CAPITULO II: MARCO TEORICO
A. Características Del Origen Social De La Violencia Construcción Identidad
A.2. La Identidad De Género
2.4. SUJETOS QUE INTERVIENEN EN LA VIOLENCIA DOMESTICA
2.4.4. CARACTERÍSTICAS DE LOS OFENSORES FÍSICOS SUBDIVISIÓN
Las características de los ofensores han sido identificadas pues se consideran útiles para las personas que los atienden, ya que les brindan indicadores de detección. Es sabido que los agresores vienen de todos los grupos sociodemográficos, sin diferencias raciales, étnicas, educativas, económicas o de clase social.
La mayoría de los agresores son hombres, las características más prevalecientes son la de negar o minimizar la gravedad de su comportamiento violento. Los agresores como otros hombres son manipuladores y pueden aparecer como encantadores o seductores como también agresores y hostiles, algunos de ellos son violentos con sus hijos.
No todos los ofensores presentan las mismas características, algunos pueden presentar algunas de ellas y otros no, lo que hace que sean considerados heterogéneos.
Beck(2003), contenido en Antología Psicología y Violencia de la UNED, 2004, señala que la diferencia de los maridos violentos de los no violentos son las creencias que aceptan por la violencia como estrategia en los conflictos matrimoniales, y que cuando la pareja se queda estancada en un conflicto, el marido propenso a la violencia, cree que:
La fuerza física es el único lenguaje que su mujer entiende.
Sólo haciéndole daño puedo hacer que cambie su comportamiento abusivo.
Cuando ella lo pide (abuso físico), yo debo responder y dárselo. La única forma de hacer que se calle es golpeándola.
Según Dutton(1999), la primera subdivisión fue reportado por Elbow(1977), quien describió cuatro grupos de categorías clínicas, a saber:
1.- Controlador, quien ve a su esposa como objeto de control 2.- El Defensor, quien sobreprotege a su esposa
3.- El Buscador de aprobación, quien hace excesivas solicitudes de aprobación a su esposa para compensar su pobre autoestima.
4.- El incorporador, quien necesita a su esposa para validar y definirse a sí mismo.
Shields y Hannecke, citados por este mismo autor, hicieron la siguiente diferenciación.
Hombres que son violentos solamente hacia sus esposa Hombres que eran generalmente violentos
Hombres que eran violentos solamente fuera de la familia
Caesar (1986) también citado por Dutton, desarrolló los cuatro sub grupos de abusadores domésticos:
El tirano, descrito como egoísta, hostil, paranoico y menos probable de ser arrestado que los otros sub gupos.
El salvador expuesto, descrito de tener personalidades histéricas, alternando entre sociabilidad y hostilidad.
El altruista no expuesto, poco dogmáticos, trata constantemente de complacer a sus esposas, se sienten poco apreciados y victimizados.
El abusador doméstico sicótico
Otra sub división fue desarrollado por Gondolf (1987), citado por Dutton, haciendo los siguientes sub grupos:
Sociopático, estos fueron los más violentos dentro y fuera de la casa, e indicaban abuso de sustancias.
Antisocial, severidad ordinal de violencia o reducida severidad de abuso Crónico, severidad ordinal de violencia
Esporádico, severidad ordinal de violencia
Para Dutton, el enfoque de Caesar, Elbow y Gondolf corre el riesgo de generar categorías subjetivas que no están validadas empíricamente ni independientemente.
Sauders (1992) citado por Dutton, hace un mejor ajuste entre la información y las etiquetas, desarrollando la siguiente clasificación de abusadores domésticos:
El severamente violento, es abusivo tanto dentro como fuera del hogar y abusa del alcohol, puede tener antecedentes de abuso en su familia de origen y tiene problemas con control de impulso.
El emocionalmente volátil, tienen altos porcentajes en depresión, celos y furia, temerosos de perder a sus compañeras, y suicidas. Manifiestan la furia con mas fuerza en las relaciones intimas.
El sobrecontrolado, hombres que no pueden expresar sentimientos (incluyendo la furia), y quienes dejan a sus conflictos construirse hasta el estado explosivo.
Jacobson y Gottman, (citados por Barboza y Veicht, 2004, pág. 46), identifican dos categorías, a saber:
El ―pit bull‖ o perro; son violentos solo con las personas que aman, celosos, tienen miedo de que los abandonen, privan a su esposa o novia de su independencia, manifiestan ira con facilidad, su cuerpo reacciona violentamente ante una discusión, tienen algún potencial para la rehabilitación, probablemente tuvieron un padre abusivo, probablemente no han sido acusados por algún crimen
El ―Cobra‖ o serpiente; son agresivos con todo el mundo, no dependen emocionalmente de otra persona, insisten en que sus compañeras deben hacer lo que ellos quieren, son propensos amenazar con cuchillos o revolver, es difícil tratarlo con terapia psicológica, abusa de drogas y alcohol, posiblemente ha sido acusado de algún crimen.
Las características se pueden mostrar en diferentes combinaciones, y en diferentes ocasiones, pero aparecen ciertos temas generales, se cree por ejemplo que la fuerte dependencia psicológica de los hombres en las mujeres(pareja) se debe a la baja autoestima y a su respuesta aprendida de proyectar el enojo en objetos externos. Así tenemos como características generales del agresor físico intrafamiliar:
Minimizan y niegan la violencia. Externaliza los problemas.
Es celoso, controlador y manipulador. o Resuelve los problemas físicamente.
o No puede identificarse con las demás personas.
Hace exigencias no realistas (a los niños por ejemplo le pide que estén en silencio, no los deja vivir, a la esposa le pide presencia incondicional, apoyo, comprensión.
Carece de habilidades para enfrentar situaciones conflictivas. Sienten menosprecio por las mujeres.
Generalmente tienen historia de violencia. Tienen una baja tolerancia del estrés.
Muestra una referencia compulsiva por la sexualidad. Desafía los límites.
Incapacidad para comportarse íntimamente con otros de manera consistente.
Tiene auto desaprobación. Presenta poses suicidas.
A partir de estas subdivisiones y características de los ofensores físicos, surge la necesidad de crear modelos de atención para enfrentar la violencia doméstica, de ahí que se dedique un apartado a aspectos relacionados con el tratamiento de los ofensores físicos.
2.5. EL TRATAMIENTO DEL OFENSOR DOMESTICO DE INDOLE FISICO