no dejaba de ser un objeto con un precio medio alto, se encontraba en la línea de ser un artículo especial pero no de lujo, suponía cierta distinción y estilo de vida.
A esto cabe añadir que, es gracias a la tecnología digital y a la innovación, este constante lanzamiento de nuevos dispositivos, los cuales van dejando a otros obsoletos. Sádaba en entrevista a Fuhem Ecosocial13 señala que la innovación se ha convertido en
un aspecto incuestionado del progreso, la innovación se convirtió en la nueva religión posindustrial. Es así como se ha llegado del Walkman al Discman para pasar por el mp3 y contar ahora con dispositivos más sofisticados incluso como gafas o relojes inteligentes, que a medida que van introduciéndose entre los consumidores, sus fabricantes y desarrolladores van creando nuevos prototipos e induciendo a los sujetos a nuevas necesidades.
2.3. El cambio: impacto de lo digital
Aunque durante los años 1990 tanto el Walkman como el Discman eran los dispositivos más populares y, como ya se mencionó anteriormente, el coste del CD era superior al de un casete, a partir de esa década y con la invención del formato MP3 cuyo sistema funcionaba como compresor de archivos, los formatos digitales empiezan a ganar terreno, ya que un disco grabado en MP3 podía contener muchas más canciones que uno comercializado por las casas discográficas.
Ya en 1998, antes de la llegada del exitoso iPod de Apple, una empresa asiática empezó a comercializar lo que sería el primer dispositivo de reproducción digital. Este mp3 se denominó MPMan y, sin embargo, no tuvo el nivel de ventas esperado y su comercialización fue muy reducida, por lo que el Walkman y el Discman siguieron teniendo un alto nivel de uso entre sus propietarios. Hasta que en 2001, el mismo Steve Jobs, ex CEO de Apple, hizo el lanzamiento del primer iPod.14 No se trataba únicamente de
lanzar a la venta un producto, el objetivo era seducir al público convenciéndolo de que Apple buscaba cambiar las cosas a través de sus productos: “A nuestra humilde manera,
13Entrevista disponible en: http://www.fuhem.es/ecosocial/noticias.aspx?v=9470&n=0
vamos a hacer del mundo un lugar mejor” fue la frase que dijo el ex CEO el día de la presentación el iPod. Y tuvo éxito, ya que la primera generación de iPod vendió 125 mil unidades. El iPod de primera generación se caracterizaba llevar grandes cantidades de música en el bolsillo, con una capacidad de 5 a 10 Gb, que almacenaba aproximadamente de 125 a 150 canciones por Gb, algo similar a 1000 canciones.15
Según datos de la compañía16 desde que se comercializó en 1979, hasta 2013, se han
vendido más de 300 millones de unidades del iPod Pero además, hasta la aparición de los móviles con capacidad de reproducción digital y soporte de tarjetas de memoria externa, el iPod era una de las pocas opciones para transportar grandes cantidades de música y gracias a su diseño y tamaño, fácilmente ubicado en el bolsillo. Este aspecto es uno de los elementos que la empresa destaca en la publicidad.17 A esto hay que añadir que
es customizable, ya que el usuario además de poder usar accesorios específicos para el dispositivo, también puede personalizarlo a través de listas de reproducción, lo que facilita el control de los contenidos. Este control implica además una gestión de las emociones y de la cotidianidad (Bull, 2006)
Los primeros años del siglo XXI fueron característicos de una vorágine de innovación, el uso de teléfonos móviles empezó a expandirse a distintos sectores de la población como jóvenes, amas de casa, trabajadores autónomos, etc., lo que provocó que las empresas empezaran a fabricar dispositivos enfocados a cada segmento de mercado, centrándose en sus necesidades.
Posteriormente, los móviles empezaron a integrar el formato MP3 y la radio a sus equipos. Los primeros teléfonos móviles con estas aplicaciones salieron al mercado entre 2002 y 2003. Además, lo táctil, llegó a apoderarse del mundo auditivo. Los dos sentidos se conjugaron en uno solo: nacen tecnologías auditivas táctiles, bien sea integradas en los móviles o en los mp3 y los iPod (Yarad Jeada, 2012).
15El cálculo de la capacidad se ha realizado suponiendo que cada canción tiene 5 Mb y que cada Gb
almacena 100 CD, cada CD posee de 12 a 15 canciones, por lo que cada Gb puede almacenar de 125 a 150 canciones. En el apartado de “Análisis audiovisual” presentaremos la publicidad del primer iPod y lo que la empresa de la manzana mordida pretendía vender.
16Disponible en: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2013/07/23/actualidad/1374610810_055697.
htm
2.3 El cambio: impacto de lo digital En 2007 surgen los primeros Smartphone, teléfonos inteligentes que integran aplica- ciones y funcionalidades en un sólo dispositivo (navegar, enviar correos, hablar, etc.). Se vuelve a atribuir el primer Smartphone a Apple con su iPhone, ya que pese a la existencia de móviles con opción de reproducción digital (Sony Ericsson Walkman), o de móviles que permitían enviar emails o mantener una agenda electrónica (Blackberry), es el iPhone el primero que inserta todas estas aplicaciones en un mismo dispositivo. Informes como el de la Sociedad de la Información realizado por Fundación Telefónica (2013) indican que el Smartphone se ha convertido en el dispositivo más vendido en la actualidad, lo que ha generado una renovación constante del parque de teléfonos móviles. La penetración del teléfono móvil es superior a cualquier otra tecnología, incluso supera el número de líneas fijas (Comisión Nacional del Mercado de la Competencia).18
Finalmente, en 2010 salen al mercado las tabletas. La primera en lanzarse al mercado fue el iPad, de Apple, Samsung, Nokia, Google y otras empresas también empiezan a fabricar el mismo tipo de dispositivo. Cada español cuenta con más artefactos móviles que otros europeos, superando la media de la región. Ya en 2013, según datos de la Fundación Telefónica19 sólo en tabletas el porcentaje de tenencia era del doble de la media europea.
Se prevé que para 2016 se venderán más tabletas que ordenadores portátiles ya que, de hecho, en 2011 se vendieron más tabletas que netbooks y sus ventas superan a las de ordenadores de sobremesa (NPD Display Search, 2012). Estos cambios en el consumo tanto de dispositivos como de contenidos (digital) están latentes en las necesidades que actualmente tienen los sujetos relativas a transportar su información hacia donde deseen, en una sociedad cada vez más digital y más móvil.
La industria tecnológica ha pasado de fabricar máquinas especializadas en una función, a lo que podríamos denominar “megadispositivos”, que no son más que aquellos aparatos que cumplen múltiples funcionalidades que además de permitir mantener contacto con otros (Campbell y Russo, 2003), nos ayudan a gestionar otro tipo de eventos de la cotidianidad. Y ya no sólo hablamos del Smartphone o de la Tablet, se puede hablar de
18Disponible en: http://cmtdata.cmt.es/cmtgraph/jsp/ficha-completa.jsp
19Informe disponible: http://www.fundaciontelefonica.com/arte_cultura/sociedad-de-la-informacion/
vehículos inteligentes con Wifi incluido, máquinas de ejercicio con pantallas y capacidad de reproducción de vídeo, gafas o relojes que integran diversas acciones y tareas (Falaki et al., 2010). El objetivo es que el usuario siempre esté conectado, aunque en apariencia estas tecnologías le sumergen cada vez más en procesos de individualización.