La evaluación inicial del paciente con neumonía definirá si el niño deberá ser referido a un nivel de mayor complejidad o podrá ser atendido en forma ambulatoria.
Los factores que deberán ser evaluados y definirán la necesidad de internación son:
• Edad:
- menor de 6 meses
- Entre los 6 y 12 meses deberá considerarse la situación clínica del niño, factores de riesgo de IRA, contexto social, accesibilidad a centro de atención médica.
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Pese a la importancia del estudio radiológico, la dificultad en obtenerlo nunca deberá retrasar el inicio del tratamiento antibiótico.
Guía clínica GUIA PARA EL EQUIPO DE SALUD
ISSN 1852-1819 / ISSN 1852-219X (en línea) • signos de sepsis.
• falta de respuesta al tratamiento ambulatorio. • enfermedad de base: cardiópatas, inmunodeficiencias. • neumonía multifocal o neumonía con derrame. • desnutridos de segundo o tercer grado.
• asociación con enfermedades infecciosas: sarampión o varicela. • dificultad respiratoria moderada a severa.
• medio social que no asegure tratamiento adecuado ambulatorio.
Se derivarán:
Al 2do Nivel de atención: Los niños que requieran internación sin ARM ni procedimientos
diagnósticos especiales.
Al 3er Nivel de atención: Los que requieran ARM o procedimientos diagnósticos especiales. Aquellos niños que no presenten criterios de internación, se enviarán a su domicilio in- dicando:
• Hidratación: abundante líquido por boca.
• Alimentación: intentar mantener un aporte nutricional adecuado y siempre que sea posible, se mantendrá la lactancia materna.
• Antitérmicos: cuando corresponda podrán emplearse antitérmicos como el paracetamol (30- 50 mg/ kg/ día, en 3 a 4 dosis).
• Kinesioterapia: habitualmente es suficiente con recomendar a los padres, cuando sea nece- sario, mantener la vía aérea superior permeable mediante la aspiración de las secreciones y, eventualmente, mantener al paciente en posición semisentada.
• Tratamiento antibiótico: se debe iniciar empíricamente, teniendo en cuenta el germen que se sospeche según elementos epidemiológicos o clínicos.
- Oseltamivir según recomendaciones
53 • Edad < 3 - 6 meses
• Estado tóxico • Dificultad respiratoria • Enfermedad de base
Con factores de riesgo Sin factores de riesgo Manejo ambulatorio Internación >3 meses – 5 años -Amoxicilina (80 -100 mg/kg/d) >5 años: • Macrólidos y/o • Amoxicilina Neumonía probablemente bacteriana
| Abordaje Integral de las Infecciones Respiratorias Agudas
En los pacientes ambulatorios, el tratamiento antibiótico sólo se modificará si la evolución es desfavorable.
En caso de que el paciente presente una buena respuesta clínica, el tratamiento deberá ser indicado durante:
2.3. Coqueluche
Coqueluche, tos convulsa o pertussis es una enfermedad respiratoria aguda altamente con- tagiosa que afecta preferentemente a los niños menores de 1 año de edad, pero también a adolescentes y adultos. El principal agente etiológico es Bordetella pertussis. La infección por
Bordetella parapertussis, produce el mismo cuadro pero, en general, con características más le-
ves y con menor frecuencia.
El empleo masivo de la vacunación ha logrado disminuir de manera significativa la morbi-mor- talidad de la enfermedad. Sin embargo, en la actualidad la enfermedad sigue siendo un pro- blema de salud pública y se encuentra dentro de las 10 principales causas de muerte en niños por enfermedades inmunoprevenibles.
En la Argentina, al igual que en otros países del mundo, la enfermedad se presenta con ciclos epidémicos cada 3 a 5 años.
Ni la inmunización ni la infección otorgan inmunidad permanente.
La inmunidad conferida por las vacunas es más corta y, luego de 6 años, la protección comien- za a debilitarse. La eficacia de la vacuna, luego de la 3ra dosis, se estima en el 80%.
Frecuentemente se subestima la incidencia de la enfermedad en adolescentes y adultos jó- venes, que pueden presentar formas clínicas más leves, y actuar como reservorio y fuente de infección en la comunidad.
Características clínicas de la enfermedad
Coqueluche es una enfermedad muy contagiosa que se transmite de persona a persona a partir de aerosoles o gotas de secreción del individuo infectado. La transmisión requiere contacto es- trecho con secreciones o permanencia en el mismo lugar que el enfermo por más de una hora. El período de incubación puede variar entre seis y veintiún días, siendo lo más común siete días. Luego de este período, comienza la fase catarral que dura de una a dos semanas y cuya sintomatología puede confundirse con otras infecciones respiratorias. Esta es la etapa más con- tagiosa de la enfermedad.
La fase siguiente es la paroxística, que dura entre tres y seis semanas, y se caracteriza por la 54
Microorganismo Duración del tratamiento (días)
S. pneumoniae M. pneumoniae y C. pneumoniae S. aureus C. trachomatis H. influenzae 7-10 14-21 (azitromicina 5 días) > 21 14-21 7-10
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ISSN 1852-1819 / ISSN 1852-219X (en línea)
presentación de accesos o quintas de tos que son propias de la enfermedad (paroxismos), estri- dor inspiratorio, vómitos después de la tos sin causa aparente. Los niños pequeños pueden no desarrollar paroxismos ni estridor inspiratorio pero pueden presentar cianosis, apnea y muerte súbita.
Los síntomas de la enfermedad van decreciendo en severidad durante el período de convale-
cencia que puede durar varios meses.
La tasa de ataque secundaria en convivientes es cercana al 80%.
La portación de B. pertussis por períodos largos de tiempo en general no ocurre, sin embar- go existen reportes sobre infecciones asintomáticas. La transmisión desde individuos asinto- máticos puede ocurrir pero es mucho menos frecuente que la transmisión desde individuos sintomáticos. Si bien no se conoce cómo puede transmitirse el patógeno desde un individuo asintómatico que no tose, la transmisión desde estos individuos podría explicar la aparición de pertussis en individuos que no han estado en contacto con un caso declarado.