Cuando tratamos la conducta agresiva de un niño en proceso de trabajo interdisciplinario psicosocial es muy importante que haya una fuerte relación con todos los adultos que forman el ambiente del niño porque debemos incidir en ese ambiente para cambiar la conducta. Evidentemente el objetivo final es siempre reducir o eliminar la conducta agresiva en todas las situaciones que se produzca pero para lograrlo es necesario que el niño aprenda otro tipo de conductas alternativas a la agresión. Con ello quiero explicar que el tratamiento tendrá siempre dos objetivos a alcanzar, por un lado la eliminación de la conducta agresiva y por otro la potenciación junto con el aprendizaje de la conducta asertiva o socialmente hábil. Son varios los procedimientos con que contamos para ambos objetivos. Cuál o cuáles elegir para un niño concreto dependerá del resultado de la evaluación. Vamos a ver algunas de las cosas que podemos hacer. En el caso de un niño que hemos evaluado se mantiene la conducta agresiva por los reforzadores posteriores se trataría de suprimirlos, porque si sus conductas no se refuerzan terminará
77 aprendiendo que sus conductas agresivas ya no tienen éxito y dejará de hacerlas. Este método se llama extinción y puede combinarse con otros como por ejemplo con el reforzamiento positivo de conductas adaptativas. Otro método es no hacer caso de la conducta agresiva pero hemos de ir con cuidado porque sólo funcionará si la recompensa que el niño recibía y que mantiene la conducta agresiva era la atención prestada. Además si la conducta agresiva acarrea consecuencias dolorosas para otras personas no actuaremos nunca con la indiferencia. Tampoco si el niño puede suponer que con la indiferencia lo único que hacemos es aprobar sus actos agresivos.
Existen asimismo procedimientos de castigo como el Tiempo fuera o el coste de respuesta.
En el primero, el niño es apartado de la situación reforzarte y se utiliza bastante en la situación clase. Los resultados han demostrado siempre una disminución en dicho comportamiento. Los tiempos han de ser cortos y siempre dependiendo de la edad del niño. El máximo sería de 15 minutos para niños de 12 años. El coste de respuesta consiste en retirar algún reforzador positivo contingentemente a la emisión de la conducta agresiva. Puede consistir en pérdida de privilegios como no ver la televisión. El castigo físico no es aconsejable en ninguno de los casos porque sus efectos son generalmente negativos: se imita la agresividad y aumenta la ansiedad del niño”8.
Según Ezequiel Ander-Egg, en el texto Metodología del Trabajo Social dice: “En el estudio-investigación se pueden reunir una mayor o menor cantidad de datos, de mayor o menor fiabilidad. Sin embargo, para que estos datos sirvan como diagnostico social es necesario sistematizar la información de manera especial, en relación a las siguientes cuestiones:
* Tipo y naturaleza de los problemas y necesidades.
* Magnitud de los problemas y necesidades.
* Características y causas de las situaciones – problemas estudiados.
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78 * Jerarquización (lo que permitirá luego establecer prioridades), de las situaciones problemáticas
* Conocimiento de los recursos disponibles.
* Comprensión del contexto en donde se realizara el programa o proyecto, y de los factores determinantes y/o dominantes en relación a lo que se quiere realizar”.
En este caso se hace referencia a este tipo de instrumento como herramienta base dentro del proceso de recolección de datos para este proyecto, en el cual los principales datos recolectados son tomados desde los procesos llevados con cada alumno o grupo focal dentro de las dos instituciones educativas.
Por otro lado según Ezequiel Ader-Egg hace la siguiente anotación en su libro Metodología del Trabajo Social:
“Los valores y principios dentro de una investigación se derivan de lo que unos llaman ideología, y otros cosmovisión y algunos filosofía subyacente. Es el fundamento de la acción y/o, al mismo tiempo, el modelo a alcanzar en cuanto a que proporciona regalas para la acción y una jerarquía de valores”9. (Ader- Egg 1981, pág.57 - 62).
Por lo tanto es importante en el momento de realizar la aplicación de una acción tener en cuenta la implementación de los valores y principios dentro del contexto, en este caso las instituciones educativas.
El proceso de desarrollo de los menores se ve enmarcado por etapas claves y particularidades, propias de cada etapa de la niñez y a adolescencia, por esto
79 es importante resaltar la importancia de la psicología en la comprensión y atención de estos procesos como una herramienta teórica aplicada a clarificar y entender desde un punto de vista social, técnico y científico el comportamiento y proceder de los niños y adolecentes, para de igual manera crear un punto de partida claro y entendible encaminado hacia la comprensión de las conductas agresivas, los factores elementos que influyen de manera drástica en su manifestación ya sea verbal o física.
“En los niños pequeños las manifestaciones agresivas no están presentes, por otra parte en algunas ocasiones se confunden ciertas acciones de los menores como agresivas o agresiones hacia su cuidador o hacia a las personas que lo rodean, pero simplemente son conductas propias de la etapa, para ello es importante resaltar desde el punto de vista psicológico que “Los bebes no manifiestan verdadera conducta agresiva, acciones hostiles con la intención de herir a alguien o establecer el control. Aun un niños que gatea, que agarra bruscamente un juguete de otro niño está interesado solo en el juguete, no en herir o dominar al otro niño”. De esta forma se evidencia que el ser o no agresivo es una conducta que posterior a los dos primeros años de vida comienza a reflejarse de esta manera se podría decir que “En las etapas tempranas de la agresión, un niño enfoca el objeto deseado y hace gestos amenazantes a la persona que lo sostiene. Entre las edades de dos años y medio y cinco, la agresión se centra en luchas por los juguetes y el control del espacio. La agresión sale a la superficie principalmente durante el juego social, y los niños que mas pelean tiende a ser los mas sociables y competentes. Esto puede significar que la habilidad de mostrar agresión es un paso necesario en el desarrollo de los seres humanos y los animales sociales. La mayoría de los niños llegan a ser menos agresivos después de la edad de seis o siete años, cuando la empatía empieza a remplazar al egocentrismo. Los niños pueden ponerse ellos mismos en la situación de alguien, pueden comprender por que cierta persona esta actuando de cierta manera, y pueden desarrollar maneras positivas de tratar a los otros. No todos los niños, sin embargo, aprenden a controlar su agresión. Algunos se vuelven cada vez más destructivos. Y aun con un niño común y corriente que está progresando normalmente, la agresión puede salirse de las manos y resultar peligrosa”10.
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80 2 TRABAJOS GRUPOS FOCALES
82 CONCEPTOS PROPIOS
Por medio de actividades desarrolladas dentro del grupo focal se lograron recolectar varias concepciones y conceptos de la agresividad por parte de los alumnos que apoyaron este proceso, por lo tanto es importante revelar algunas de las actividades e impresiones de los alumnos pertenecientes tanto a la Escuela Camilo Torres como al Colegio Departamental Enrique Pardo Parra desde las cuales se soporta la construcción propia del concepto de agresividad entre otros. “La agresividad es algo que debemos solucionar con palabras y no con golpes, hay que respetar alas personas, no ofenderlas ni provocar conflictos”.
“No involucrar a personas que no tienen nada que ver en el problema ni inventar chismes ni ir les a buscar conflictos de ninguna manera”.
Por ejemplo:
1-no tratándolos mal 2-no amenazarlos
3-no agrediéndolos verbalmente ni físicamente etc.
No buscar más conflictos y si llega a ver un conflicto con alguna persona primero hablar y no agredir y si la persona nos agrede hablar con un adulto o profesor de la institución.
DEICY GARCÍA CURSO 703