivamente a las mujeres y los niños

Además de los riesgos asociados a la reproducción, las mujeres pueden

tener problemas específicos de salud laboral y de sobrecarga de trabajo

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•¿En qué tipo de actividades productivas se ven involucradas las niñas y en cuáles los niños?

•¿A qué distancia se encuentran los hogares del centro de atención de salud más cercano? ¿Qué porcentaje de hombres y mujeres y en qué puestos trabajan en el centro de salud?

¿Cómo participan mujeres y hombres en actividades comunita- rias, políticas y de ocio?

•¿Cuántas horas al día (semana/estación) dedican las mujeres y los hombres a participar en servicios de salud comunitarios de mane- ra voluntaria y/o remunerada?

•¿Cuánto tiempo tienen las mujeres y/o las niñas y los hombres y/o los niños para el ocio y el descanso? ¿En qué momento del día? •¿En qué medida participan mujeres y hombres en actividades polí- ticas, asociaciones, iniciativas sociales orientadas a promover la salud familiar y comunitaria?

Para complementar este capítulo ver en la sección 2 de esta Guía el referente a esta herramienta. Sobre los métodos para obtener la información, ver además el apartado correspon- diente en la sección 1D.

ACCESO Y CONTROL DE LOS RECURSOS Y BENEFICIOS

DEL PROYECTO

Esta herramienta pondrá de manifiesto la forma en que muje- res y hombres podrán acceder y controlar los recursos y bene- ficios involucrados en el proyecto sanitario.

TEN EN CUENTA QUE

• La existencia de servicios o prestaciones sanitarias no implica el efectivo acceso y control de los mismos.

• Las mujeres pueden tener dificultades particulares para parti- cipar en la definición y en la toma de decisiones sobre la forma

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y el contenido cómo se van a desarrollar los nuevos servicios sanitarios.

• Debes comprender cómo los nuevos servicios sanitarios afec- tarán de manera diferente a mujeres y hombres.

• La forma en que se promueve el acceso y control de la salud pue- de contribuir muy positivamente a cambiar las relaciones de género en el hogar y la comunidad: la mejora del acceso de las mujeres a los servicios de salud en general y a la salud sexual y reproductiva en especial, junto con la toma de conciencia de sus roles de género puede llevar a mejorar la capacidad negociadora de las mujeres dentro de la familia y de la comunidad.

La Matriz de Acceso y Control de Recursos y Beneficios ayuda a orientar el proyecto de salud para:

• Asegurar que las mujeres y los hombres tienen un acceso y control efectivo y equitativo a los servicios de salud.

• Contribuir a un reparto más equitativo de las decisiones sobre la atención sanitaria y la salud sexual y reproductiva.

• Mejorar las condiciones de salud y la posición de las mujeres respecto de las instituciones sanitarias y sus riesgos específicos.

• Empoderar a las mujeres en sus relaciones dentro de la fami- lia y en la comunidad.

Para realizar un análisis de acceso y control de recursos y beneficios durante la identificación de un proyecto de salud podemos contemplar las siguientes orientaciones:

Ejemplos:

• ¿En qué medida las mujeres acceden a los nuevos servicios de salud promovidos por el proyecto?

• ¿Son los requisitos para acceder a los servicios de salud adaptados a las circunstancias específicas de las mujeres o las excluyen de facto: por coste, distancia, transporte, tiempo, falta de confiden- cialidad, etc.?

• ¿Existen servicios médicos para problemas de salud específicos de las mujeres?

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•¿Quién dentro de la familia controla los recursos necesarios para acceder a la salud?

•¿Quién toma las decisiones sobre quién va al médico, cuándo, cómo, etc.? ¿Hay otras formas de atender las enfermedades?

•¿Cómo se toman las decisiones dentro de la familia sobre el acceso a medios sanitarios y la alimentación, el tiempo libre, etc., entre sus dis- tintos miembros?

•¿Qué acceso y control tienen mujeres y hombres sobre los recursos de información y educación en materia de salud del proyecto?

•¿Las mujeres pueden tomar las decisiones sobre aspectos de su vida sexual y reproductiva o este control se asigna en la comunidad a otros (por ejemplo los cónyuges)?

•¿Cuántas mujeres participan en los servicios de salud y qué puestos ocupan?

•¿Cómo influyen en la toma de decisiones sobre las prioridades sanitarias y la forma de atenderlas?

•¿Existen redes sociales de autoayuda para el cuidado de los niños, para afrontar crisis de ali- mentación, para la búsqueda de información, etc., que puedan tener efectos sobre la promo- ción y protección de la salud de hombres y mujeres?

•¿Cuentan las mujeres con recursos internos, autoestima, confianza y capacidad para expresar intereses propios en el ámbito de la salud, comu- nicarse con el personal médico, los promotores

de salud, las parteras y otras personas de la organización en general?

Ver en la sección 2 de esta Guía el capítulo referente a esta herramienta. Sobre los métodos para obtener la información, ver además el apartado sobre formas para la obtención de información relativa al género (común a todos los sectores) en la sección 1D.

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En ocasiones, se asume que las mujeres tienen control y poder de decisión sobre sus propios cuerpos, por ejemplo para utilizar medios anticonceptivos o realizar una consulta obstétrica. Pero en muchos casos pueden estar sometidas a la decisión de los varones Las dificultades de control de recursos, muy prevalentes en el caso de las mujeres, definen en última instancia la utilidad y efectividad del acceso a los recursos sanitarios

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IDENTIFICACIÓN DE NECESIDADES DE GÉNERO

Esta herramienta pondrá de manifiesto las diferentes necesida- des de salud de mujeres y hombres más allá de sus diferencias biológicas, incluyendo su distinta vivencia de los procesos de salud y enfermedad.

TEN EN CUENTA QUE

• Es importante comprender que tanto la dimensión biológica como la social dan lugar a perfiles de salud diferentes para hom- bres y mujeres, lo que explica que tengan distintas necesidades de salud (por sexo y por género).

• Para poder alcanzar la equidad en términos de salud, es impor- tante reconocer que distintos grupos de personas tienen necesi- dades diferentes. A su vez, para poder atenderlas, éstas deben ser identificadas adecuadamente: ello implica la participación de los beneficiarios y beneficiarias.

• En la identificación de necesidades, es clave conocer la exis- tencia de espacios de articulación (es decir, de espacios de reu- nión o encuentro) en los que los distintos grupos pueden expre- sar sus necesidades.

• Las necesidades prácticas de salud pretenden mejorar la calidad de vida de las personas y las estratégicas pretenden lo mismo de una forma más estructural: se dirigen hacia una distribución más equitativa de los recursos de salud.

• Las necesidades prácticas pueden convertirse en estratégicas si un proyecto, además de incrementar el acceso a recursos para la promoción de la salud materno-infantil, se orienta a equilibrar el control de recursos en el ámbito de la salud sexual y reproductiva por parte de hombres y mujeres y, progresiva- mente, de la salud en general.

• Desde la perspectiva de las necesidades de género, son impor- tantes todas aquellas actividades que tratan los procesos de nego- ciación o toma de decisiones en las relaciones sexuales, en la planificación familiar, en el reparto de responsabilidades para el cui- dado de la salud de los hijos y de otras personas dependientes.

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La identificación de las necesidades de género en un proyecto de salud servirá para:

• Que los objetivos del proyecto reflejen las necesidades y con- diciones diferentes de salud de hombres y mujeres y, por tanto, asegurar que los servicios sanitarios respondan a las necesidades de todos.

• Que los indicadores del proyecto puedan medir el impacto en relación a las necesidades básicas de salud, incluida la salud sexual y reproductiva de las mujeres beneficiarias (necesida- des prácticas de género).

• Que los indicadores del proyecto permitan medir el impacto en relación a las necesidades de equidad a más largo plazo de las mujeres beneficiarias (necesidades estratégicas de género).

Para identificar las necesidades de género en un proyecto de salud podemos contemplar las siguientes orientaciones:

Ejemplos:

•¿Están relacionados los objetivos del proyecto con las necesidades de salud identificadas por las propias mujeres?

•¿Perciben las mujeres el acceso a la salud en los términos esta- blecidos en el proyecto como una necesidad prioritaria?

•¿Consideran las mujeres el acceso a la salud como un instrumen- to para la consecución de otros objetivos?

•¿Contribuirá el proyecto de salud a fortalecer las redes de autoa- yuda o solidaridad femeninas existentes en la comunidad? •¿Cuáles son las distintas pautas de atención a la salud, los conoci-

mientos y medicamentos tradicionales y los ritos y cuidados sani- tarios propios de la comunidad?

•¿Se adaptan las condiciones de los servicios de salud a la situación y necesidades de los diferentes grupos de mujeres, teniendo en cuenta no sólo las necesidades sanitarias ligadas a la reproducción sino también las de las mujeres durante todo el ciclo de vida? (Por ejemplo, mujeres urbanas y rurales, mujeres empleadas y desem- pleadas, mujeres al frente de familias monoparentales, mujeres jóvenes, mujeres mayores, mujeres solas, viudas, mujeres emba- razadas o mujeres de diferentes grupos étnicos.)

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• ¿Se acompaña la provisión de servicios de salud con la concesión de microcréditos u otras medidas que fortalezcan la posición de las mujeres en sus comunidades para cuidar su salud y tomar deci- siones sobre su cuerpo, de acuerdo con sus necesidades, por ejemplo a través de la alfabetización, técnicas de gestión, sensibi- lización en temas de género, autoestima y confianza, lucha contra la violencia de género, sexualidad libre y responsable, implicación de los varones etc.?

• ¿Cómo y quién se encarga de identificar las necesidades que trata de atender el proyecto? ¿De qué manera las beneficiarias y los beneficiarios participan en el proceso de identificación de necesi- dades?

• ¿Se han identificado los posibles conflictos de género y la forma de superarlos?

Ver en la sección 2 de esta Guía el capítulo referente a esta herramienta. Sobre los métodos para obtener la información, ver además el apartado sobre formas para la obtención de información relativa al género (común a todos los sectores) en la sección 1D.