20 Octubre, 2009 - 23:20
Aseguran los especialistas CREDITO:
Laura Vega / El Economista
Aunque el presidente ha respetado el principio de autonomía sindical que prometió desde su campaña, ha sido permisivo con algunos sindicatos como el SNTE, y no ha modificado su relación.
Aunque el presidente Felipe Calderón ha respetado el principio de autonomía sindical que prometió desde su campaña, ha sido permisivo con algunos sindicatos como el SNTE, y no ha modificado su relación con estos organismos, comparada con la que mantenían los mandatarios priístas, exponen politólogos.
En casi tres años de gobierno, muchos líderes sindicales han desfilado por Los Pinos, desde Víctor Fuentes, del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM); Víctor Flores, líder de los ferrocarrileros; hasta Joaquín Gamboa Pascoe, de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Pero también Calderón ha estado presente en las sedes del sindicalismo de antaño. Tal es el caso de la CXXX Asamblea de la CTM, donde fue recibido el 25 de febrero del 2008 con porras de apoyo por parte de los casi 2,000 cetemistas.
De los líderes también ha obtenido deferencias como del SUTERM, que fue uno de los primeros sindicatos que lo reconoció como Presidente. Mientras que su líder Víctor Flores ha destacado por los elogios que le hace.
Un ejemplo es el del pasado 12 de abril del 2007, donde Fuentes presumió que en cuanto fue electo recibió una llamada de Calderón. Mientras que el Mandatario lo calificó como un liderazgo patriota. Otro liderazgo cercano es el de Elba Esther Gordillo, quien de acuerdo con un espionaje telefónico, se dio a conocer que promovió el voto por el panista siendo aspirante a la Presidencia, al hablarle al gobernador de Tamaulipas, el priista Eugenio Hernández.
Sin cambios
El experto del Centro de Investigación y Docencias Económicas, Carlos Elizondo-Mayer, considera que aunque la relación del Mandatario con las organizaciones sindicales ha sido buena, no ha habido ningún cambio respecto de la que se mantenía en los sexenios priístas.
lógica de operación de una compañía.
Explica que la estrategia con el SNTE fue trabajar para la Alianza por la Calidad Educativa, lo cual va en el sentido correcto; mientras que con Pemex ha sido de “llevar la fiesta en paz”. Pero en el caso del SME, era el que más complicaba la operación de la empresa.
Mientras que para Miguel Ángel Eraña, académico de la Universidad Iberoamericana, herramientas heredadas desde el priismo como la toma de nota, que permite legitimar a un sindicato, sí han interferido en la vida de estos organismos.
También comenta que ha habido discrecionalidad con algunos como el SNTE, al cual se le toleran conductas continuas de poca transparencia y opacidad en sus recursos.
“El sistema padece un déficit democrático profundo donde el Ejecutivo puede definir con qué sindicatos es estricto y cuáles controla, o con cuáles es omiso y permisivo”, destaca por lo que propone que
desaparezca la toma de nota y los sindicatos sean controlados mediante entidades autónomas como ocurre en otros países. Incluso formula que sea el mismo IFE el que se encargue de revisar la transparencia en las elecciones de líderes de estos organismos.
Fuente: http://eleconomista.com.mx/notas‐impreso/politica/2009/10/21/calderon‐ %E2%80%9Cpermisivo%E2%80%9D‐algunos‐sindicatos
Política - Jueves 14 de agosto (13:40 hrs) - (2008) -
Podría autorizar préstamos si lo pidieran, asegura Pasivo laboral de 500 mil mdp presiona finanzas de Pemex Rogelio Cárdenas Estandía
El Financiero en línea
México 14 de agosto .- En vísperas del proceso electoral de 2009, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) es un objetivo para los diversos grupos políticos en términos de contar con su apoyo como brazo político-electoral.
Debido a que es un sindicato fuerte con un buen número de agremiados, el director general de Petróleos Mexicanos, Jesús Reyes Heroles, admite que al presidente Felipe Calderón le gustaría tenerlos de su lado: "Es correcto, es correcto", dijo.
Explica que históricamente y en especial en periodos electorales --poco más de seis décadas ofreció su voto corporativo al PRI--, cualquiera desea tener de su lado la fuerza de los petroleros.
Las reuniones entre Carlos Romero Deschamps y Elba Esther Gordillo se explican, considera Reyes Heroles, como parte de un cambio en las funciones de los sindicatos. Los petroleros y el magisterio están más abiertos a los contactos con otros movimientos políticos; "están revisitándose", dice.
Afirma que la reforma petrolera del presidente Calderón no incluyó el replanteamiento de las relaciones de Pemex y su sindicato en materia de rendición de cuentas, porque "no requiere ningún cambio a la ley". En su conversación con EL FINANCIERO, Reyes Heroles asegura que la mayoría de los recursos que recibe el sindicato de Pemex "no son públicos", refiriéndose a las cuotas que aportan los trabajadores.
No hay nada que lo convenza de que se auditen las partidas que recibe el sindicato de Pemex, y asegura que está atento a ese debate: "Vamos a ver en qué acaba, ¿OK?"
Pese a los controvertidos episodios del Pemexgate y de Raúl Muñoz Leos, Reyes Heroles asegura que estaría dispuesto a revisar y eventualmente autorizar un préstamo al sindicato, si éste se lo pidiera. "Es normal", subraya.
El propósito sería procurar una buena relación laboral, dice, aunque aclara que por ahora no ha otorgado ningún préstamo.
--Durante décadas, el sindicalismo en nuestro país ha servido como instrumento electoral y ha dado como resultado el voto corporativos. ¿Hoy cómo lo ve?
--Bueno, yo diría que el momento que está viviendo el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana no es muy distinto del momento que están viviendo otros sindicatos en nuestro país. Creo que estamos viviendo un momento de cambio, en cuanto a la propia definición de la función de los sindicatos. Y el sindicato petrolero está en eso. Es justo señalar que ha estado explorando, está más abierto a contactos con diversas instituciones sindicales y con diversos movimientos políticos, lo que también están haciendo otros sindicatos. O sea, estamos en un momento en el que el mismo movimiento sindical está revisitándose. --¿Y cobra gran fuerza el sindicato en vísperas de 2009 como instrumento electoral?
--El sindicato siempre tiene... es un sindicato fuerte con un buen número de agremiados, bien pagados. Claro que cualquier candidato político a cualquier nivel desea tener a los trabajadores petroleros con él. Son una sección importante que pesa, que importa, del electorado. Entonces, el sindicato petrolero ha sido, es y continuará siendo, digamos, un objetivo para los diversos grupos políticos en términos de contar con su apoyo. --¿Es decir, que al presidente Calderón le gustaría contar con el apoyo del sindicato?
reconocerles al sindicato y a su liderazgo.
--¿El sindicato de Pemex es igual de poderoso que el SNTE?
--Es otra forma de poder. El SNTE es muchísimo más poderoso y tiene muchos más recursos y una cobertura nacional que no tiene el de Pemex.
--¿Qué tan pesada es la carga del sindicato para las finanzas de Pemex?
--La carga de la nómina en Pemex no es algo que salga, digamos, de norma. El trabajador de Pemex está comprometido con la empresa, tiene experiencia, es recio y leal y amerita el reconocimiento no sólo de Pemex, sino de la sociedad.
Hay problemas de imagen, sin duda, y prácticas que vienen de mucho tiempo atrás que hay ir cambiando, pero esto no debe opacar la realidad de la fuerza de trabajo de Pemex.
--¿De qué tamaño es el pasivo laboral de Pemex?
--Estamos hablando de 500 y tanto mil millones de pesos. Que no están fondeados y que aumentan rápidamente por dos factores. Uno, porque la población de los trabajadores de Pemex está envejeciendo en general y ello te acerca más hacia el lado del momento de la jubilación.
Segundo, este año va a ser particularmente importante, por cambios de las normas financieras, las NIF (Normas de Información Financiera) sobre el saldo del pasivo laboral. No sólo Pemex, sino muchas empresas van a estar reflejando el mismo efecto.
Pero ése es un tema central para el futuro de Pemex, el asunto del pasivo laboral, cómo podemos contener su crecimiento y cómo podemos fondear.
--¿Por qué dentro de la propuesta de reforma del presidente Calderón no se tocó al sindicato, pese a que éste recibe recursos públicos y debe transparentarlos?
--Es que la relación laboral entre Pemex y el sindicato no requiere de ningún cambio de ley. O sea, la relación laboral está normada por el Contrato Colectivo de Trabajo y éste es un instrumento jurídico vivo que se puede ir cambiando y que se puede actualizar y mejorar y todo lo demás. Pero no hay que mandárselo a los legisladores para que lo suban a la tribuna y lo aprueben. No, es un tema bilateral entre administración y sindicato, por eso no formó parte de la iniciativa, nada más por eso.
--¿Es decir, que a usted sí le interesaría que en los próximos contratos se considerara una mayor rendición de cuentas de los recursos que recibe el sindicato?
-Bueno. Déjame tratar ese tema. Yo creo que la gran mayoría de los recursos que reciben el sindicato de Pemex y otros sindicatos no son públicos, eh. Son de los trabajadores. O sea, se le paga al trabajador su sueldo y de ese sueldo el trabajador hace una aportación a su sindicato. No es un recurso público.
--¿Pero también hay partidas que da la empresa?
--Hay partidas como por ejemplo que se les paga a los abogados durante la revisión salarial y ese tipo de cosas, que, bueno, hay quien argumenta que deberían auditarse para ver qué se hace, qué se hizo con esas partidas. Es una discusión pública y vamos a ver en qué acaba.
Lo que sí creo es que las aportaciones de los trabajadores, las cuotas, no son recursos público y que no deben ser objeto de auditoría. O sea, no es algo que Pemex deba decidir, no.
--¿De las otras, estaría usted de acuerdo en transparentarlas?
contrato colectivo se establece todo el tipo de prestaciones o apoyos y demás que la administración le puede dar a los trabajadores petroleros, al sindicato y a sus secciones y al sindicato nacional. Entonces todos ésos son instrumentos para procurar la mejor de las relaciones laborales.
--¿Entonces, lo considera normal?
--Es algo normal. Creo que uno no debe decir que no a los instrumentos, a ningún instrumento, no. O sea, si en algún momento, digamos por ejemplo, el hecho de que de repente diga uno, es mejor ahorita, le conviene más a la empresa que aumenten ciertas prestaciones en vez del salario por razones fiscales o razones de otro tipo, pues entonces hay que irse por el lado de las prestaciones. Si en otro momento puede cambiar, y puede decir es mejor irse por el lado de los salarios, entonces hay que irse por el lado de los salarios. Yo creo que es una realidad muy dinámica, ¿no?
--¿Entonces, si se lo pidieran, lo haría?
--Pues sí. Yo creo que toda solicitud del sindicato merece consideración cuidadosa. Entonces yo lo consideraría. No estoy diciendo que se lo daría, yo lo consideraría.
--¿Y les ha dado algún préstamo?
--Nosotros no. Ni en la revisión. Acuérdese que hubo revisión del contrato colectivo el año pasado, en 2007, y ahora acabamos de pasar una revisión salarial. Entonces los préstamos que están son los que vienen de la relación laboral normal. De atrás, digamos. (Con información de El Financiero/Rogelio Cárdenas Estandía/APB)
Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=137567 &docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC
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