• No se han encontrado resultados

1.14 PROCESO DE PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD: CAUSAS Y AGENTES

1.14.5 Cambio climático

Benítez - Badillo et al. (2008) analiza los efectos del cambio climático en los ecosistemas y la biodiversidad de Veracruz. A continuación se transcribe una síntesis de los resultados de este estudio:

Es probable que ocurran modificaciones importantes en la interfase mar-tierra y en los manglares y los arrecifes coralinos, que podrán ser afectados por el aumento del nivel del mar pronosticado por los modelos de calentamiento global. Se espera que los cambios en la temperatura (+2 °C) y precipitación (±10%) favorece rán los climas cálidos y húmedos, y con ello a los bosques tropicales perennifolios. También aumentarán los climas cálidos subhúmedos con bosques tropicales caducifolios y subcaducifolios. El bosque tropical caducifolio, distribuido en el norte de Veracruz (Huasteca) en el centro (Nautla, Alvarado, Xalapa y Tierra Blanca) y en la inmediaciones del puerto de Veracruz, está casi destruido en su totalidad y ha sido sustituido por vegetación secundaria (Rzedowski, 1978). Por su parte, el bosque espinoso localizado al norte del estado, prácticamente ya no existe, inclusive su existencia es atribuida a las actividades humanas, por lo que queda fuera de este análisis.

En cuanto a los encinares de Quercus oleoides, que en Veracruz se establecen en las partes bajas, próximas al nivel del mar, es posible que con el aumento del nivel del mar desaparezcan en algunos sitios y difícilmente se “desplazarán” ya que su presencia se relaciona con factores de tipo histórico. También podría ser el caso en algunos lugares del bosque tropical perennifolio que se extiende a lo largo de las partes bajas (cálido-húmeda) del estado.

6

Algunos análisis señalan que la región del curso bajo del río Papaloapan, constituye una de las zonas de mayor fragilidad y riesgo potencial del litoral centro-occidental del Golfo. El río Papaloapan es uno de los ríos de mayor escurrimiento del país, caracterizado por fuertes variaciones en sus volúmenes de descarga, con intensas avenidas de verano generadas por perturbaciones ciclónicas que provocan extensas inundaciones a lo largo de su cauce, principalmente en las zonas bajas. Si se considera que el sistema lagunar de Alvarado y del río Papaloapan comprenden un área de 1 183 km2 y la extensión que cubre la zona de inundación es de aproximadamente 1 448 km2, el cálculo del área de inundación entre el nivel de los cero y un metros de altura sobre el nivel del mar se encuentra un 84% cubierta por la zona intermareal, donde tienen lugar las más importantes variaciones del nivel del mar. Este nivel de inundación se sitúa hasta 47.5 km tierra adentro sobre las tierras bajas. (Ortiz-Pérez y Méndez- Linares, 2003).

Debido al aumento en el nivel del mar, es muy probable que desaparezcan comunidades ligadas a áreas inundables, entre las que se encuentran los manglares. La temperatura parece ser el factor principal de la distribución de estos ecosistemas, que sólo prosperan en zonas cálidas, pero la baja humedad atmosférica y el aporte de agua dulce parecen también ser limitantes para su desarrollo y exuberancia. Así mismo, los cambios en la estructura del suelo afectan su existencia. Esto mismo puede ocurrir para el Popal en llanuras aluviales al sur del estado, en un clima caluroso húmedo con no menos de 25 °C, donde el factor edáfico es relevante para su distribución y requiere de escaso déficit de saturación de la humedad atmosférica.

En el caso de las especies de fauna, estos autores plantean que considerando las capacidades de desplazamiento y las respuestas fisiológicas de los grupos de vertebrados, los anfibios y los reptiles parecen estar en desventaja para enfrentar el calentamiento global en el escenario veracruzano. A diferencia de las aves y mamíferos, que pueden regular su temperatura corporal internamente a partir de la energía procedente de los alimentos, los anfibios y reptiles regulan la temperatura de su cuerpo ajustándola a la temperatura ambiente, aprovechando la radiación solar u ocupando sitios frescos o con sombra, por tal razón evitan ambientes con temperaturas muy frías o muy calientes. Así mismo las especies endémicas pueden ser más vulnerables a quedar aisladas porque no cuenten con áreas de colonización o por la existencia de barreras que impiden su libre desplazamiento Benítez Badillo et al. (2008).

A partir de la descripción general de la situación en que se encuentra la biodiversidad en el estado de Veracruz, la delimitación de los focos rojos, las zonas prioritarias para su conservación y la identificación de sus principales amenazas, la Estrategia Estatal para la Conservación y el Uso Sustentable de la Biodiversidad deberá enfocarse en el diseño de acciones y programas que permitan alcanzar la conservación y el buen manejo de la biodiversidad de Veracruz, cuya guía pueden ser las siguientes grandes conclusiones.

1.15 CONCLUSIONES

1. En Veracruz aún existen grandes superficies de bosques, selvas y humedales que albergan gran parte de la biodiversidad nacional, ubicándose en el tercer lugar después de Chiapas y Oaxaca.

2. Las condiciones orográficas tan accidentadas han favorecido la conservación de pequeños manchones de vegetación primaria, pero la tendencia a la destrucción ha sido muy aguda.

3. La pérdida de ecosistemas primarios y la sustitución por pastizales y agricultura también ha ido de la mano con el incremento de los bosques secundarios. Estos bosques secundarios albergan gran parte de la representatividad de especies, pero también juegan un papel crucial en la conectividad espacial del paisaje.

4. La información biológica disponible en bases de datos nacionales es insuficiente y se encuentra desactualizada (cubre algunas regiones y en otras hay vacíos, como el norte del estado) por lo que se requieren nuevas colectas para actualizar los inventarios y un sistema on-line para hacer pública la información biológica.

5. A nivel estatal, la información biológica no se encuentra disponible en instancias locales a través de sistemas que faciliten su obtención.

6. Se cuenta con instrumentos legales de conservación además de las ANP, como puede ser las Áreas Privadas de Conservación (Veracruz es uno de los estados con más áreas voluntarias de conservación) y los Ordenamientos Ecológicos. Estos últimos son el instrumento de mayor peso legal dado que su decreto es vinculante y de carácter obligatorio y entre sus políticas se encuentran la de protección para espacios naturales que corresponde a zonas que deben decretarse bajo algún esquema de preservación.

7. No ha existido una estrategia para la conservación de la biodiversidad en el estado.

8. Se propone la creación de un Sistema Estatal de Áreas Protegidas, que incluya las Áreas Privadas de Conservación (APC) y los sitios Ramsar.

9. No existen espacios de amortiguamiento entre las áreas que se pretende proteger y aquellas de uso intensivo; por ejemplo, cinturones de plantaciones entre las selvas y los terrenos ganaderos.

10. La sustitución de bosques por ganadería o agricultura está teniendo impactos severos sobre la disponibilidad de agua y el funcionamiento de las presas de captación (sedimentación), por lo cual es crucial el desarrollo de una política de restauración y protección a nivel estatal, incluso fuera de las áreas determinadas prioritarias por su composición de especies.

11. Los programas de pago o compensación por servicios ambientales (PSA) son instrumentos que pueden resultar eficaces para evitar el creciente deterioro de los ecosistemas; sin embargo, su validez se ve afectada porque el monto que se destina al subsidio por hectárea es muy reducido y no compite con otros instrumentos de subsidio del Gobierno Federal, sobre todo los destinados a promover actividades agropecuarias.

12. El mal manejo de residuos en agua por parte de la industria y agroindustria está teniendo impactos fuertes sobre la flora y fauna acuática, la cual, sin embargo, está poco estudiada y no se cuenta con sistemas de monitoreo de la misma. Por ello es necesario implementar programas de largo plazo que midan la respuesta ambiental de las comunidades acuáticas con respecto a la calidad del agua.

13. Aunque según la bibliografía los anfibios son el grupo más vulnerable ante el cambio climático, no se cuenta con programas de monitoreo de otros grupos o de los mismos anfibios con la representatividad de los ecosistemas de Veracruz. La información de que hasta ahora se dispone está dispersa en artículos y tesis, por lo cual es crucial la instalación y alimentación de un sistema estatal de monitoreo de la biodiversidad. En este sistema podrían intervenir los actores locales capacitados para este fin.

Documento similar