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Campos de actividad sin dependencia de empresas industriales

In document Bernd Lobach Diseño Industrial (página 194-199)

Adaptación de la forma de vida al entorno

10. Campos de actividad del diseñador industrial

10.2. Campos de actividad sin dependencia de empresas industriales

El diseñador industrial puede repre- sentar los intereses de los usuarios en el desarrollo de productos industriales sola- mente dentro de los límites marcados por la empresa que efectúa el encargo. A con- secuencia de la constante expansión de la producción industrial, desde hace algún tiempo están surgiendo en numerosas ga- mas de productos fenómenos acompañan- tes negativos para los usuarios, como son esas cantidades inconmensurables de un tipo de producto de distintos fabricantes. De este modo, aparecen nuevos campos de actividad para el diseñador industrial fuera de las empresas, donde puede actuar en 191

provecho de los intereses de los usuarios. Estos campos de actividad carecen todavía de desarrollo y se ofrecen a la conquista de los diseñadores. Es por ello importante señalar tales posibles campos de actividad, aun con el riesgo de que actualmente sólo puedan cubrirse de forma incompleta.

10.2.1. El crítico de diseño

El desarrollo y configuración de produc- tos industriales se orientan más a la satis- facción de necesidades del individuo que a las necesidades de la sociedad. Sin embar- go, de ello se deriva que los aspectos nega- tivos de los productos se alcancen también individualmente. A causa de las en parte negativas experiencias obtenidas con los productos comprados y de la multiplicidad de productos de uso para las necesidades cotidianas, inabarcable para el profano, re- sulta de la mayor importancia practicar una intensa orientación de los consumidores y una crítica pública de los productos a cargo de instituciones independientes.

En los institutos de orientación de con- sumidores y usuarios y de ensayos de pro- ductos, la competencia del diseñador Indus- trial en la crítica y en la configuración de los productos podría ser mayor que en la actualidad. Concretamente, el diseñador de- bería tener la capacidad de juzgar un gran nú- mero de tipos semejantes de productos y va- lorarlos según los intereses de los usuarios, previo conocimiento de sus necesidades fí- sicas y psíquicas. Como crítico del produc- to, podría enjuiciar en especial aquellos as- pectos de un producto no medibles objetiva- mente, a la par que sus defectos. También como crítico subjetivo que depende de su propio sistema de referencias, ciertamen-

te podría orientarse en los intereses espe- ciales de los usuarios gracias a su inde- pendencia de los fabricantes.

Estas críticas podrían ser verbales y, apoyadas en representaciones gráficas, se facilitarían a los usuarios de los productos a través de revistas u otras publicaciones. En las instituciones de ensayos, a través de análisis comparativos de los productos, el diseñador industrial podría aportar crí- ticas adicionales a la par que promulgar propuestas concretas para la mejora de los productos.

En oposición a una crítica conformis- ta como la que todavía hoy se practica en muchas revistas para «cultura del habitat» —con la que ciertamente se logra una adap- tación de las ideas del comprador a los productos de uso—, una permanente críti- ca constructiva de los productos podría mo- dificar la conciencia de los usuarios e in- ducirlos a un comportamiento más selecti- vo de compra.

El campo de actividad del «crítico de producto» está todavía poco desarrollado, pero esta situación podría alterarse me- diante la colaboración con el diseñador in- dustrial de las asociaciones de consumido- res, institutos de encuestas sobre produc- tos, instituciones de diseño, sindicatos, ins- titutos de investigación, medios de comu- nicación, iniciativas de ciudadanos y es- cuelas.

10.2.2. El diseñador industrial como ex- perto en planificación y configuración del entorno

Un nuevo campo de actividad se ofre- ce al diseñador industrial en el seno de la planificación municipal. Este campo ha sido 192

perfilado por Bernd Meurer y Gert Selle32 y debe gozar de un desarrollo continuado mediante un modelo de ensayo en la Fach- hochschule de Darmstadt. El diseñador mu- nicipal imaginado en este esquema tenía a su cargo la labor de «estructuración del en- torno mediante una actividad concreta de planificación y proyecto paso a paso hacia un proceso público que permita el ataque con el diseño». Con todo, no se trata de un tipo especial de diseñador municipal, sino de un diseñador municipal con distin- tos centros de gravedad en el objetivo co- mún.

Las tareas del diseñador municipal eran:

a) Influencia de las relaciones entre el público y los trámites de planificación y administración

b) Influencia de las estructuras de

comunicación y decisión en el seno de la Administración y entre Administración y Parlamento

c) Influencia de la práctica de pro- yecto y realización de instalaciones públi- cas.

Las tareas del apartado a) se asigna- rían principalmente a planificadores y en- tes de decisión; las correspondientes al apartado b), a diseñadores gráficos y de medios de comunicación; en cambio, las tareas del apartado c) las realizaría el di- señador industrial en colaboración con el público y con los demás interesados en el proceso de planificación y desarrollo, pro- yectando productos que después se fabri- carían por orden del municipio. Con ello, mediante la inclusión directa de las ideas del usuario, se alcanzaría con seguridad una nueva calidad en los productos.

Además, el diseñador industrial pue- de actuar también como planificador del entorno en procesos de planificación y de- sarrollo de más amplitud, por ejemplo, en la planificación suprarregional de los siste- mas de tráfico. Estaría entonces integrado en un equipo de varios expertos (planifica- dores urbanos, planificadores de tráfico, so- ciólogos, psicólogos, etc.) para las relacio- nes hombre-producto y la correspondiente configuración de los productos en el ám- bito que atañe al usuario.

En estos campos de actividad el dise- ñador industrial podría actuar por encargo del público. Depende de las enseñanzas que en el futuro se impartan en las escue- las de diseño y del interés de los estudian- tes, que el diseñador industrial avance con firmeza y llegue a ser aceptado en este campo.

10.2.3. El teórico del diseño

Un diseñador industrial que tenga en cuenta el plano anímico en los problemas de diseño puede, por un lado, aportar unos conocimientos para su empleo en la prác- tica profesional y, por otro, reflejar la im- portancia social del diseño y poner su sa- ber a disposición del estímulo de la mente.

La industria también demostrará ma- yor interés en el futuro por el teórico del diseño que posea la capacidad de elaborar teorías de aplicación en la práctica diaria. Ya que la ejecución del proceso de diseño se vuelve cada vez más complicada, la ta- rea de tales teóricos consistiría en desa- rrollar actividades con cuya ayuda el di- seño industrial fuese un instrumento cada vez más manejable. El teórico del diseño debe desarrollar en especial métodos para

planificación de productos y para proyec- tos. Dentro del proceso de diseño, es pre- cisamente durante la primera fase del aná- lisis del problema de diseño cuando se han de relacionar unos factores con otros con- duciéndolos a una idea de producto. Tam- bién es de la incumbencia del teórico del diseño la cimentación teórica de todas las actividades de diseño de una empresa.

El segundo tipo de teórico del diseño se ocupa del valor posicional del diseño en la sociedad y de su importancia. Sus ges- tiones no se encaminan al perfeccionamien- to del instrumental del diseño, sino a la constante variación del mismo en relación a la satisfacción de todos los grupos socia- les. En la reflexión sobre las posibles varia- ciones en el diseño y a través del diseño, a este teórico del diseño le importan sólo se- cundariamente las condiciones existentes a partir de las cuales se puede explicar el diseño. Le interesan en primer lugar los objetivos del diseño que sean valores de- seados en general. Ambas cosas pertenecen sin embargo a las tareas del teórico del di- seño: tanto el análisis reflexivo de la si- tuación real y de sus supuestos, como las prolongaciones dominantes en el estado real de las posibilidades del diseño. Este teórico del diseño desarrolla ideas que de- ben cooperar a la transformación de he- chos negativos en posibilidades de valor deseado. Su campo de acción se encuen- tra en institutos de investigación, redaccio- nes de revistas, asociaciones de diseño, es- cuelas de diseño, etc. Sin embargo, dicha actividad también puede desempeñarla un «autor independiente».

Ciertamente, hasta hoy los estudios ne- cesarios a un teórico del diseño no están exactamente delimitados, aunque ya es po- sible elaborar un desarrollo en este campo

de acción e ir configurando su centro de gravedad.

10.2.4. El pedagogo del diseño

Los interesados en la compra de un producto de uso normalmente se enfren- tan a múltiples ofertas diferentes sin sen- tido crítico alguno, y en muchos casos se deciden emocionalmente por un producto que les es «simpático». En tales circunstan- cias, la esteticidad de los productos ad- quiere una especial importancia para las empresas interesadas en su venta. La adi- ción de dimensiones estéticas para dirigir hacia el producto la atención de los intere- sados es una técnica frente a la cual éstos reaccionan de modo intuitivo, pues no es fácil que puedan comprender la multidi- mensionalidad de los productos de uso. Es esencial entonces, junto a la intensificada crítica pública de los productos, capacitar a las futuras generaciones para que ocupen una posición emancipada frente a nuestro entorno objetual fabricado artificialmente. En las escuelas básicas, superiores y ge- nerales se ofrece por tanto en el futuro un vasto campo de actividad para los peda- gogos del diseño.

Es evidente que las enseñanzas de las viejas asignaturas de educación artística deberían ampliarse al estudio de la ocupa- ción del entorno por el hombre y a la im- portancia de los medios de comunicación. Así, en el Bundesland de Nordrhein-Westfa- len, la vieja especialidad «Educación artís- tica» de los planes de estudio de las escue- las básicas y superiores ha cambiado su nombre por el de «Arte/Diseño». Hermann Sturm, coiniciador de esta especialidad y de los nuevos planes de estudio, explica 194

claramente «las oportunidades de una [...] cooperación interdisciplinaria en el campo de la configuración y de la comunicación con miras a la formación cualificada de pe- dagogos de arte y diseño se ofrecen ya en las escuelas superiores, entre cuyas espe- cialidades se encuentran los estudios para diseñadores y para pedagogos de arte y di- seño».33 De los planes de estudios de las escuelas básicas y superiores de Nord- rhein-Westfalen para arte/diseño entresaca- mos la siguiente afirmación:

Los objetos y métodos de enseñanza se aplican en particular al entorno percepti- ble óptica y táctilmente y a la realidad es- tético-política en la que vive el alumno, y sirven a la labor de capacitar al alumno para informarse sobre ese entorno, orien- tarse en él, utilizarlo en la relación indivi- dual y social y modificarlo llegado el caso.34

11. Nuevas actividades en las escuelas

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