PRÁCTICAS AGRARIAS
2.1. C ÁLCULO DE VOLUMEN DE LOS SISTEMAS DE ALMACENAMIENTO DE DEYECCIONES GANADERAS
El volumen de las instalaciones de almacenamiento para el estiércol sólido y/o depósitos, balsas o tanques para los purines se calculará, en función del tipo de ganado, fase productiva y tipo de deyección a almacenar, de acuerdo con lo previsto en la siguiente tabla 1 (estiércoles y purines generados por el ganado).
Tabla 1: Estiércoles y purines generados por el ganado.
No obstante lo expuesto, el volumen de las instalaciones deberá incrementarse en los siguientes supuestos:
a) En caso de gestión independiente de las fases sólida y líquida de las deyecciones, se computará como volumen de almacenamiento la suma de capacidades entre estercolero y fosa de purines líquidos.
b) En caso de no ser posible la separación de las instalaciones de almacenamiento y/o depósitos y las aguas pluviales, en el que el volumen de almacenamiento, la capacidad de almacenamiento, deberá incrementarse para que tenga la capacidad de recoger las precipitaciones de 4 meses con un periodo de retorno de 15 años.
2.2.REDUCCIÓN DE LA CAPACIDAD DE ALMACENAMIENTO
El plan de producción y gestión de estiércoles sólidos y purines podrá justificar la reducción de la capacidad de almacenamiento de cuatro meses hasta un
máximo de tres meses en las zonas declaradas vulnerables y de cuatro meses hasta un máximo de un mes en las zonas declaradas no vulnerables, entre otras por las siguientes razones:
a) La explotación dispone de cualquier otro sistema de gestión o tratamiento de las deyecciones (separación de sólido-líquidos, desecación, valorización energética, etc.).
b) La explotación entregue las deyecciones (estiercoles sólidos y purines) a centros de distribución.
c) La reducción de la proteína bruta en la dieta del ganado porcino.
d) Forma de explotación (extensiva-intensiva). En las explotaciones que dispongan de superficie de pastoreo, y a efectos de la capacidad de las instalaciones, se tendrá en cuenta que el volumen de estiércol y/o purines a almacenar, calculado de acuerdo con la tabla 1 de este anexo, se reducirá proporcionalmente al producido durante el tiempo de pastoreo.
e) La existencia de cultivos susceptibles de recibir estiércol durante todo el año, a través de una justificación agronómica.
f) Usos alternativos de la deyección ganadera.
g) La explotación dispone de fosas interiores, cama caliente u otros sistemas que garanticen, según la tipología de las deyecciones, la impermeabilidad y estanqueidad del sistema.
2.3.CARACTERÍSTICAS CONSTRUCTIVAS DE LOS SISTEMAS DE ALMACENAMIENTO DE ESTIÉRCOL Y DE LOS DEPÓSITOS, BALSAS O TANQUES PARA LOS PURINES
Para la protección del recurso contra la contaminación difusa por deyecciones ganaderas (estiércol sólido y purines), los sistemas de almacenamiento de estiércol y los depósitos balsas o tanques para purines deberán tener, desde el punto de vista medioambiental, las características constructivas mínimas siguientes:
2.3.1. Sistemas de almacenamiento de estiércol o productos sólidos.
Los sistemas de almacenamiento de estiércol o productos sólidos, o estercoleros, deberán tener las siguientes características:
a) Han de tener carácter permanente, sin perjuicio de lo previsto para los estercoleros temporales.
b) Su volumen se calculará de acuerdo con lo previsto en la tabla 1 de este anexo, relativa a estiércoles y purines generados por el ganado.
c) El suelo debe ser impermeable impidiendo su escurrido al exterior y la infiltración, entendiendo que se impide el escurrido al exterior o al subsuelo cuando el relieve del borde del estercolero tenga una cota mínima de 20 cm por encima del nivel máximo de la instalación.
d) Deberán ser resistente para soportar el peso de los productos y, si procede, el paso de los vehículos para carga y descarga, así como accesibles para los mismos.
e) Han de disponer de una pared lateral, al menos, cuando la superficie es inferior a 250 m2.
f) Han de estar separados de la recogida de las aguas pluviales y, a ser posible, estar construidos de manera que no puedan entrar aguas de escorrentía superficial.
g) Disponer de un sistema de recogida de los lixiviados, aguas de lluvia y aguas sucias en general, que garantice su estanqueidad, pudiendo constar o no de una fosa de lixiviados.
2.3.2. Depósitos, balsas o tanques para los purines o productos líquidos o semilíquidos
Los purines o productos líquidos o semilíquidos podrán almacenarse con cualquiera de los siguientes sistemas:
1) Fosas 2) Tanques 3) Balsas
Las condiciones mínimas de almacenamiento, independientemente de su sistema son:
a) Han de ser estable y capaz de soportar, en su caso, las presiones mecánicas, térmicas y químicas. En caso de depósitos soterrados, las paredes deben ser resistentes a la presión exterior del suelo y de las aguas de infiltración.
b) La base y las paredes han de ser impermeables y estar protegidas contra la corrosión.
c) Han de estar separados de la recogida de las aguas pluviales. d) Las válvulas han de ser dobles.
e) La entrada al depósito ha de ser por la parte más baja posible, con tal de evitar, en la medida de lo posible, su agitación antes de la valorización del purín.
f) Han de disponer de respiradero, salvo que se asocien a producción de biogás
g) El purín debe agitarse, a ser posible, sólo antes de vaciar el depósito, favoreciendo la aparición de costra en su superficie.
h) Los fabricados con hormigón han de ser resistentes a la química agresiva propia de los purines o los abonos almacenados.
i) Han de realizarse tareas de inspección y mantenimiento, como mínimo, una vez cada dos años.
Asimismo, se recomienda la existencia de una cubierta, para reducir las emisiones y los olores y la caída de aguas pluviales, que podrá ser de tipo fijo (rígidas o flexibles) o bien de tipo flotante.
El almacenamiento mediante el sistema de balsas se admitirá cuando se quiera disponer de grandes volúmenes de almacenamiento para lograr periodos de retención prolongados, siempre que cumplan las siguientes condiciones:
1) Han de estar cercadas y construidas de tal manera que se garantice su impermeabilidad, mediante revestimientos artificiales, a fin de evitar cualquier riesgo de filtración y contaminación hacia las aguas superficiales o subterráneas.
2) Cuando estén fabricadas con materiales sueltos (no hormigonados), han de estar recubiertas de una lámina de material impermeable y resistente a los purines. En caso de que se trate de lámina plástica, se debe vigilar el periodo de garantía y duración del material y evitar las agresiones mecánicas.
3) En las zonas vulnerables a la contaminación de acuíferos, además, han de disponer de una red de drenaje perimetral en el fondo con una arqueta de control para vigilar la estanqueidad.