Cuando los artistas se ven amenazados por sus gobernantes, una posibilidad que tiene para mantener su canto es en el exilio, ahora los músicos que son tolerados o que permanecen en sus países poseen escasa relevancia, recurren a la autocensura, sin embargo no pueden hacer oídos sordos a las cosas es así que utilizan metáforas, se incrementa la creatividad para sortear la censura.
Ahora se debe aclarar qué significa música en este caso de carácter popular, según el musicólogo argentino Carlos Vega ésta es la música difundida, no determina jerarquías, ya que puede haber música clásica que es popular, cuando se habla de voz popular hay una carencia de nitidez, pero como lo demuestra Coriún Aharonián, hay “una asimilación importante con las
clases sociales medias e inferiores y hasta con los grupos rurales o folklóricos”72
, con regularidad lo popular se lo ubica en una posición despectiva, que carece de los elementos mínimos de calidad.
Para Carlos Vega sería mejor hablar de mesomúsica donde se habla de la música popular o de las músicas populares tratando de abarcar un todo, sin embargo esta definición no es bien recibida por los musicólogos europeos, no se debe hablar de la música tradicional o de la música superior, es por eso que hay que nombrar lo distinto para que podamos entendernos
mejor. La música está aquí todos los días, entre nosotros, pero tardamos en abarcarla y comprenderla”73
72
Aharonían, Coriún, Carlos Vega y la teoría de la música popular , Revista Musical Chilena, (Chile) 188, (1997), : 61-74
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El canto denominado protesta tiene una función de defensa de la cultura así como una función social, se brinda esa posibilidad de una expresión por ese sentir que es colectivo, en momentos donde lo que se busca es la desunión y el individualismo, a través de la música popular se construye identidad, la cual resuelve esa duda acerca de que determinados sectores escuchan un específico género musical, Daniel Devoto, escritor y musicólogo argentino, es citado por Cecilia Flores y Giorgio Cossio:
La música, además de ser como todo hecho cultural, una actividad social y colectiva por excelencia, la música arte temporal y basado como tal en la repetición multiplica paradójicamente el número de sus adeptos y los convierte en elementos de un conjunto social. Pero incluso este músico auditor de una sola pieza hace rebotar la paradoja de su compleja actividad solitaria sobre un trasfondo social, porque lo que canta o taña responderá primordialmente a un hecho colectivo: su lengua musical será la de su tierra y su gente.74
El canto se teje en el marco de la persecución, desde una visión etnográfica es un respiro frente a una sociedad agresiva y hostil, sin embargo existe un público que se solidariza con los artistas que no están presentes sea por problemas políticos, lo que ocasionaba censura, era fundamental el control de los textos por parte de las autoridades por lo que se recurre a la creatividad, también se nota la represión en los recitales, era cada vez más difícil asistir a una presentación por temor a la acción policial.
La comprensión de éste canto no puede estar fuera de las necesidades históricas y precisas que vieron su surgimiento. Así lo popular se marca desde una visión más apegada a lo masivo, pero esto no significa que sea desordenado sino más bien se moldea en torno a necesidades específicas, dar a conocer las necesidades de un grupo determinado, esforzarse en no ser ignorado para otorgarle la voz a los que no tienen esa posibilidad de ser escuchados, esa es la labor del artista popular, como lo demuestra Cecilia Flores y Giorgio Cossio citando a Eduardo Carrasco, “La vocación de los artistas populares tiene precisamente que ver con este abrir pasa
a la voz silenciada y hacer que se confunde con la voz de su pueblo ha sido siempre y precisamente la forma más profunda de definir lo popular. Es así como lo popular se hace político y lo político se hace popular”75.
74
Flores, Cecilia y Giorgio Cossio. La música popular como símbolo de protesta durante las dictaduras de
Chile y Argentina, 2009 75 Ibíd. p.23
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Éste surge en los sectores más pobres del campo como respuesta a la situación social, a la miseria que viven las ciudades un ejemplo claro es Chile donde Violeta Parra en sus composiciones recogió toda la herencia musical y poética que eran de tradición folklórica para ubicarlas en una expresión contemporánea y trascendente.
La música popular es tomada en serio por la academia para ser estudiada, la bibliografía, y los textos para su estudio han demorado en surgir, sin embargo la discografía es fundamental en muchos casos se canoniza a los temas, siempre se cree que la primera grabación fue la mejor, los trabajos de artistas como León Gieco, Atahualpa Yupanqui son escasos, las discografías, pero se puede encontrar estudios sobre el trabajo de Víctor Jara, Violeta Parra,
Los músicos se convirtieron en portavoces de lo que las personas quieren comunicar, mediante sus canciones comunican el malestar, la alegría o el disgusto que sienten las personas, es por eso que la canción política tiene muchas controversias. Debido a la opresión económica, que es producto de la injusticia social las personas buscan en la música un escape, mediante el canto social se topa el trama de lo cotidiano, la melancolía de estar lejos de un ser querido, o a través de las metáforas lo que se logra es decir sin decir, llevar ese mensaje que todos quieren gritar pero que no pueden hacerlo, mostrar lo bueno y lo malo de una sociedad. La música popular se transforma en un espacio para pensar diferente, para seguir soñando en algo distinto rechazando lo que ya está establecido.
Los artistas con temáticas sociales mediante sus obras mantienen esa esperanza de otro mundo posible en las personas, seguramente es una visión muy utópica, ahora se habla de que los tiempos cambiaron, las luchas ya no son iguales, se busca otras cosas, no estamos en los 70´s para hablar de represiones, sin embargo puede que las luchas sean distintas, ahora mediante la educación se busca hacer esa tan anhelada revolución pero una manera de mantener ese recuerdo vivo es con la música.
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Los artistas en sus presentaciones permanentemente hablan de la revolución y las estrellas como es el caso de Quilapayún, y es una forma de que esa chispa se mantenga, así se recuerdan los acontecimientos que ocurrieron en el pasado que por distintas razones se borran de la conciencia colectiva.