II. REVISIÓN DE LITERATURA
2.4. CAMBIO CLIMÁTICO
Según el IPCC (2007), el cambio climático se define por un cambio en el estado del clima identificable (por ejemplo mediante un análisis estadístico) a partir de un cambio en el valor medio y/o en la variabilidad de sus propiedades, y que se mantiene durante un período prolongado. Denota todo cambio del clima a lo largo del tiempo, ya sea por causas naturales o antrópicas.
Las formas de circulación climática como el ENOS (El Niño Oscilación Sur) y la Oscilación del Atlántico Norte, tienen una incidencia notable en el clima global y en su variabilidad interanual; de estos el ENOS, a más largo plazo, es el de mayor fluctuación natural a escala interanual y el que tiene impactos climáticos regionales importantes a nivel mundial, a pesar que su actividad se encuentra en el océano (dominan el Pacífico Ecuatorial) (SENAMHI, 2005). De esta manera, estas formas de circulación, al ser determinantes del cambio regional y generar cambios abruptos y contrarios a los que
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intuitivamente puede esperarse, han aumentado la incertidumbre en torno a los aspectos del cambio climático que dependen de los cambios regionales (SENAMHI, 2005).
El cambio climático afecta a la agricultura y al bienestar humano en distintos aspectos: el cambio en los regímenes de precipitación y temperatura afecta a los rendimientos de manera directa e indirectamente con la disminución del agua de riego. En los países en vías de desarrollo predominan las reducciones en el rendimiento para la mayoría de cultivos sin considerar el efecto fertilización por CO2 (Nelson et al., 2009). En el caso de los efecto directos en el rendimiento de cultivos de secano y bajo riego, los países desarrollados se ven mensos afectados en promedio que los países en vías de desarrollo. En algunos países, en los que actualmente las temperaturas se hallan muy por debajo de la temperatura óptima para el cultivo, el aumento de las mismas resulta propicio. En el caso de América Latina y El Caribe los resultados del impacto del cambio climático son mixtos, dándose ligeras reducciones y aumentos en distintos lugares para ciertos cultivos (Nelson et al., 2009).
Por otro lado, sobre los efectos indirectos, el cambio climático tendrá un impacto directo en la disponibilidad de agua en cultivos de bajo riego. Además los cambios en los regímenes de precipitación y el aumento de temperatura, causan incremento en los requerimientos hídricos de los cultivos. Los rendimientos productivos en América Latina y El Caribe quedan casi sin afectar, debido a su pequeña producción bajo riego. (Nelson et al., 2009).
Los estudios realizados entorno a los cambios observados en el medio físico y biológico, han permitido evaluar con mayor amplitud y un grado de confianza mayor, la relación entre calentamiento observado y sus impactos. La región sudamericana, nuestro país específicamente, no ha sido afectada por aumentos de temperatura y cambios en los sistemas biológicos (si se observan cambios en el sistema físico alrededor de la zona de Ancash) a gran escala global entre los años 1970 y 2004 (IPCC , 2007).
El SENAMHI (2005) propuso escenarios de cambio climático para la Cuenca del río Piura mediante el proyecto PROCLIM. Las proyecciones de precipitación al 2035 para la parte alta de la cuenca del Piura dicen que en el trimestre DEF las precipitaciones tienden a ser
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deficientes, en el trimestre MAM, las lluvias en el escenario A2, serían deficientes, mientras que en el B2, las lluvias estarían por encima de sus promedios; asimismo las tendencias proyectadas de precipitación media en los trimestres lluviosos DEF y MAM estarían hasta 5% superior respecto a su valor normal en el escenario A2; mientras que en el escenario B2 no habrían cambios, pero sí en el trimestre DEF, donde la tendencia sería positiva con valores cercanos al 5%.
En cuanto a temperatura máxima, los valores de la tendencia del 2004 - 2020, para los escenarios A2 y B2, en los trimestres DEF y JJA, indican de ligeros a moderados cambios, proyectándose valores que oscilan de -0.1 a 0.3, y de 0.6 a 0.8 °C/16 años, para cada trimestre respectivamente. Además, los rangos de la tendencia del período comprendido entre el 2004 al 2035, para los escenarios A2 y B2, muestran tendencias positivas para los trimestres DEF y JJA, las tendencias que se proyectan van de 0.1 a 0.5°C/31 años para el trimestre DEF y de 0.6 a 0.8 °C/31 para JJA. Para el trimestre SON, la serie proyectada 2004-2035, para ambos escenarios, A2 y B2, indican tendencias positivas, cuyos rangos se proyectan entre 0.6 -1.9°C/31 años. En el trimestre MAM, la tendencia total de la serie proyectada del 2004-2035, muestra que para ambos escenarios, la tendencia es positiva, cuyos rangos se proyectan entre 0.2-0.7 °C/31 años (SENAMHI, 2005).
La temperatura mínima para el período 2004 - 2035, muestra unos niveles de tendencia muy parecidos entre ambos escenarios (A2 y B2) y para los trimestres DEF, JJA y SON, con valores entre 0.25 - 0.75°C/16 años, a excepción del trimestre MAM donde las tendencias del escenario B2 son menores a la del escenario A2.
En cuanto temperatura media, para el período 2004-2035, las variaciones de temperatura media en el escenario A2 mantienen tendencias positivas en todos los trimestres, con los mayores incrementos para los trimestres JJA y SON con tendencias que oscilan entre 0.6 – 0.8°C/31 años y 0.4 – 1.3°C/31 años respectivamente. Por otro lado en el escenario B2 los mayores incrementos se dan en los trimestres JJA y SON con valores que oscilan entre 0.2 – 0.8°C/31 años (SENAMHI, 2005).
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Asimismo se proyecta que la ocurrencia de precipitaciones extremas al 2020 indican que la tendencia podría ser positiva tanto en verano como en otoño, y de temperaturas máximas extremas en el trimestre DEF, las tendencias probablemente tendrán un máximo alrededor de 3.5°C en 100 años (SENAMHI, 2005).
En cuanto a la ocurrencia de evento El Niño, en función a la TSM (Temperatura Superficial del Mar), esta incrementaría notoriamente en la región Niño 1+2, a partir del año 2025, especialmente en el trimestre de EFM. El incremento máximo probable en esta zona sería de aproximadamente 1.2°C hacia el año 2050 y el incremento mínimo probable sería de 0.6°C. Sobre la intensidad de los Niños futuros, esta incrementaría hacia el año 2020 y 2030 (SENAMHI, 2005).