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Cómo jugar con ambos colores

Justamente hasta este punto hemos visto a este sistema con sus ideas y las maneras más comunes que tienen las piezas blancas y negras para desarrollar su juego. En esta clase como bien lo indica su nombre comenzaremos el estudio ya vinculado con el desarrollo de las piezas menores y mayores, sabremos cual es la mejor pieza por bando, cual cuesta más desarrollarla, casillas vitales por bando, entre otras cuestiones que son de vital importancia a la hora de dominar cualquier apertura en la actualidad.

Precisamente el objetivo de este trabajo es que usted ―comprenda‖ la esencia del juego con ambas piezas, dominarlo y que sienta la suficiente confianza para que pueda emplearlo en cualquier momento y torneo de Ajedrez.

Con Blancas:

A pesar de estar en presencia de un sistema semicerrado (no es así el carácter de la posición), las blancas no encuentran mayores contratiempos para poner todos sus efectivos en juego, recuerde que dentro del espíritu de la apertura el segundo jugador cede completamente el control central al primer jugador, el cual lo va a establecer con peones.

Si nos fijamos atentamente en la estructura de peones resultantes, nos percatamos de que las blancas van a establecer un fuerte centro de peones el cual les dará una ventaja espacial considerable en la posición. De ello se desprende que las blancas no van a encontrar muchos contratiempos en este tipo de posiciones para poner a sus piezas en juego.

Un par de caballos se cambia desde los primeros compases de la partida, y es lo que brinda a las blancas ese centro tan poderoso (recordar que el cambio ocurre en c3) las piezas menores blancas en un comienzo tienen una función de apoyo al centro, con maniobras que obviamente van a servir de desarrollo pero a su vez van como ya hemos dicho a defender los peones centrales.

Todas y repetimos todas las piezas blancas son de vital importancia en este tipo de posiciones, pues todas cumplen un rol vital, que de faltar alguna ya el juego blanco entraría en problemas. Ahora bien, las blancas obviamente que con las maniobras que realizan buscando el cambio de alfiles de casillas negras, buscan debilitar más aun el rey negro y justificar en grado superlativo el ataque blanco sobre el flanco rey.

Por otra parte el alfil de casillas blancas es ―la niña de los ojos‖ en la posición, pues es la pieza que junto a la torre dama que sabemos que se ubicará sobre c1, debe custodiar la casilla más importante por la que estos dos jugadores van a desatar la lucha, la casilla de c4. El negro pues porque en este escaque va a centrar sus esperanzas de contrajuego, mientras que las blancas tienen que limitar al máximo este contrajuego, para tener las manos libres en el ataque sobre el flanco rey.

Otra casilla sumamente importante para el primer jugador lo constituye f4, la cual va a servir de trampolín para que su caballo se pueda trasladar con bastante facilidad hacia el flanco rey, con las maniobras típicas que ya hemos estudiado Cf4-h3-g5 ó buscar cualquier entrega sobre el mismísimo rey adversario, ya sea sobre g6, h5 ó e6. Y claramente las diagonales y filas que el blanco tendrá para acceder al flanco rey con mayor facilidad. Resumiendo el juego blanco no presenta mayores contratiempos a la hora de desarrollar su juego, pues sus ideas están bien claras y precisas, ya que la ventaja espacial del primer jugador les brinda una cómoda manera de jugar.

Con Negras:

El juego negro esta precedido por la idea de ceder el control central de los peones, o mejor dicho dominar el centro con piezas para luego que el primer jugador lo ocupe con peones, bombardear al mismo con la típica agresión lateral de peones, para que entonces las blancas al movilizar o

capturar algún peón blanco dejen casillas y estas sean fácilmente ocupadas por las piezas negras. Nada solo hemos recapitulado la idea negra general en La Defensa Grünfeld.

En cuanto a las piezas negras y cual de estas es la mejor y cual es la peor, solo podemos decir que luego del cambio de caballos que ocurre en c3, el segundo jugador no tiene mayores problemas que el de su alfil de casillas blancas, y en honor a la verdad este es un problema que presentan siempre las piezas negras cuando se enfrentan a la apertura del Peón Dama. Un problema muy serio y que repetimos lo tiene siempre el segundo jugador cuando enfrente a esta apertura en el Ajedrez.

Es por esta razón que en la idea principal las negras buscan el cambio de esta pieza, cuando llevan su alfil hacia g4 buscando el cambio de esta pieza por el importante caballo blanco ubicado en e2, que esta pieza defiende el importante peón blanco de d4. Fuera de esta pieza no hay mayores problemas con negras en la posición. Todas las piezas menores negras en este sistema de juego (aun cuando no están bien ubicadas en el tablero en apariencia) cumplen una función determinante.

La casilla fundamental para las negras al igual que para las piezas blancas, va hacer el escaque de c4 que este va a buscar controlar, primero con el caballo ubicado sobre a5 (que primeramente expulsa al alfil de casillas blancas de importante diagonal a2-g8), que unido a la acción del alfil ubicado sobre e6 (en ocasiones) y la torre en la columna ‗c‘, hacen de esta propia casilla un baluarte para ambos bandos, y en particular para el segundo jugador pues por esta casilla es que se viene el contrajuego de las piezas negras, ya sabemos que un caballo ubicado sobre esta casilla molesta bastante al accionar de las piezas blancas.

Un punto aparte recibe el alfil de casillas negras, obviamente para el segundo jugador esta es la pieza clave en la posición, pues cumple una doble función defiende al monarca sobre las casillas oscuras en este flanco (es la única pieza que lo realiza, recuerde que el caballo es cambiado en la quinta jugada), mientras que es una pieza vital en la presión que ejerce primeramente sobre el peón central blanco de d4, y en segundo lugar apoyará ya sea en el final o medio juego el avance de la mayoría de peones negros en el flanco dama, y este apoyo se hará sentir con mucha mayor fuerza si el centro blanco se moviliza dejando abierta por completo la diagonal.

Resumiendo esta clase el juego no reviste mayores contratiempos para ambos jugadores, pues por un lado tienen bien claro los planes e ideas a aplicar en este sistema, y por otro el carácter de la posición no pone muchas trabas en el juego de los mismos.