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8. Resultados de la experiencia de “El Campesino”

8.1 Cambios en la imagen

El presente análisis refleja los diferentes cambios que tuvo el semanario “El Campesino”, el cual fue un soporte para la complementación y difusión del trabajo que realizaba Acción Cultural con los campesinos. El periódico era el reflejo y refuerzo de la comunicación educativa que producía la radio para ese entonces, lo que le permitía así mismo, ser el vehículo indicado para divulgar los mensajes convincentes destinados a fomentar cambios de actitud, mentalidad y comportamiento; mensajes contundentes dirigidos también a la aceptación de innovaciones y conjuntamente al desarrollo integral de cada persona.

En este repaso por el medio de comunicación, se observa la posibilidad de encontrar en el periódico, partes gráficas que detallan los temas de la actualidad, asuntos

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importantes que pasaban pero que por la radio no se podían ampliar y especificar como sí se podía hacer en el impreso. Esto llevó a ser al Semanario “el órgano de divulgación que controló y definió los intereses del campo” (Martínez E. , 1987) siendo así una pieza fundamental que impulsó la educación y el progreso campesino por medio de sus valores humanos.

Para que esto se llevará acabo, Flor Rojas, trabajadora de la fundación en el área interna cuenta que lo que hacía Acción Cultural para la promoción de diversos

contenidos era crear un sistema combinado de medios con los cuales pudiera romper el analfabetismo; para esto creaba programas didácticos, informativos, innovadores y periodísticos, lo que con el tiempo se hace complejo ya que los receptores pedían más alternativas, lo cual incita a formar las cartillas, el periódico y los libros que fueron destinados a una biblioteca especial para el campesino. La radio con todos estos

proyectos exigía más apoyo y así se fueron creando líderes que aprendieron del sistema mediante la correspondencia y las grabaciones del medio.

Teniendo en cuenta las características ya mencionadas, se especificaron los cambios que tuvo el periódico para comprender mejor el valor y trascendencia de lo ocurrido. En principio, encontramos el primer ejemplar publicado el domingo 29 de junio de 1958, salió al aire con una portada titulada, “Un semanario al servicio y en defensa de los campesinos en Colombia”. Su primera hoja venía acompañada en total de veinte páginas las cuales costaban $0.20. Su diseño se basaba en los colores verdes y negros. En su parte interna, se evidencia el primero jefe de edición quien era Roberto Peralta Ortiz y el director, Luis Bernal Escobar.

Su primera edición era un formato de 34.5cm de altura y 26.5cm de ancho, a seis columnas, su tonalidad era de época, sus fotografías escasas pero con diversas

ilustraciones realizadas con plumilla y tinta china. En el periódico de 20 páginas, predominaba el texto con un cuerpo de 8 puntos, con diversos recuadros, viñetas con fondos verdes, características que predominaron en sus primeros 44 ejemplares.

Dentro de las cuarenta y tres noticias se encuentra una primera propuesta que incluye un índice basado en la editorial campesina la cual surge de las necesidades que tiene el campo, con tal calidad periodística que se presenta el producto como un proyecto informativo, como un servicio social, ya que cualquier tipo de persona, necesita de información fiable, completa, diversa, oportuna para entender la realidad y poder adoptar decisiones adecuadas, conforme a sus intereses o preferencias (Gutierrez, 2006)

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Más adelante, el cambio se ve reflejado en la edición número 45 del 3 de mayo de 1959, en la que el periódico toma un nuevo diseño, mide 37cm de alto por 28cm de ancho y se introduce en un sistema de impresión más avanzado que permite la

resolución de colores azul, amarillo, verde y rojo. La letra empieza hacer más legible y pasa a ser de 10 puntos, con un contenido con más gráficas, ilustraciones y dibujos alusivos al momento. La lectura de los espacios, dan a reconocer el método

demostrativo, que refleja la efectividad de la comunicación entre los redactores y

receptores que producen un cambio de actitud al momento de informarse. El proceso del cambio se lleva a cabo después de los artículos que aparecen en agosto y septiembre de 1960, ya que los lectores por medio de sus cartas expresaban que querían un periódico más amplio, parecido al de las grandes capitales, para que la lectura fuera más amena y legible.

Para el 18 de septiembre de 1960 en su edición 116 el diseño del cabezote se transforma y se convierte en doble sección, una de doce páginas informativas y cuatro de entretenimiento. Para esas publicaciones su información era en un formato universal que permitía que los contenidos se vieran mejor visualmente, los titulares, tipografía y columnas tenían mejor cobertura.

En la edición número 125 del día 20 de noviembre de 1960 el periódico pasa a tener 20 páginas con un contenido diverso, con información actual nacional como de conocimiento en áreas técnicas del campo.

El 13 de junio de 1965 el cambio hace la diferencia entre los demas medios de comunicación, ya que era la primera vez que se hacia el ensayo de suprimir los corondeles que son los filetes que dividen dos columnas en sentido vertical, en la primera página y paulatinamente en las internas. Según Guillermo Cespedes en su libro “La nueva metodología” decía que se debía hacer un cambio que formará seis columnas de trece picas para ofrecer al lector un lenguaje más facíl de digerir (Cespedes, 1965), igualmente permitía a la editorial hacer titulares más grandes, con contenido de calidad. En este proceso, el semanario paso a realizar una impresión de 12 a 14 páginas con dos secciones de 8 páginas.

Antes de llegar a un cambio de maquinaría en la impresión, el 17 de noviembre de 1967 el diseño cambia con su letra y cabezote, pero ya para el año 1967 en el país los medios de comunicación imprimían bajo el sistema offset y Acción Cultural Popular decidió comprar una “rotativa rof 600 de ocho unidades” que se evidencia en la edición del 24 de abril de 1972 (Martínez E. , 1987)

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Los ensayos y los cambios no pararon y para el 2 de diciembre de 1973 se publica una sección de 8 páginas en tamaño universal con el sistema offset y 16 páginas en tamaño tabloide con el sistema que ACPO llevaba manejando durante años, el Goss. Esta práctica dura cinco meses y el 5 de mayo de 1974 vuelve a su forma original en tamaño universal. (Martínez E. , 1987)

El 15 de septiembre de 1974 se deja de usar el sistema de Goss y pasa

directamente a imprimirse con Offset, lo que conduce a que el 2 de marzo de 1975 el tipo de letra cambie junto con su cabezote que fue más llamativo, con publicaciones mensuales dedicadas a la enseñanza.

Al final de las publicaciones, la edición 1635 ya costaba $100 y su contendio era reducido a mensajes más centrados al campesino y no a Colombia en general, no se veían noticias internacionales y para su última edición el 16 de Septiembre de 1990 el contenido central fue dirigido a explicar como fue el proceso de aprendizaje mutuo entre los campesinos y la editorial, el cual fue reconfortante porque sus resultados se reconocieron a nivel nacional e internacional.

La información que transmitía el semanario, llevaba consigo un recorrido de la mano con los campesinos, debido a que los cambios siempre se efectuaban pensando en las necesidades de sus lectores. La comunicación siempre fue efectiva entre Acción Cultural Popular y su campesinado, la tarea de leer sus cartas era con tal dedicación que se intentaba forjar la necesidades de ayudar al pueblo mediante el correo que durante sus años de existencia llego a recibir y responder de las 1’229.552 cartas. Las siguientes imágenes demuestran los cambios fisicos que tuvo el periódico en el transcurso de su existencia en pro de la vida rural.

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Ilustración 1. Portadas que señalan el comienzo de cada presentación y contenido del semanario “El Campesino”.

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