2. CAPÍTULO I: CALI, MODERNIZACIÓN, JUVENTUD E IDENTIDAD
2.2. Trasmutación, el terreno para el cambio (tradición y modernización)
2.2.3. Cali, la ventura de los Angelitos Atravesados
54 Entrevista a Campo, Oscar, Cali,15 de mayo de 2018. 55 González, Cali ciudad abierta, 94-97.
56“Comunicados de estudiantes externos”, en ACUV, expediente 4, caja 2, única carpeta, folio 9. Cali-
Colombia.
57Comunicados de estudiantes externos”, en ACUV, expediente 4, caja 2, única carpeta, folio 9.
boletín 30. Cali-Colombia.
Uno de los principales retos no es saber qué consumen los jóvenes de Cali de la década de los 70, sino cómo llegan a esos productos, bien sea la música, el cine, la literatura, la moda, la droga, entre otras cosas. Hay muchas referencias de lugares de la ciudad donde podían encontrar lo que necesitaran, pero también había otra razón para que llegara más rápido a Cali que a Bogotá, es la condición de Cali y su cercanía a un puerto marítimo. Había no sólo un mayor movimiento de productos, sino también de empleo para los jóvenes y posibilidades de viajar al exterior.
Otra forma eran las colonias extranjeras (barrios), ubicadas en el norte de la ciudad, también por el voz a voz de conocidos que habían viajado fuera del país, los eventos que se realizaron durante la década de los sesenta hicieron que Cali se conectara de otra manera con el mundo, principalmente en términos culturales. Claro está, que no llegaba a toda la población caleña, y de ser así llegaba de manera diferente. El mejor ejemplo es el certamen de los VI Juegos Panamericanos, no es lo mismo que les llegue a unos jóvenes que estudian cine en el extranjero y que sus familias hayan sido prestantes, especialmente empresarios, a que le llegue a un joven de los barrios de la periferia del oriente de la ciudad.
Lo anterior tampoco quiere decir que no hubiese gustos y pensamientos en los que coincidieran, o que no fueran atractivos el uno con el otro, se puede notar cercanía vinculada con gustos, en especial la música por los sonidos afrocubanos, el auge de la salsa en Nueva York y el Rockcito, con muchas referencias a los Rolling Stones, Richie Ray & Bobby Cruz, The Animals, The Beatles, Sonora Ponceña, Los Hermanos Harlow etc., de alguna manera son cruciales para la descripción social de Cali. Todas estas referencias melómanas se encuentran en la novela Que viva la Música, la parte de discografía al final del libro, también en Bomba Camará y en producciones audiovisuales dentro del marco fílmico y documental que desarrolló cada uno de sus testigos. Como menciona Oscar Campo:
“La llegada de música de ese corte, es en esencia la labor de las diferentes emisoras de radio de la época, la feria y los conciertos. La Feria de Cali fue la que se encargó de traer en buena parte las agrupaciones que uno escuchaba, muchas
veces financiada por el narcotráfico, eso fue lo que la volvió la Sucursal de la Salsa. Uno de los conciertos más recordados es el Jumbo 71”59.
En muchas ocasiones el sonido del Rock & Roll estaba a la entra del Cine Club de Cali, en la fiesta del desastre en toda la ciudad, en el Valle del Renegado, vía a Yumbo donde comían hongos, en las Agua e´Lulo, en las comunas Hippies o culturales, en Cali, Yumbo y Silvia Cauca, en donde se proponía vivir de manera diferente, por un lado se autodenominan instituciones alternativas que buscaban crear nuevos y más humanos caminos para interpretar las necesidades sociales funcionan como cooperativas capaces de ofrecer alternativas económicas para salir del circuito capitalista clásico, promoviendo modelos de formación educativa diferente a la tradicional, como escuelas experimentales, universidades libres y prensa subterránea, la cual ofrecía salidas escapistas o marginales60.
Por otro lado, Cali es una ciudad que se organiza a los costados de la Avenida calle 5ta, cuya función es la división espacial entre oriente y occidente. Uno de los límites entre las invasiones y la ciudad del evento deportivo era el hipódromo, donde se ubicaban los barrios ya mencionados, sin negar la existencia de asentamientos informales hacia la falda de los farallones, como Siloé. La construcción de la Ciudad Universitaria de la Universidad del Valle, hizo que se extendiera la ciudad hacia el sur, es decir , ya se había consolidado zonas con barrios de clase alta a cada uno de los extremos de la ciudad, el norte estaba conformado especialmente por colonias extranjeras, Santa Rita, Santa Mónica, La Arboleda, la Flora; “y los que se han ido a vivir a Pance, los están acabando con el campo y destruyendo charcos”61, en el sur
La María, Normandía y Ciudad Jardín. El efecto de tal construcción había cambiado la estética de la ciudad que anteriormente eran ingenios y cañaduzales.
Los lugares frecuentados por la juventud caleña que menciona Andrés en sus escritos son los griles de la carrera 15: Rodolfo, Molina Roja, Palacio, Natali, Picapiedra. Según Oscar Ospina muy frecuentados por Andrés y sus amigos, como
59 Entrevista a Campo, Oscar, Cali, 15 de mayo de 2018.
Terminó que usa Oscar Campo para hacer referencia a esos días largos de más de 24 horas. 60 Fernando Ainsa, "cap: V, La vida “alternativa de las Comunas”, en USA: una revolución de las conciencias. (Bogotá: Círculo de lectores, 1977), 55-68.
el Rey Frío del Norte (Charlus Rex) lo afirma, en especial por su presencia en la Av. 6ta. La percepción de la noche como el momento para demostrar quién es, en el baile, en la forma de andar en la ciudad, las conversaciones, en la sexualidad, con lo que se consume, con la lista de drogas que dependían de gustos y compañías:
“[...]ellos, en ese como dulce permanente movimiento de moscas, envolvían y polarizaban cualquier ofensa. algunos, los más inquietos , le reprochaban su falta de talento para apreciar la noche, para tomársela, como decíamos, los que significaba entonces que eran viejos, y otros, aún inteligentes, no salían de la certeza de que cuando se llegara la noche de evaluar esa época, ellos, los drogos, iban a ser los testigos, los con derecho al habla, no los otros, los que pensaban parejo y de la vida no sabían nada, para no hablar del intelectual que se permitía en noches de alcohol y cocaína hasta la papa en la boca, vómito y el color verde, como si se tratara de una licencia poética, la sílaba no-gramatical, necesaria para pulir un verso. no nosotros éramos imposibles de ignorar, la ola última, la más intensa, la que lleva del bulto bordeando la noche [...], digo, no es un proceso corriente tener que acostumbrarse a una noche que siempre llega así, siempre excepcional. Tal costumbre tiene que implicar locura. Por eso somos como somos”62.
Existían más espacios a los que los jóvenes podían asistir, todos relacionados con las tradiciones caleñas. Uno de ellos es la apertura de los patios de las casas del Barrio La Merced63, donde se ubicaba Ciudad Solar, la ruta al Río Pance, La Vorágine, Los Farallones y la huida de muchos jóvenes en busca de trabajo a Buenaventura.
En la constante búsqueda de afinidades entre los intereses generacionales se producen brechas, que cuestionan el devenir de las configuraciones sociales, desde su unidad mínima, la familia, rodeado de un contexto en él se presta para criticar sus formas de proceder, las relaciones de poder que justifica su progreso, pero también el espacio en el que la identidad se configura entre tantas incertidumbres, camina entre la dependencia y la independencia económica, que desarrolla la trascendencia numérica de los años cumplidos, el deber ser, los pasos a seguir, lo normado de una vida, y la posibilidad de un éxito sin garantías, en esos términos, en los que algunos podían tomarse el tiempo de elegirlos, de acuerdo a su tiempo social: ”No tengo (como me lo repiten y me lo repiten) una carrera (¡a los 22 años!, me lo repiten), que
62 Caicedo, Que viva la música, 35-36. 63 Entrevista a Alonso Valencia, Cali.
me haga hombre. Lo único que yo sé hacer no produce dinero”64, como es el caso de Andrés Caicedo, en algún momento deja claro sus aspiraciones con el poco dinero que le entró, dentro de ellas comprar un pedazo de tierra en la carretera vía al mar, y la pretensión necia de no ser un intelectual como los otros de la época, interesado por el cambio de direcciones, ir cada vez más abajo, por lo complejo que podría ser en todo sentido.
Todas esas tensiones, anteriormente expuestas, ayudarán a entender y analizar el sistema económico que desarrolló el Cine Club de Cali para su subsistencia, partiendo de los contenidos y el orden económico que pudieron desempeñar en la industria cinematográfica a nivel local, las relaciones contextuales explícitas que traspasaron los límites del entretenimiento, de esta manera consolidaría estrategias de circulación y financiamiento, pero también sembrando una semilla de curiosidad por las representaciones de la realidad en la generación de los asistentes.